martes, 26 de octubre de 2010

LA LLAMADA...

Hacía casi un año que Lola se había mudado de piso. Y aunque no era muy partidaria de intimidades con la comunidad, lo cierto era que se sentía acogida, sobre todo por el matrimonio con el que compartía rellano. Siempre estaban dispuestos a cariñosas charlas que Lola, aunque los apreciaba, procuraba no alargar más allá del viaje en ascensor.


Hacía casi un año que a Lola la llamaban por teléfono. Siempre a la misma hora, la misma voz y con el mismo tono. Al principio creyó que las llamadas iban dirigidas a la anterior inquilina y colgaba sin más. Después, decidió que lo mismo si le seguía el juego, este acabaría por perder la gracia y la dejaría en paz. Siempre era igual, la saludaba con elegantes frases e iba “in crescendo”, cálida y audaz, hasta hacerla desfallecer. No sentía miedo, las palabras, aunque contundentes y seductoras, nunca fueron amenazadoras ni la llevaban a sospechar peligro alguno. Era más bien como una extraña forma de indefensión. Poco a poco había ido cayendo en su red y se sentía atrapada por ellas, hasta el punto de que llegaban a provocarle taquicardias, le hacían sudar y la dejaban sin aliento. En ocasiones hasta había sentido que se moría en los brazos de ese desconocido. Era consciente de que había sucumbido al hechizo de aquel hombre, del que nada sabía y, se sabía dominada por su lascivia.



Buenos días, cielo –dijo la Voz, desde el otro lado-. Te veo radiante esta mañana, se nota que has descansado bien. Estas preciosa con tu vestido nuevo. Tienes unas buenas piernas, no sé porque te empeñas en esconderlas... lucelas mujer, lucelas y deja que los demás disfrutemos de su visión. Estas bien? verás, te encuentro un poco rara, como incómoda, ... ¿Por qué no te quitas las bragas? Venga... utiliza tu mano libre. Eso es, así me gusta, muy bien mi niña; ahora, ve bajándolas despacio. Para, Para!! Deja las bragas y dime pequeña. Has hecho lo que te pedí? Bien... Así me gusta, esa es mi chica. Está suave, ¿No es cierto? Mírate, no te recuerda cuando eras una niña sin pelo en el coño? Si, verdad? Pues sigue, sigue bajando, eso es. Detenla en los labios, rózalos suavemente con los dedos y deja que su tacto te excite. Seguro que disfrutas acariciándolos, eso es, así, frótalos. Te gusta verdad? A mi me vuelven loco los coños afeitados.



Recuerdo una vez en que me follé a una chica estupenda... Pero aquello no era un coño, aquello parecía más una selva, no sabías que ibas a encontrar allí. No te parece increíble que recordemos detalles como ese?.. Pero tu no pares mujer, sigue, sigue, que ya te lo contaré en otra ocasión. Ahora baja con el índice a la vagina, tócala lentamente y mételo, eso es, estás mojada, a que sí. Llevate el dedo a la nariz, cierra los ojos y aspira despacio tu olor. Te gusta verdad??... lo sé, Oyee!!!ni se te ocurra pensar en masturbarte Ehh!!. Sabes? imagino tu olor, me llega a través del teléfono y siento como si la polla me fuera a reventar. Lo que son las sensaciones. Bueno mi niña, sigamos con lo nuestro, volvamos a tus bragas. Venga, continua bajándolas. Eso es, despacio, muy despacio. Debes aprender que el placer es enemigo de las prisas. Pero mira que eres puta!! eso que resbala de tu coño a los muslos es flujo?.





