viernes, 10 de abril de 2009

VIAJE A LA AVENTURA...- I -



Eran mis primeras vacaciones sola en mucho tiempo, así que decidí convertirlas en una aventura. Recogí lo imprescindible y me fui a la estación de autobuses con la idea de sacar billete para el primer coche que saliera sin importarme hacia donde se dirigiera. En menos de una hora me encontraba acomodada o algo parecido en un bus con dirección a Málaga.
Intenté dormir, buscando mil y una posturas diferentes, estaba visto que lograrlo era como una misión imposible.
-”Qué pasa.. que no sabes como ponerte?”
Me giré hacia el hombre que estaba sentado a mi lado hablándome, hasta ese momento ni me había fijado en él.
-”Puedes apoyarte en mi hombro si quieres, no me importa, el viaje es largo”
-” Gracias. Pero creo que prefiero mirar el paisaje”
-”Vaya!!! debes tener una vista privilegiada, en unas horas será noche cerrada, poder ver el paisaje en esas condiciones no es algo habitual. Por cierto me llamo Javier, encantado”- dijo al tiempo que me tendía su mano.
-”Igualmente, me llamo Victoria. Y lo siento no quería ser grosera”
-”No te preocupes, no lo has sido. Por cierto, bonito nombre. Que te lleva a Málaga?”
-”Nada”
-”Cómo que nada?.. entonces, que haces aquí?”
Le expliqué la razón de que me encontrara en ese momento viajando por carretera hacia el sur. Javier era un buen conversador, hacia las preguntas correctas, y me explicaba sus cosas, pero como yo, sin entrar en detalles demasiado personales. No se el tiempo que pasamos charlando hasta que rendidos de sueño y cansancio nos debimos quedar dormimos apoyados el uno en el otro.
Cuando abrí los ojos, no era consciente de donde estaba, y miré sorprendida a mi alrededor, intentando situarme. Javier se removió en el asiento de al lado y apoyó su cabeza en mi hombro, si me movía se despertaría, así que me mantuve quieta. Distraje mi mente pensando en lo que iba a hacer al llegar, lo primero era encontrar un lugar donde descansar un rato y asearme. Javier volvió a moverse y no se como, pero una de sus manos quedó colocada sobre mi pecho acariciandolo lentamente desde la profundidad de su sueño.

En contra de mi voluntad, mi cuerpo reaccionó casi al instante y mi pezón se endureció. Por qué tienen que pasarme estas cosas siempre a mi? En ese momento su mano bajó hasta quedar colocada entre mis muslos. Dios..!!! esto ya era demasiado!!!..Me moví para que se despertara y retirara esa mano intrusa, pero nada, no reaccionaba, se acomodó nuevamente sin cambiar de postura y continuó durmiendo, aunque por suerte su mano se quedó paralizada, estática, quieta entre mis piernas, provocándome un estado de sentimientos contrapuestos. La razón me decía que debía quitar esa mano, apartarme de ese hombre del que apenas sabía que se llamaba Javier, que era pintor y que vivía entre Madrid y Málaga. El instinto me ataba a él, mi cuerpo reaccionaba al roce con el suyo.

Amanecía cuando encendieron las luces interiores del bus y una voz metálica anunció que estabamos llegando a nuestro destino. Javier se desperezó...

-"Buenos días Srta, has podido dormir algo?"

-"Si bueno, un poco si he descansado, pero me duele todo"

-"jajaja.. asi que no soy tan cómodo como para que una dama se recueste sobre mi, mmm en cambio tu eres perfecta, y en agradecimiento te invito a desayunar en la estación, y no acepto un no por respuesta"

-"Necesito encontrar un lugar para descansar y asearme, pero gracias por la invitación"

-"Haces eso a menudo?... Rechazas las muestras de agradecimiento de la gente?... "

-"Cómo dices?"

-"No oyes bien?

-"Pero tu de que vas?

-"ehh deja la fiera que duerma..anda dame tu mochila, vamos a tomar un café, y no te preocupes por encontrar un lugar, puedes venir a casa, vivo cerca de aquí, descansas, te duchas y luego si quieres te vas"- dijo mientras literalmente me arrastraba hasta la cafeteria de la estación.

Estaba tan cansada que no tuve fuerzas para negarme, tomamos un cafe y un bollo y de nuevo me arrastró por las calles hasta llegar a lo que él llamaba casa.

-"Ahí tienes el baño, hay toallas limpias, creo. Eso es la cocina, algo encontrarás y esa puerta es mi habitación. Bueno yo tengo que salir, me están esperando, que descanses. Si te sientes más segura, cierra la puerta de entrada por dentro, volveré en un par de horas, pero ehh abreme cuando vuelva, no me dejes tirado en la escalera o los vecinos se montarán una peli..."

Estaba ya saliendo del piso cuando le llamé

-"Javier"

-"si?"

-"Gracias. no se como podré pagarte esto"

-"jajajajaj... algo se me ocurrirá, ahora descansa. Por cierto... sabes cocinar?" -y cerró la puerta tras él sin esperar respuesta.

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