viernes, 17 de abril de 2009

TE VOY A COMER ENTERA...- I -


Por motivos de trabajo llevábamos un tiempo separados, nos comunicábamos por teléfono durante el día, por las noches nuestros ordenadores nos permitían hablar y vernos, nunca creí que necesitara tanto tocar a una persona, sentirla cerca, respirarla, …. Cogí la costumbre de despedirme de ella diciéndole
-”Cuando te tenga delante ..TE VOY A COMER ENTERA..”
Ella reía
-”Eso me lo vas a tener que demostrar, seguro que soy indigesta...”
Por fin llegó el día en que acabé lo que me había llevado lejos de mi ciudad, de mi casa, lejos de ella.
-”Esta noche si que no te libras.. esta noche haremos realidad todo lo que hemos estado hablando durante todo este tiempo. Mi avión llega como a las 8 de la tarde, entre que recojo el equipaje, calculo que puedes venir a buscarme a eso de las 8,30 hrs..”
-” Ir a buscarte?... Imposible, tengo cosas que hacer, lo siento. Mejor coge un taxi y ya nos veremos en casa. Supongo que no olvidarías las llaves al irte?”
-”Vamos..Esto es el colmo?, me paso dos meses fuera de casa y tu tienes cosas mejores que hacer?”
-”Venga, no te enfades. Es un compromiso de trabajo, intentaré llegar a casa antes que tu. Ahora tengo que colgar, que viene el jefe. Te veo esta noche. Buen viaje”
Y me colgó el teléfono sin más, sin opción a réplica, mi cabeza empezó a pensar un montón de cosas raras, así que me obligué a no pensar y empecé a preparar mi equipaje.
Ya en el taxi que me llevaba directo a casa volví a darle vueltas a la idea de que algo había cambiado en nuestra relación, ella había perdido el interés por mi, o al menos parte de él.
Cuando llegué al portal miré hacia las ventanas, nada de luz, estaba claro, no había nadie en casa. Subí, saqué mis llaves y abrí la puerta. Dejé las maletas en la entrada antes de encender la luz. Un olor que no me era familiar inundaba la casa, y llamó mi atención un tenue reflejo que salía de la sala. No encendí la luz por si alguien se había colado y así sorprenderle. Sin hacer apenas ruido me dirigí hacia allí y abrí la puerta de golpe.
Me quedé paralizado en la puerta, sin poder moverme, sin poder decir una sola palabra... solo podía mirar lo que tenía frente a mi.
-”Vas a entrar..o piensas quedarte toda la noche ahí parado”
-”Es que..Joder!!!!... Esto si que no me lo esperaba”
-”Vaya, yo que pensé que te haría ilusión que preparara una cena especial? “
-” Pero que dices.. me has dejado embobado. No te muevas, dejame verte bien”
-”Aún quieres comerme entera?”
-”Ahora.. Más que nunca”
Rodeaba la mesa disfrutando de la visión al tiempo que me quitaba la chaqueta, la corbata.
Allí estaba ella, desnuda, sobre una enorme bandeja, en medio de la mesa rodeada y cubierta de frutas, de flores. Las velas que había encendido iluminaban a la perfección su cuerpo, yo .., yo la deseaba.
-”La cena está servida ...”
La besé con las ganas de dos meses sin poder hacerlo, sabía a vainilla y diosss!!! que bien olía. Me estaba empezando a poner caliente, saberla dispuesta, ofrecida a mi de ese modo, recorrí su cuello con mi lengua, mientras un dedo bajaba lentamente por su esternón, tomé con los dientes el alimento colocado justo sobre uno de sus pezones, procurando mordisquearlo al mismo tiempo, ella gimió. Volví a besar su boca y repetí la operación, ahora con el otro pezón, se estaba excitando al mismo tiempo que yo, que empezaba a notar como mi polla se iba endureciendo con cada bocado...

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