Me estas poniendo malo de tantas ganas. A mí también me fluye. Sigue, sigue, bajándolas despacito. Roza la parte interna de los muslos, eso es, date un buen magreo; imagina que alguien, no sé, digamos que yo mismo, tengo allí la cabeza. Sí pequeña, la tengo entre tus piernas, sigo oliendo tu coño, que me llama, aproximo la lengua, quedo preso entre ellas y tus bragas, sin más salida que ese agujero negro y comienzo a chuparlo, a mordisquearlo y mi lengua se ensaña con tu clítoris. Venga. Quítate ya esas bragas. Mmmm qué pequeñas son. Cielo, esas prendas solamente se usan para que alguien las vea. No te ofendas cariño, pero ves como si que eres una puta. En realidad, debes saber que todos lo somos cuando las ganas nos aprietan; Fíjate en mí, ni vivo, ni como, ni duermo y me duele la polla de las ganas que te tengo. Metete dos, no mejor tres dedos en la vagina, siente como mi polla te rompe mientras yo me hago una paja. Que ocurriría si ahora llamaran a la puerta? Sabes.. algunas veces ocurren cosas, se dan situaciones extraordinariamente increíbles.. y si te dijera que estoy justo al otro lado de la puerta?



De pronto Lola sintió miedo, y si realmente estaba allí?.. aquello ya no era un juego. Colgó el teléfono en un acto reflejo de defensa, se bajó el vestido y con la valentía que da el miedo se dirigió hacia la puerta y la abrió de golpe. Allí estaba su vecino, Lola no pudo contener un grito mientras dirigía su mirada a la abultada entrepierna
- No te asustes, Lola. Sabes.. algunas veces ocurren cosas...se dan situaciones que nos dejan fuera de control.. ¿no es cierto? - Y acercándose a ella, le subió el vestido y la encontró desnuda.- Eres tal y como te había deseado. Ven...- Y sin más saco su polla y la metió en su sexo.


Sonó el teléfono. Lola pensando que la llamaban de su trabajo descolgó. Del otro lado de la línea le llegó una voz familiar antes de que el aparato cayera por suelos:

-Serás mala puta!!!... que sea la última vez que me cuelgas en medio de una paja, así no se hacen las cosas pequeña, voy a tener que castigarte...


jueves, 14 de octubre de 2010

LADY DE MEAIR (3 y ultima)



