jueves, 29 de abril de 2010

QUE BIEN JUGADO...

Me pregunto si todo lo ocurrido ayer fue real o solo producto de mi imaginación...Hacia mucho tiempo que tenia ganas de provarlo, pero el pudor, el temor y la vergüenza me lo habían impedido frenando mis deseos. No sé por qué ayer pasó... quizás el morbo de lo desconocido... pero a veces sentimos impulsos que no podemos controlar. A veces, nos dejamos llevar por las sensaciones, permitiendo que sea nuestro cuerpo quien defina el camino. Nos abandonamos para no pensar, para no decidir, sin importarnos no saber cuál será el siguiente paso.
Nos dejamos ir en un lascia andare hasta perder el control, para ser sólo tacto, para deslizarnos por una espiral inconsciente, impensable, sin tomar decisiones ni poner barreras, solo entonces, de manera inesperada encontramos la oportunidad de satisfacer nuestras fantasías, aunque estas sean prestadas.

Había quedado con un par de amigos para ver el partido. No había ningún motivo oculto en esa cena, simplemente dos parejas de amigos que quedan para picar algo y luego irse de copas por algún local de moda. Estar con dos forofos del fútbol, el día que su equipo se la juega es lo más insoportable que pueda existir, así que Sylvia y yo decidimos, con la excusa de retocarnos, desaparecer de la escena en los sufridos últimos minutos del partido para por fin conseguir hablar con tranquilidad, encerradas entre las cuatro paredes de un cuarto de baño masculino, sin que nadie nos chistara.


- Sabes que tienes algo que atrae?
- Jajajajajaj.... Vaya, gracias...
- Lo digo en serio, La cámara se enamoraría de ti, además tienes un buen cuerpo. Esas fotos tuyas en plan erótico lo demuestran, a pesar de no tener muy buena calidad
- Jajajaja... Tú crees?.. es verdad, mis fotos no están demasiado bien cuidadas en el aspecto profesional. Ya me gustaría a mi tener un boock privado de esos de primera.
- Siempre podrías echar mano de algún experto en la materia.
- Tú lo eres, no es cierto?
- Si
- Y tú... mmm me harías ese favor?
- Claro, si quieres te saco unas fotos ahora mismo.
- Como ahora..? Quieres decir aquí, ahora, ya...?
- Y por qué no, no me digas que te da vergüenza
- No, solo que me ha pillado por sorpresa, bueno, la verdad es que sí, que un poco, nunca me he desnudado ante una mujer. Quiero decir, ante una mujer que me mira a través de un objetivo.
- No lo pienses, relájate, se tú misma, actúa como cuando conectas el disparador automático de tu cámara
- No sé si lo conseguiré
- Seguro que sí. Empieza a moverte lentamente, estás estupenda, ahora convence a la cámara de lo estupenda que eres.

Fue indicándome posturas y yo obedeciéndola sin rechistar.
- Ahora ves quitándote lentamente el vestido, despacio, muy despacio.


Me quedé solo con el conjunto de ropa interior negra que llevaba debajo.
- Apóyate aquí, mirando al espejo, este tipo de fotos quedan muy bien.


Seguí sus instrucciones y me apoye en el mármol del lavamanos.
- Sabes que tienes un buen culo.
- Gracias.
- Sácalo un poco más hacia atrás, que se vea bien. Perfecto... Ahora fuera el resto de ropa, despacio, tomalo con calma...



Poco a poco fui deshaciéndome de lo poco que aún me cubría. Sylvia no paraba de disparar instantáneas que captaban cada movimiento, cada nueva porción de piel que quedaba al descubierto, sin dejar de alabar mi cuerpo para darme confianza.

