jueves, 16 de abril de 2009

LA PREGUNTA


- El tiempo corre, no lo olvidés. Lo digo por tí que ya pagaste.
- Cuatro, tres, dos, uno… ya...por qué eres una puta?.
- Es extraño hablarle a un tipo grabadora en mano pero por trescientos euros hasta dejaba que me la metas por el culo. A ver, me preguntas que por qué soy una puta? Menuda pregunta, creo que me la han hecho tantas veces como polvos me han echado. Te diré que tengo mis motivos. Dispares, sí, pero motivos al fin. Es que toda consecuencia tiene una causa y en mi caso, más de una.
- A ver, dime.
- Vamos a ver, soy una puta porque quiero cumplir todas y cada una de mis locas fantasías sexuales derramadas en el negro tul de los deseos más bajos. Soy una puta para dar rienda suelta a mis obsesiones sin sonrojarme por ello. Soy una puta para obtener lo más íntimo; el incendio y el posterior estallido y así entrar y salir de vidas que acaso nunca hubiera sospechado, hombres a los que jamás hubiese mirado. Soy una puta para llegar, escuchar, callar y abrir paso así a lo que los desiertos de entendimiento han devorado... alguien habla, entre jadeos, pero alguien habla. Soy una puta solo por poner a prueba mi tolerancia y mi racimo de prejuicios y sonreír al saberme limpia de ellos. Soy una puta para explorar los límites de la realidad y cruzarlos a toda velocidad sin mirar más que a mi nariz. Soy una puta por curiosidad de hembra y soy una puta, claro está y como primer orden, por follar.
- Nada más?.
- Siempre hay más, guapo.
- Entonces?.
- No me apurés, mi niño que tenemos aún mucho tiempo. Quiero ser una puta adicta a su trabajo, de lunes a lunes, full time, para encontrar algo de sentido a esta vida hipócrita de ocultar lo que los demás no quieren ver o bien, para divertirme con mayúsculas, entre paréntesis y una buena verga con puntos suspensivos de leche caliente gratis o para alimentar a la hoguera de mis más recónditos placeres y quemarme junto a ellos, que es la idea. Quiero ser una puta para enfrentar a todos mis miedos, que es la única manera de poder superarlos, y humillarlos en cada nuevo polvo entre mis piernas. Para mirarme en otros espejos y verme salvaje e inocente, puta y decente, con mis pezones en punta y el que dirán entre mis dientes. Para transformarme en la mujer que mis padres jamás soñaron y aún así, ser la mejor hija de todas. Para despedazar a los mitos y sus fantasías de décimo vagón. Para indignarme de los que me llaman con el nombre de sus hijas mientras me follan, y para aborrecerlos...y también aborrecerme por ser aquélla hija por unos billetes. Y por qué no, para deleitarme con las pollas cabezonas y gruesas, largas y finas, pequeñas y deliciosas, todo un glosario de formas y gustos y aromas por los que me pagan para exprimirlas hasta dejarlas secas, dándome la sensación de tener todo el poder de mi lado, porque cuando están a punto de correrse, en esos momentos, soy la dueña de sus vidas.
- O sea que estás orgullosa de ser puta, nadie te obliga a serlo, incluso lo disfrutas.
- Quiero ser una puta, por supuesto que quiero, nadie me obliga a serlo. Por eso lo soy y no me avergüenzo de ello. Lo mío, es… como decirte… casi por amor al arte. Para putear a los hijos de puta que se creen dueños de mí y me reclaman un porcentaje por pasearme en sus calles y mezclarme con sus putas. Para decir "yo lo hago mejor" y sentirme superior por esos quince minutos con una polla entre mis labios, rozándome la garganta, mojándome las entrañas. Soy puta para sacarle hasta el último suspiro a tipos mal follados por sus esposas ahogadas en el terrible y profundo océano de sus rutinas amorosas. Para darles placer también a ellas si así lo disponen, por supuesto, porque qué mujer negaría el deseo de lamer un sabroso coño ajeno alguna vez en su vida?. Quiero ser una puta con todas las letras y un "vale todo" como presentación para vestirme como siempre me ha gustado y mostrar la redondez de mis pechos, el buen tamaño de mis pezones, las perfectas curvas que se disputan supremacía en cada parte de mi cuerpo. Para que puedan mirarme el culo sin temor a que les dé vuelta la cara de un buen bofetón, y se animen a tocarlo, solo si van a comprar, tampoco exageremos. Soy puta para sentirme la más deseada mientras a mi paso, las pollas se elevan hasta el dolor entre los pantalones y algún que otro coño se humedece bajo las braguitas. Para calentarme con ese morbo, sí, me calienta ser la causa de tantas ganas de follar.
- Por fin alguien que no es hipócrita y acepta su condición sin más.

- Corazón, siempre me gustó sentirme una mujer apetecible, con la sensualidad serpenteando en mi andar y el sexo listo, para cuando me lo quieran usar. Que me paguen por eso, es el cielo. Y sí, soy además de todo esto, una curiosa por naturaleza y por ello me fascina conocer las fantasías más ocultas de la gente. Si supieras, guapo, si supieras, pero no puedes… eso no tiene precio y es solo mío. La verdad es que soy una solitaria que vive tratando de comunicarse. Ves, no todo es color de rosa.
- No todo es color de rosa, verdad (aprieta la tecla del "stop" y pone el grabador sobre la mesa de noche) Y bueno, al final me sobró tiempo.
- No te preocupes, guapo, no vas a perder un solo minuto. Pagaste una hora y vas a estar conmigo una hora. No vas a olvidar la mamada que te voy a hacer, y si nos sobra tiempo, hasta quizá pueda degustar tu polla entre mis piernas.
- Amén.
- Guapo, a Dios lo vas a ver en cuánto te la chupe esta puta.



(EL CUERVO-2009)

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