jueves, 13 de agosto de 2009

IMAGINANDO..


El sol que entraba por la ventana empezaba a iluminar todo, cerré los ojos escapando de la luz, aferrándome a los dulces momentos que se crean en ese tiempo perdido donde los sueños y la realidad se confunden... pensé en ti.

Tiene gracia. Hemos estado tan cerca, una llamada, tan solo una llamada hubiera bastado para estirar la mano y tocarnos. Sin embargo es ahora, cuando miles de kilómetros nos separan cuando el deseo nos invade y se apodera de nosotros.

Te imagino ahí, caliente, sentado frente a una fría pantalla de computadora deseando tocarme, oírme, sentirme, verme estremecer.

Sigo perdida entre sueños y realidades, sigo viéndote y sintiéndote a través de mis ojos cerrados.

Puedo oler como crece tu excitación, puedo notar como crece tu miembro entre tus manos mientras imaginas que son las mías las que te acarician, mi boca la que lo rrecorre. También yo estoy excitándome solo con pensarte.

Me dejo llevar por ese deseo que desea ser saciado y una mano se pierde distraída entre mis piernas, la otra inconsciente acaricia mi pecho que empieza a endurecerse por ti.

Aumentas el ritmo de tus caricias al tiempo que aumentan mis ganas de ti, de sentirte, de poseerte y dejarme poseer. También mi ritmo se ha acelerado y siento como mis fluidos más íntimos empiezan a humedecer mis dedos, mi mano, mis piernas.

Si abriera ahora los ojos todo terminaría como acaban los sueños interrumpidos, pero hoy el tiempo es mio, no tengo prisa. Me gusta tanto tenerte así... sentirte tan cerca, pensarte tan dentro. Busco mi nuevo juguete, ese que aún no conoces, me recuerda tanto a ti que se ha convertido en mi favorito.

Lentamente me entrego a su juego, al entrar sin penetrar, al penetrar y escapar, provocandome descargas inconclusas de placer, provocándome el deseo de más, de mucho más. Mis ganas crecen al ritmo de sus vibraciones.

Sigo imaginándote frente a mi, mirándome, sufriendo el no poder tocarme y más me excito mientras te noto muy adentro. Mi ritmo, tu ritmo se acelera, se acerca el momento del éxtasis, puedo sentir como oleadas de placer van recorriendo mi cuerpo que se arquea en cada embestida mientras te esfuerzas en una lucha por retenerte y explotar.

Siento el poder de tu sexo atravesándome, matándome de placer, tu fuego me quema y funde mis entrañas, que diluidas fluyen por mis piernas mientras de mi boca escapa el grito de liberación del tremendo placer que me has provocado.

Lejos, muy lejos, a miles de kilómetros, quizás alguien ha sentido lo mismo, quizás alguien se ha dejado llevar por ese tiempo perdido entre la realidad y los sueños y ha compartido mi placer derramándose al imaginarme.

3 comentarios:

  1. A mente é um lago em que o Mundo se torna ilusório Beijos Rebelde.

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  2. Ufffffffffffff...
    imaginativamente exitante.

    besitos dulces...

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  3. El sueño se fuga con tan suculentas caricias que hacen derramar mieles agridulces que mojan la noche... candentes letras que subyugan de placer

    Besos húmedos

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