Una vez desnuda me pidió que me sentara en el borde la bañera.
- Muy bien, ahora abre las piernas y tocate.
- Cómo.. ?? Estás de coña no??
- Para nada. Abre las piernas y tocate, no me digas que no te masturbas nunca?.
- Jajajaj... si, claro que lo hago, y me encanta. Ese es el problema, que si empiezo no puedo parar.
- Mmm.. Por eso no te preocupes, ya te ayudaré yo a no parar
- Cómo dices...???
- Es que nunca has tenido relaciones con ninguna mujer?
- A veces lo he imaginado,bueno, en realidad, no lo había pensado hasta que alguien lo imaginó para mi, pero la verdad es que no
- Te gustaría probar?
- Ahora!!!... no sé, no estoy muy segura.
- No te preocupes, no pasa nada, vamos, siéntate.

La obedecí sin saber por qué. Al momento la tenía desnuda entre mis piernas, con sus manos apoyadas en mis muslos.
- Relajate. Relajate y disfruta preciosa.

Su boca fue bajando por mi vientre mientras sus dedos buscaban ya mis labios vaginales. Tengo que reconocer que algo me estaba ocurriendo, porque me estaba empezando a excitar la situación, aunque me parecía que todo era demasiado rápido y se lo dije.
- No te preocupes, ven.
Me levanté y me rodeó con sus brazos. Sus labios buscaron los míos mientras sus manos recorrían mi espalda hasta detenerse sobre mis nalgas. De pronto me separé de ella.
- No te gusto?

El tono lastimero de su voz mutó en una sonrisa al ver como me dirigía a cerrar con seguro la puerta.
Volvimos a besarnos, y en ese momento comenzó a tocarme los pechos hasta conseguir que mis pezones se pusieran duros y erectos. Me estaba empezando a poner caliente sin ni siquiera saber si eso iba a gustarme, si era bueno o si estaba bien, tan solo pensé en disfrutar el momento.
Sus besos y sus caricias por todo mi cuerpo me estaban excitando cada vez más y más, y empecé a sentir mi propia humedad. Mis manos buscaron sus pechos, algo más grandes que los míos, y empecé a jugar con sus pezones. Seguíamos besándonos, cuando nuestras manos buscaron de forma ávida nuestros sexos.
- Siéntate, vas a descubrir el máximo placer que existe.

A esas alturas yo ya no estaba como para rechistar y obedecí sin poner objeción alguna.
Se puso de rodillas y separó mis piernas con las manos, colocándose entre ellas.
Su lengua comenzó a jugar con mis endurecidos pezones, cubriéndolos de saliva, mojándolos al tiempo que crecía la humedad en otra parte de mi cuerpo. Los mordisqueaba, los chupaba, jugaba con ellos haciendo que los tuviera a punto de estallar.
- Te gusta?
- No me preguntes... tu sigue, solo sigue...

Fue bajando poco a poco a lo largo de mi cuerpo, jugando su lengua y sus labios con cada milímetro de mi piel, erizada y caliente. Su lengua jugó con mi ombligo y fue bajando más y más. Me tenía totalmente extasiada y anhelante por saber que se sentía cuando una mujer te come el coño, pero si era algo parecido a lo que estaba sintiendo en esos momentos, debía ser algo tremendo.
Separó sus labios de mi piel, y me miró a los ojos.
- Relájate preciosa, vas a volar al séptimo cielo.
- Ya estoy volando
- Esto no ha sido nada, te lo aseguro, ahora vas a disfrutar como nunca.
- Hazlo...No me lo cuentes, ... solo hazlo !!!
Su lengua comenzó a tocar mi clítoris despacio, muy despacio, deleitándose en ello, en notar como iba creciendo con la presión de su lengua sobre él. Instintivamente apoyé mis manos sobre su cabeza para acercarla más a mi, como solía hacer cuando mis amantes me daban ese placer extremo y total.
- mmmmm... como me gusta... sigueee


Continuó jugando con él, lo mordisqueaba, lo chupaba, su lengua lo recorría de arriba a abajo, presionándolo mientras sus manos recorrían mis muslos.
Me notaba totalmente encharcada, casi rezumando de mi sexo los líquidos más deseados y sabrosos para cualquier hombre, en este caso, para esa mujer que me estaba matando de placer. No pude contenerme.
- Follámelo... por favor... entra dentro..