Cubrí mi cuerpo desnudo con una capa, me dirigí en silencio hacia los aposentos de invitados y escondida tras una columna pude ver cómo la chica estaba de rodillas, desnuda, chupándole la polla al Marques.
Dios mío...
Nunca había visto una polla tan enorme, tan gorda, tan tremenda. Era una polla descomunal, venosa y la chica la tenía casi toda metida en la boca. Mientras se la estaba chupando, recibía bofetadas en la cara, a cada cual más fuerte.
Mi desnudez debajo de la capa hizo que no me quedara más remedio que acercar mi mano a mi humedecido coño. Me empecé a tocar lentamente, notando como mi clítoris se empezaba a hinchar, sin poder apartar la vista de aquella polla, de aquel tremendo pollón que taladraba sin descanso la boca de la chica.
Separé un poco mis piernas para poder acceder mejor a mi coño, separando mis labios vaginales y comenzando a follarme con los dedos. Me los clavaba cada vez con más fuerza, casi al ritmo de cómo follaba la boca de la chica el Marques con su venosa polla.
Las bofetadas que descargaba sobre la cara de la pobre me hacían incluso daño a mí, pero me estaba excitando muchísimo la situación de sumisión que estaba demostrando ella. O era aquella tremenda polla?. O era la mamada?. Lo cierto es que estaba super caliente y super mojada.
Tuve que cerrar la boca para no gritar en el momento en que noté como una tremenda corrida inundaba mi coño, notando como mis jugos bajaban a lo largo de mis muslos. Tuve uno de los orgasmos más tremendos que jamás había tenido. Mis piernas temblaban y no me podía mantener en pie. Con los dedos aún clavados en mi encharcado coño, me puse de rodillas y seguí masturbándome. No podía parar de follarme.
Ella seguía con la polla metida en la boca, con las manos en la espalda en demostración de sumisión y con la cara enrojecida de las bofetadas que había recibido.
Cuando conseguí mi segunda corrida, pude comprobar cómo el Marques sacaba su tremenda polla de la boca de la chica y se empezaba a pajear delante de ella. Dios…en esos momentos habría dado algo por tenerla frente a mi cara, por poder llevármela a la boca, por poder saborear ese tremendo y hermoso trozo de carne.
Pero qué estaba pensando?
Pero cómo era eso posible?
Estaba siendo soez e impura, infiel y mala esposa.
Si…debería decírselo a mi amado esposo y pedirle perdón por mis malos actos de estos dos últimos días…mmmmm…pero ahora no.
No podía parar de masturbarme. Me estaba matando, me estaba volviendo loca y ese hombre malvado, aborrecible seguía masturbándose con furia delante de la enrojecida cara de la chica.
Veía cómo su mano recorría de arriba abajo la polla, cómo su enorme glande aparecía y desaparecía bajo la piel con los violentos movimientos de masturbación. Nunca había visto a un hombre masturbarse de forma tan obscena, soez y violenta. Me estaba volviendo loca la situación.
A medida que él aumentaba la velocidad de su masturbación, yo hacía lo mismo con los dedos dentro de mi coño. Tres dedos me estaban reventando por dentro. Y cuando estaba a punto de correrme de nuevo, pude ver cómo de la polla del Marques empezaron a salir una chorretones de leche hacia la cara de la chica. Como si se tratara de un surtidor, fue regando toda la cara de la chica. La frente, las mejillas, la nariz, el mentón, los pómulos se llenaron por completo de leche. Podía ver cómo la esparcía por toda la cara con su glande, sin que la chica hubiera movido sus manos de la espalda.
Golpeó con su erecta polla varias veces la cara de la chica, se dio la vuelta y se metió en los aposentos dejando a la pobre chica tumbada a la puerta, con la cara totalmente cubierta de leche. Yo seguía masturbándome, conservando en mi retina la tremenda corrida que acababa de contemplar y el enorme tamaño de la polla del Marques.
Cuando ya no podía más, cuando el dolor en mi coño era casi insoportable, me puse en pie con dificultad y me dirigí hacia la chica

