domingo, 26 de abril de 2009

EL PRESIDENTE...


Me había había aprendido el informe financiero de memoria, en el ascensor que me llevaba a la 7ª planta de aquel edificio de oficinas iba recitándolo en silencio, llevaba toda la documentación conmigo, de la presentación que hiciera dependía mi futuro económico.
El ascensor se detuvo y abrió sus puertas directamente en la recepción de la empresa a la que me dirigía. Me acerqué al mostrador donde una telefonista hacía las veces de recepcionista.
-”Buenos días. Tengo una cita con el director, el sr. Salgado”
-”Me dice su nombre señorita?”
-”Si, perdón. Me llamo Sandra Malariaga”
-”Un momento srta. Malariaga. Voy a avisar a su secretaria, siéntese por favor”
Me acomodé en uno de los sofás a la espera de que me avisaran perdida en mis pensamientos cuando de pronto una mujer de mediana edad se plantó delante mio
-”Sandra?.. Hola, soy Verónica, la secretaria del sr. Salgado, hemos estado hablando estos días por teléfono”
-”Encantada Verónica”- dije poniéndome en pie.
-”Verás hay un problema, mi jefe ha tenido que irse urgentemente, así que no podrá recibirte”
-”Pero como no me han avisado antes?”
-”sencillamente porque otra persona va a recibirte en su lugar, espero que no te importe mantener la reunión con nuestro presidente en persona”
-”El presidente?, pero si no sé ni como se llama, no he hablado nunca con él”
-Animo, te está esperando en la sala de juntas, sígueme por favor”
Seguí a aquella mujer por un pasillo poniéndome más nerviosa en cada paso que daba. Esto no era justo, yo no estaba preparada para ponerme frente al presidente de esa maldita empresa. Verónica abrió una gran puerta ceremoniosamente y me indicó que entrara.
Olía a café y a la madera que cubría las paredes, estaba medio en penumbras a pesar de los grandes ventanales.
-”Como estás Sandra, ha pasado más de un año desde la última vez que nos vimos”
-” Oh no, oh no, tu no.. no puede ser, desde cuando eres tu el presidente de esta empresa?..Esto lo has preparado tu?.. me voy cuando Salgado pueda recibirme volveré”
-”Si te vas no habrá más reuniones, ni más tratos, tu empresa nos perderá como clientes, eso es lo que quieres? Vaya, quizás deberías consultarlo con tus jefes antes de atravesar esa puerta”
-”Sigues siendo un maldito cabrón, siempre jugando con la vida y con los sentimientos de los demás a tu antojo. Quizás te interese saber que aun eres la persona a la que más odio”
-” tu estas más guapa que antes, y sigues siendo igual de respondona y peleona, me gustas”
-”Esta bien, tendremos la reunión, pero no te acerques a mi, quedate al otro lado de la mesa, dame tu palabra”
-”Siéntate y cuéntame, a ver que eso que traes ahí y que nos va a hacer ricos a todos”
Tragándome mi orgullo, intentando no perder la compostura y mostrándome lo más profesional posible empecé mi exposición al tiempo que empezaba a sacar de mi cartera toda la documentación de que disponía.
-”Tendremos que ver todo eso que estas sacando?,si es así deja que haga una llamada y que me ponga cómodo”
Cogió el teléfono de la mesa sin esperar mi respuesta, marcó un número y dijo que todo el personal tenía el resto de la tarde libre. Se giró hacia donde yo estaba a punto de explotar de la rabia que esa llamada me había provocado y colocando los pies en la mesa me dijo
-”Cuando quieras cielo, soy todo tuyo. A ver como te defiendes en este mundo”
Sandra, relajaté, - me dije- puedes hacerlo, y además hacerlo bien, no dejes que vuelva a dominarte, él forma parte del pasado.
Comencé a hacer mi trabajo, explicándole punto por punto, a veces me interrumpía haciéndome alguna pregunta, pero todo estaba saliendo bien. Estaba escogiendo algunas de las fotografías cuando se levantó y se puso detrás de mi, muy cerca, mirando las fotos por encima de mi hombro, mi cuerpo se tensó al notarle tan pegado a mi.
-”Sigue, cariño, lo haces muy bien, no te importa que mire la documentación verdad?”
Estaba desconcentrandome y él cada vez se pegaba más a mi, notaba su aliento en mi nuca, su olor, ...cuando con un susurro me dijo al oído
-” Estas preciosa pequeña, mira como me estas poniendo”
Sus manos apresaron mis caderas con fuerza acercándome a su cuerpo y pude notar su miembro erecto a través del pantalón, mientras con suaves movimientos iba restregándose contra mi.
-”No por favor, no lo hagas, no hagas eso, dejame acabar mi trabajo, y dejame irme”
-”Tu sueñas, ese proyecto saldrá adelante en la medida que tu aceptes mis condiciones”
-”Eres un cerdo!!!”
Su risa resonó en mis oídos, al tiempo que bruscamente me giraba , sujetaba mis brazos por encima de mi cabeza y me inmovilizaba contra la pared besando mi cuello, susurrándome obscenidades al oído...

Ahora echarle vosotros imaginación a lo que ocurrió después, el final lo dejo a libre elección.

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