Su lengua se abrió camino dentro de mis labios, que separaba con la ayuda de sus dedos, y empezó a follarme con maestría. Ahora si que estaba ya fuera de mí.
Jamás había imaginado que se pudiera comer un coño de esta forma tan sublime, tan maravillosa, tan demencial y tan enloquecedora.
- Joder!!! me estas matando de gusto... que buena eres cabrona.

No dejaba de follarme con su lengua y con sus dedos, hasta que no pudiendo aguantarme más me corrí en su boca.
- Siiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii......

Notaba como mis jugos no paraban de manar de mi sexo y notaba su lengua sin descanso aplicada al mismo, sin importarle para nada mis fluidos, más bien diría que al revés, queriendo más y más.
No podía dejar de correrme, parecía un auténtico grifo manando sin descanso y ella se lo estaba bebiendo todo.
- Me gusta compartir las delicias, y estos jugos lo son.

Metió su lengua en mi boca y nos dimos uno de los besos más obscenos y viciosos que jamás he dado a nadie.

-Ahora vámonos, el partido debe haber acabado ya y estos dos lo mismo hasta nos echan de menos.
- Jajajajajaj... no lo creo, el fútbol les tiene sorbido el seso.
- Te ha gustado?
- Sí, me ha gustado
- Cómo para repetir?
- Puede, .. no sé, quizás sí, es posible que repita.
- En nuestra próxima cita todo será mucho mejor, mucho más lento, todo mucho más... te lo aseguro.

Nos dimos un beso en la boca, nos vestimos, nos arreglamos un poco para disimular el haber estado a mil, y salimos del baño. Volvimos al salón, allí estaban ellos, tal y como los habíamos dejado, apurando las últimas cervezas, con cara de pocos amigos.

- Pasó el barça?
- Que coño va a pasar. Los putos italianos y el Mouriño ese, que es el más hijo de puta de todos.
- Ehh!!! tranquilos chicos, otra vez será
- Donde os habíais metido, os habéis perdido lo mejor.
- Estaba enseñándome alguna de sus fotos
- A que es fotogénica???Sale genial en sus fotos. Podías usarla de modelo alguna vez.
- Sí, algo de eso hemos comentado
- Le harás precio especial imagino que tu eres de las que se hacen pagar
- mmmm... El precio es algo que discutiré con la modelo, en privado y sin prisas...
- Valeeeee... nos vamos o qué?
- Venga sí, vamos a que nos dé el aire

lunes, 19 de abril de 2010

CUMPLIENDO SUEÑOS ( V )



Cuanto me gustaría alargar este momento; este lenguaje goloso de tiempo ido, muerto y mutilado por la humedad de dos cuerpos que se amaron entre uñas, encajes y sedas fragmentadas por la pasión desatada sin el más mínimo pudor. Maravillosa península que ha vedado todo lenguaje sonoro para encontrar la fonología exacta a mi propia historia...



Mientras la miro dormir, me embriago de ese lenguaje silencioso e inexplorado que su cuerpo derrama con toda redención; su piel desnuda, exquisita y legible para el braile de mi lengua, vapulea mis ojos.


El ambiente del cuarto es pegajoso debido al doble aire; el gélido de afuera y el húmedo de adentro; es de madrugada pero la habitación se muestra clara gracias a la luz aurora que se cuela a través de las cortinas.


Observo con ternura la perfección de su cuerpo; la delicadeza de su rostro, sus hombros, su cabello sedoso, la redondez de sus pechos adornados con dos pezones en descanso; en segundo plano, su angosta cintura, sus caderas que se ensanchan y su lascivo sexo oscuro que calienta mi vista. El instante se prolonga, el tiempo se detiene para que reviva en la memoria, escenas que me ahogaron de placer.


Observo su piel ardiente, sus muslos, sus pezones, su cuello, su boca, sus tetas perfumadas y sus nalgas; quisiera cogerla, penetrarla, follarla, calentarla, manosearla, rozarla, olerla, chuparla y morderla sin respetar ninguno de sus huecos hasta devorar su carne deliciosa y sus pliegues de mujer; y sin embargo, ni si quiera me atrevo a tocarla, a romper su sueño, a privarla de su gula sexual, placentera, orgásmica que hizo liberar sus gritos de dolor y goce; por ende, mis manos inquietas abdican al calor que quema mi piel.