- Estás bien?
- Si, mi Señora
- Levántate
- No, gracias, este es mi sitio
- Tu sitio?
- Sí, a la puerta de mi AMO, vigilando su sueño
- Cómo?
- Las perras deben vigilar para que su AMO tenga un sueño tranquilo y recuperador
- Las perras?
- Sí mi Señora
- Qué perras?
- Yo, mi Señora
- Tu qué?
- Que yo soy una perra, y como tal debo cumplir con mis obligaciones
- No te entiendo
- El qué no entiende, mi Señora?
- Eso de ser una perra y las obligaciones
- Es muy sencillo, soy la perra de mi AMO, y como tal, como su perra fiel y obediente debo cuidar la puerta, debo cuidar de que nadie interrumpa su descanso, debo cuidar por el bienestar de mi AMO
- Pero eres una mujer, no una perra
- Perdón, soy una perra nacida mujer, pero mi destino es el de perra, nací para ello, vivo para ello y moriré como tal
- No lo puedo entender. No es lógico
- No le busco la lógica, sólo busco el ser fiel y servir lo mejor posible a mi AMO. El me alimenta, me da cobijo, me cuida, me defiende y lo menos que debo darle es todo mi ser
- Aún así, eres una persona, un ser humano
- No, soy un bien de mi AMO, soy una posesión de mi AMO, soy alguien gracias a él
- Serías alguien igual sin ser de él
- No lo creo, sin ser de él no sería NADA
- No puedo entenderte ni tampoco compartir tus pensamientos
- No pretendo que los entienda, mi Señora, ni que los comparta, sólo se pueden entender y comprender si se viven tan intensamente como lo hago yo
- Y el verte así, desnuda, tumbada en el suelo, con la cara cubierta de leche, exhibida ante todos, no te importa, no te sientes ultrajada?
- Para nada. Es un placer que mi AMO quiera que yo sea la exhibida. Cualquiera de las perras que tiene mi AMO daría su vida por estar ahora mismo aquí, como estoy yo, con la cara cubierta con la leche divina de mi SEÑOR, habiendo sido abofeteada por él, humillada por él, vejada por él, habiendo podido disfrutar del sabor y del calor de su pollón adorable, habiendo podido chupar esa polla que sólo la sumisión trae al alcance de mi boca
- Llevas mucho tiempo viviendo, por decir algo, así?
- 5 años y cada día soy más feliz, más perra y más fiel
- 5 años siendo humillada, vejada, sometida…no es posible
- Es posible y extremadamente placentero, mi Señora, es la culminación de un deseo, de una existencia, de una vida
- Te puedo preguntar cómo empezó todo?
- Deseándolo mi Señora, deseando sentir esta sensación de plenitud, de felicidad, de devoción, de sumisión hacia una persona, hacia un ser único, hacia un ser superior a tu propia existencia mundana
- Lo consideras un dios?
- Es más aún que un dios, es mi AMO, mi DUEÑO, mi SEÑOR. Es lo máximo a lo que se puede aspirar como mujer, a ser la esclava de un AMO
- A ser una perra, como tú dices?
- Sí, mi Señora
- No me lo puedo creer
- No puede porque no lo es, porque no lo ha sentido aún, porque no lo ha deseado aún
- Cómo se puede desear ser la perra de nadie, la sumisa de nadie, la sierva de un hombre?
- No soy la perra de un hombre, no soy la sumisa de un hombre, no soy la sierva de un hombre, soy parte de él, soy de él, soy SUYA, y el serlo conlleva ser una perra, una esclava, una sumisa, una sierva
- Y eso se siente de alguna forma, te das cuenta de alguna manera?
- Si mi Señora, se siente de repente, es algo que crece de golpe
- Cuando ves a una persona o cuando la vas conociendo?
- De repente, es un instinto que nace del vació, de la nada
- Surge así como así?
- Si, de golpe
- Me quieres decir que sin conocer a una persona, puedes sentir algo por ella, no hablo de amor, no hablo de cariño
- Exacto, así es, es como un fuego interior que de repente te quema, te inunda
- Algo como un posesión mental, como una orden sensorial?
- Es eso precisamente. Ese ser te domina sin hablarte, te domina en la distancia, en los pensamientos
- Aunque esa persona te demuestre con sus actos, con su forma de hablar y de actuar, arrogancia, prepotencia, altanería?
- Esos son los síntomas de tu devoción hacia esa persona, hacia esa especie de dios al que quieres servir por y para siempre. El inicial rechazo, el desagrado personal, es el primer aviso de que sólo vas a desear en este mundo ser suya, de su propiedad
- Me lo dices en serio?
- Así es mi Señora
- Dios mío…no puede ser
- El qué, mi Señora?
- Nada, nada…dios…no es posible



No pude seguir hablando con ella.
Me levanté y me dirigí descentrada, totalmente fuera de mí, absorta en ese mundo desconocido, hacia mis aposentos.
Nada más cruzar la puerta me tumbé encima de la cama y me puse a llorar. No podía ser que los síntomas que había tenido con ese horrible hombre, con ese ser despreciable fueran los de querer ser su esclava, su perra, su sumisa…de su posesión.
Seguro que la chica me estaba engañando.
Pero qué necesidad tenía ella de engañarme a mí?
Qué iba a sacar ella por hacerlo?
Y qué diría mi esposo al respecto?
No debería de saberlo, decirle que estaba sintiendo obsesión por el Marques de Abraxas, que estaba sintiendo que quería ser suya, someterme a sus gustos y órdenes?
Seguro que era algo pasajero o producto de un mal sueño.
Me puse a dormir, y aunque me costó, al final pude relajar mi cuerpo y mi mente durante unas horas.
Nada más levantarme, y puesto que mi esposo y el Marques habían de nuevo salido de cacería, hice llamar a mis aposentos a la chica.
A los pocos minutos la hicieron pasar a mi antecámara y nos pusimos a hablar