Debe ser esta ciudad femenina, sexual y oscura que hace latir mi corazón con solo repasar los sabores de su piel tatuados en mi lengua y en mi tacto, en mi mente y en mis ojos. Debe ser esta ciudad sexual que me arranca la vida desvaneciéndome entre la niebla de afuera y el vapor corporal de adentro. Debe ser esta ciudad amorosa, enamorada que me lleva hasta ese punto sin retorno.


Una vez más la miro para sentir el olor de su sexo en mi barbilla, en mis labios; la huelo con delicadeza mientras duerme, mientras sueña, gime y araña al orgasmo; me visto en silencio parado frente a ella antes de perderme y desaparecer sin exigir nada.


Nunca le pregunte su nombre porque no necesito saberlo, porque si la encuentro nuevamente, será gracias a mi olfato que se va lleno a reventar de su perfume, de su sudor, de su corrida, de su sexo; se va lleno de olores juntos, inseparables e indivisibles a mí ser.


La recordare por su rostro, por sus labios, por su boca, por el brillo de sus ojos, por las sensaciones físicas y no por las letras de su nombre. La recordare porque todo se queda en mi memoria como una película que muestra el romántico que naufraga en mí y que no se resigna a aceptar que al dejar la habitación, ella se convertirá en una verdad dolorosa cuando mi cuerpo despierte de un sueño profundo que revele lo que la luz de la noche esconde en lo más insondable de mi corazón. La recordare porque el placer y el amor siempre tienen cabida entre el deseo y la nostalgia.


Decido que ha llegado la hora de irme; la cobijo y le beso la frente para dejar en su cuerpo pedazos y fragmentos de mi piel y de mis labios, de mi boca y de mi olfato, de mi tacto y de mi universo erótico y sexual; doy media vuelta, cierro la puerta y parto sin decir adiós…

by KAISSER


Ha pasado el tiempo y lentamente se ha ido desvaneciendo la esperanza hasta convertirse en un fantasma de silencios largos y afilados que me mata sin prisas. Camino sonámbula despierta, pisoteando residuos de sueños desaparecidos en un eterno recordar lo perdido, saboreando una pasión que jamás volveré a a sentir.


He vendido mi alma al diablo a cambio de que el destino y el universo hagan lo imposible para que acudas otra vez al mismo hotel, a la misma habitación. Vuelvo una y otra vez desde mis infiernos a ese pequeño universo de cuatro paredes donde no caben las estaciones, ni el tiempo, ni el espacio. Busco sentir tu presencia invisible en todos los objetos, y me abrazo con fuerza a la almohada con la absurda ilusión de encontrar tu aroma en ella.

Pienso febrilmente en ti, no puedo evitarlo. En esta vigilia que me mata me pregunto si duermes o si estarás mirando el mismo cielo inmortal tiñéndose de malva. Ni siquiera puedo imaginarlo. No puedo imaginarte abandonado a tu sueño mientras a mi aún me dueles. Solo me queda de ti la presencia lenta y silenciosa de tu recuerdo. Tengo grabada la expresión de tu rostro, tus gestos, tus ojos entregándome el alma. Entre la nebulosa donde todo es posible evoco tu cuerpo desnudo, puedo olerte, sentirte, recorrer despacio tu rostro deteniéndome en tu boca, tus labios … que maravillosa sensación de muerte y vida en la saliva de tus besos. Principio y fin. Alfa y omega. Ultimo y primer paraíso. Y esa humedad recorriendo rincones dormidos en mi cuerpo, haciendo palpitar la sangre, naufragando entre las olas del deseo, naciendo y muriendo entre tus brazos, diluyendo el sinsentido de mis días.


Me envuelve el silencio sacro que exudan estas paredes en las que quedaron mis sueños rotos y mi alma perdida. Mi piel quedará por siempre como una página en blanco en la que nadie escribirá su gran poema. Por una noche, hiciste posible el remoto deseo de haber creído en la felicidad.

by IAM