- Anoche me dejaste preocupada con tus palabras
- Por qué mi Señora?
- Por el tema de los síntomas, de lo que habías sentido la primera vez
- Por cómo se da cuenta una de que desea ser sumisa, de que desea ser esclava?
- Sí. Te puedo ser sincera?
- Claro, mi Señora
- No me digas mi Señora, llámame Erica
- Claro, Erica
- Desde hace unos días noto esos síntomas
- Los que le he descrito?
- Uno a uno, paso a paso
- Conocía a esa persona?
- Jamás la había visto ni había oído hablar de él
- Puedo preguntarle quien es?
- Casi no me atrevo a decírtelo
- Cómo queráis
- Creo que eres sincera y buena persona y te lo diré
- No os sintáis obligada, mi Señora
- Erica, llámame Erica
- Perdón, Erica
- Es el Marqués
- Mi AMO?
- Sí, desde el mismo día que el Marques entró en el patio de armas, desde el primer momento que lo vi subido a su caballo negro tuve como una especie de dominación mental
- Que te obligaba a hacer cosas que no deseabas, que no querías hacer en esos momentos?
- Así es
- Que se te meten cada vez más y más dentro de ti?
- Si
- Contra las que luchas y no puedes hacer nada?
- Exacto
- Incluso sin querer buscas provocar, buscas excitar, buscar gustar?
- Anoche me ocurrió al ponerme el vestido más atrevido que tengo, cosa que no suelo hacer jamás, y mucho menos cuando mi esposo tiene invitados. Para eso siempre he sido muy recatada, hasta anoche
- Pues Erica, creo que estas deseando ser humillada, vejada, dominada, poseída por el Marques de Abraxas
- Lo crees?
- No es que lo crea, es que a mi me ocurrió lo mismo en su día
- Dios mío…es que estoy casada y amo a mi esposo
- Yo también amaba con locura al mió, a mis hijos y los abandoné a todos y a todo por el, por mi AMO
- Y eres feliz?
- Soy el ser más feliz haciendo feliz a mi SEÑOR, a mi AMO. Su felicidad y su placer son mi felicidad y mi existencia
- Pero no puedo abandonar a mi esposo, se moriría de dolor, de pena
- Tendrás que abandonarlo antes o después
- Por qué?
- Porque no podrás vivir sintiendo lo que sientes en estos momentos, deseando ser suya, ser de su propiedad, ser su perra
- Quizás sea algo pasajero
- Eso es imposible. Un calentón lo sería. Que te enamoraras de él lo sería. Que te gustara lo sería, pero si te ocurre como me ocurrió a mi, que incluso lo odiaba, lo consideraba un depravado, un soberbio, un engreído
- Eso me ocurre a mí
- Pues contra eso no se puede luchar, Erica. Eso es más fuerte que el veneno del amor, que el elixir de la sabiduría, que la ciencia de los sabios
- O sea que la única solución es la muerte o la sumisión
- Exacto, así es
- Y mi esposo?
- Morirá de dolor o luchará por ti
- Luchará por mi, seguro
- Pues entonces morirá por ti o te perderá, te lo aseguro
- Por qué?
- Por experiencia, Erica, por experiencia
- Te ocurrió a ti?
- Si, y mi esposo cayó en desgracia y me perdió…bueno, lo perdió todo
- No quisiera que al mío le ocurriera eso
- Pues que no luche por ti
- Morirá si no lo hace
- Morirá igual
- Gracias. Cómo te llamas?
- Perra, Erica, me llamo perra
- Dios santo, no tienes ni nombre?
- Claro que lo tengo, el más bonito del mundo
- Dímelo
- Te lo acabo de decir, mi nombre es PERRA. Me puedo retirar para esperar a mi AMO como a él le gusta que lo haga?
- Cómo le gusta?
- Lo descubrirás en poco tiempo
- Puedes hacerlo
- Gracias

La conversación con la chica me había acabado por romper todos mis esquemas. Toda mi vida anterior iba a ser tirada a la basura en unos minutos, en cuanto le dijera a mi esposo la verdad, en cuanto le planteara la situación de abandonarlo, de dejarlo por ese hombre que el tan amablemente había invitado.
No quería, pero debía hacerlo.
Tampoco quería ser la perra de ese hombre, pero tampoco podía seguir viviendo sin serlo.
Dios mio…en mala hora lo conocí.
Esa noche era la última del Marques de Abraxas como invitado en nuestro castillo.
A la mañana siguiente abandonaron nuestro castillo sin que le hubiera dirigido palabra alguna. Ni tan siquiera me habló en toda la noche.
No podía dejar pasar los días sin decírselo a mi esposo. Ni podía ni debía.
Una noche estábamos en mis aposentos y me decidí

- Mi señor, debo contaros algo
- Dime, cielo
- Recuerda cuando estuvo aquí el Marques de Abraxas?
- Claro
- Me notó rara aquellos días?
- Cómo rara?
- Sí, cambiada, extraña, distinta
- No mi amor, siempre hermosa, bella, atractiva y espléndida
- Gracias, pero no me refería a cambiada así. En serio, no me notó cambiada?
- No
- Pues lo estaba, mi señor
- Qué te ocurrió?
- No me atrevo a contárselo
- Fue culpa de ese hombre?
- Mi señor
- Te ha dicho o hecho algo?
- No mi señor
- Fue por la primera noche, cuando te faltó al respeto?
- No me faltó al respeto, fueron palabras dichas y nada más
- Entonces, que fue?
- Fue algo mental, interno, desconocido
- No te entiendo
- Tampoco yo lo acabo de comprender. Pero no quiero dar rodeos, no os los merecéis siendo como sois
- Me estas preocupando, mi amor
- Mi señor…me voy a vivir a Abraxas…lo siento
- Cómo?
- Lo siento…lo siento
- Pero Erica, eso no puede ser. Lo eres todo en mi vida
- Lo sé, pero no puedo más. No puedo vivir así, con ese pensamiento atormentándome día a día, noche tras noche. No duermo, me consumo cielo, me consumo en este mundo
- No te entiendo
- Necesito explorar mi nueva vida, mis nuevas querencias, mi nuevo estado. No puedo quedarme aquí haciendo que sufráis, prefiero que sea fuerte el golpe pero ya
- Voy a matar a ese mal nacido
- El no tiene la culpa. Mi mente me domina, posee mi cuerpo y mi alma
- Pero ha ocurrido con su llegada, con su presencia
- Si mi señor, con su presencia. Lo siento en el alma, pero no puedo seguir viviendo sin su ser, sin su esencia, sin su dominio
- Me acabas de matar en vida, pero moriré por ti
- No lo haga
- Es mi destino y ni tu ni nadie me lo va a impedir
- Por favor
- Te he perdido para siempre?
- Si mi señor
- Pues la muerte es mi liberación
- No lo haga
- Por ti, si. Gracias por ser mi vida
- Por favor

Me dio un beso en la frente y salió de mis aposentos.
No pude conciliar el sueño en toda la noche. Daba vueltas a la situación con mi esposo, a los comentarios de la chica, a mis atormentados pensamientos, a mis locuras de pasiones, de impurezas, de deseos indebidos, de posesiones malévolas.
Al levantarme me dirigí a los aposentos de mi esposo. Estaban vacíos.
Asustada, puesto que a esas horas siempre suele estar acostado, pregunté a su mayordomo el cual me dijo que el Señor se había levantado muy temprano y se había ido acompañado por parte de sus soldados.
Impaciente y nerviosa aguardé su llegada.
Entrada la noche regresó al castillo y se dirigió a mis aposentos

- Conmigo o con él?
- Mi señor?
- Sí, Erica, conmigo o con el Marqués de Abraxas?
- Lo siento
- Con él?
- Si, siempre
- Lo esperaba
- Lo siento, perdóneme
- Jamás. Me matas y no puedo
- Perdóneme
- No, nunca. Has muerto para mi
- Pero mi señor, hemos sido felices
- Has muerto
- Lo siento
- Me has matado pero acabo de comprar mi muerte
- No le entiendo
- Es muy claro. Me acabas de destrozar, he caído en desgracia por tu culpa
- Pero
- Sí, estoy muerto en vida. Lo acabo de perder todo por ti
- No quería, de verdad
- Ahora ya no importa. Tienes un nuevo dueño, pero no amor
- Qué ha hecho?
- Te acabo de vender a cambio de mi vida
- No le entiendo
- Desde hoy eres esclava del Maques de Abraxas y todas mis tierras también
- Por qué lo ha hecho?
- Por vivir, por no morir por ti. Mi muerte habría sido inútil y mi vida sin ti está vacía, por lo tanto no necesito bienes materiales, no necesito bienes físico, sólo una vida breve, pero vida
- Mi señor
- Mañana a primera hora vendrán a buscarte. Estate preparada para tu nuevo morada
- Mañana?
- Sí, abandonarás el castillo junto con tus sirvientas y me quedaré aquí a morir viviendo
- Lo siento
- No existes ni has existido, Erica. Adios

Salió de mis aposentos y no lo volví a ver.
A la mañana siguiente un carruaje y unos soldados vinieron a buscarme a mí y a mis sirvientas.
Había metido mi ropa en unos baúles y los había mandado bajar

- A donde va no necesita llevar nada
- Pero es mi ropa
- Ni tan siquiera la que lleva puesta. Desnúdese
- Cómo?
- Le he dicho que se desnude del todo
- Pero que se ha creído?

Una bofetada recorrió mi cara

- Desnúdese
- Oiga

Otras dos bofetadas me convencieron de que me tenía que desnudar, y así lo hice. Me quité el vestido y los ajuares interiores, quedando en mi completa desnudez a la vista de aquellos soldados, intentando cubrir mis tetas y mi coño con las manos

- Déme las manos
- Para qué?
- No pregunte, démelas
- Pero

Un nuevo bofetón cruzó mi cara

- Ponga las manos a la espalda

Así lo hice, sabiendo de que en caso contrario mi cara volvería a recibir una bofetada.
Con las manos atadas a la espalda y completamente desnuda me hicieron subir al carruaje y salimos de la que había sido mi morada, mi querida y bucólica morada durante varios años.
Sabía que mi destino era el castillo del Marques de Abraxas.
Sabía que quería ser su perra, su esclava.
Sabía que había perdido mi condición de ser yo misma.
Sabía que había sido vendida como esclava por mi esposo, al tiempo de caer en desgracia por mi culpa.
Pero no sabía si sería feliz”.

- Y lo sois mi Señora
- Erica, Maese Janot, recordad que en la intimidad soy vuestra, soy Erica
- Y sois feliz, Erica
- Después de 7 años, os digo mi querido Maese Janot, que totalmente. La perra más feliz del mundo
- Os arrepentís de algo?
- Si, de una cosa, de no haber conocido mucho antes al más maravilloso de los seres, a mi AMO, DUEÑO y SEÑOR, el Marques de Abraxas
- Tanto lo amáis?
- Con la más infinita de las pasiones, mi querido Janot
- Y qué fue de la chica que había ido con el Señor Marques al castillo de vuestro esposo?
- Jajajajaja…vos la conocéis bien
- Sí?
- Claro, incluso en alguna ocasión os la habéis follado
- Decidme quien es, Erica
- Seguro?
- Claro
- Es Marlene
- Marlene, vuestra sirvienta?
- La misma. Pero ahora dejad de hablar y meted vuestra polla en mi culo
- Es un placer mi Señora
- Erica, mi apasionado Janot, llamadme Erica
- Sí, Erica
- Sabéis quien es Erica?
- Vos
- Jajajajajaja…la más puta de las perras
- Sin ningún tipo de duda
- Y ahora dadme por el culo, cabrón, que la perra esta muy caliente