jueves, 30 de abril de 2009

S M S



Suena la alarma de mi móvil, anunciando la entrada de un mensaje... Quién será?..
El mensaje viene acompañado de una nueva foto...mmmmm... cada foto va mostrando una parte de él, una mano, un cuello, un pecho.
En su mente ha ideado el juego y ...juega conmigo, como en un rompecabezas va enviándome ficha tras ficha, para que vaya conformando un cuerpo.

Hoy ha infringido las reglas, me ha llamado, su voz insinuante en mi oído, invitándome a llevar más allá su juego, nuestro juego.
Caricias imaginadas, humedades soñadas, hambres esperando ser saciadas.
Cierro los ojos y me dejo llevar, mientras oigo como su respiración se acelera a cientos de kilómetros, siento su excitación como si estuviera a mi lado, y sé que puede sentirme, disfrutándome como yo lo hago con él, se que son sus manos las que recorren mi cuerpo arrancádole gemidos de placer, es su cuerpo el que me envuelve en un calor que me quema, mientras no deja de hablarme, de excitarme con sus palabras, preludio de un encuentro cada día más cercano.


(Por cierto, mmmm... me encantó tu voz)

domingo, 26 de abril de 2009

FUCK YOU!!! (ADVERTENCIA DE CONTENIDO)

( Gracias Erker por prestarme tu post.... besosss)

MAS DE LA MITAD DE LOS BLOGS QUE SIGO Y CASI TODOS LOS QUE ME SIGUEN A MI CONTAMOS CON EL FUCKING CARTEL DE ADVERTENCIA DE CONTENIDO...PERSONALMENTE ME LLENA DE ORGULLO LOS HUEVOS SEMEJANTE CALIFICACION.
NO MOLESTA, DA RISA...UNA RISA DE PORRO CON AMIGOS DEGENERADOS COMO YO, UNA RISA DE CERVEZAS CON LAS BLOGUERAS CALENTONAS TRASTORNADAS QUE TANTO ME GUSTAN.
SEGUIREMOS ASI...PORNOGRAFICOS, OSCURITOS, LIMADOS, ADICTOS AL PLACER, LA VIDA, LA SANGRE Y LA LECHE BUENA QUE NOS AMPARA DE TINELLI, SUSANA, CRISTINA, MAURICIO, LOS PROGRAMAS DE CHIMENTOS, MIRTHA, LOS MALDITOS POLITICOS, NESTOR Y DEMAS BASURA PESTILENTE, FALSA Y ANTIPOETICA QUE NOS AMETRALLA DIA A DIA DESDE LA TELE, LOS DIARIOS, LAS RADIOS E INTERNET...AQUI ESTAMOS CREANDO PEQUEÑOS ESPACIOS SIN OTRO FIN QUE EXPRESARNOS Y VOLCAR SENTIRES QUE NO BUSCAN LUCRAR, NI CONGREGAR RELIGIONES, NI AGRUPAR IDEOLOGIAS...SOLO COMPARTIR LA CACA Y LA TORTA, EL ODIO Y EL AMOR, EL SEXO Y LA PAJA MENTAL, EL HUMOR, LA OPINION, LAS FOTOS DEL CULO DE NUESTRAS ALMAS Y LA PUTA MADRE QUE NOS PARIO...
Y SI ADEMAS DE ADVERTIR NUESTROS DUDOSOS CONTENIDOS ALGUNA VEZ NOS EXPULSAN DE AQUI NOS JUNTAREMOS EN UNA ESQUINA, EN UN BAR O EN MI PROPIA CASA A CELEBRAR LA PRIMER Y ULTIMA ORGIA POETA DE LOS MALDITOS LIMADOS PORQUE NADA NI NADIE PODRA CLAUSURAR EL SOMBRIO GALPON DE NUESTROS DESEOS NI CENSURAR LA PUTA DIVINA QUE REGENTEA NUESTRAS CREACIONES...HE DICHO...
COMO DECIA LUCA...FUCK YOU!!!!!!!!!!!!

ERKER

EL PRESIDENTE...


Me había había aprendido el informe financiero de memoria, en el ascensor que me llevaba a la 7ª planta de aquel edificio de oficinas iba recitándolo en silencio, llevaba toda la documentación conmigo, de la presentación que hiciera dependía mi futuro económico.
El ascensor se detuvo y abrió sus puertas directamente en la recepción de la empresa a la que me dirigía. Me acerqué al mostrador donde una telefonista hacía las veces de recepcionista.
-”Buenos días. Tengo una cita con el director, el sr. Salgado”
-”Me dice su nombre señorita?”
-”Si, perdón. Me llamo Sandra Malariaga”
-”Un momento srta. Malariaga. Voy a avisar a su secretaria, siéntese por favor”
Me acomodé en uno de los sofás a la espera de que me avisaran perdida en mis pensamientos cuando de pronto una mujer de mediana edad se plantó delante mio
-”Sandra?.. Hola, soy Verónica, la secretaria del sr. Salgado, hemos estado hablando estos días por teléfono”
-”Encantada Verónica”- dije poniéndome en pie.
-”Verás hay un problema, mi jefe ha tenido que irse urgentemente, así que no podrá recibirte”
-”Pero como no me han avisado antes?”
-”sencillamente porque otra persona va a recibirte en su lugar, espero que no te importe mantener la reunión con nuestro presidente en persona”
-”El presidente?, pero si no sé ni como se llama, no he hablado nunca con él”
-Animo, te está esperando en la sala de juntas, sígueme por favor”
Seguí a aquella mujer por un pasillo poniéndome más nerviosa en cada paso que daba. Esto no era justo, yo no estaba preparada para ponerme frente al presidente de esa maldita empresa. Verónica abrió una gran puerta ceremoniosamente y me indicó que entrara.
Olía a café y a la madera que cubría las paredes, estaba medio en penumbras a pesar de los grandes ventanales.
-”Como estás Sandra, ha pasado más de un año desde la última vez que nos vimos”
-” Oh no, oh no, tu no.. no puede ser, desde cuando eres tu el presidente de esta empresa?..Esto lo has preparado tu?.. me voy cuando Salgado pueda recibirme volveré”
-”Si te vas no habrá más reuniones, ni más tratos, tu empresa nos perderá como clientes, eso es lo que quieres? Vaya, quizás deberías consultarlo con tus jefes antes de atravesar esa puerta”
-”Sigues siendo un maldito cabrón, siempre jugando con la vida y con los sentimientos de los demás a tu antojo. Quizás te interese saber que aun eres la persona a la que más odio”
-” tu estas más guapa que antes, y sigues siendo igual de respondona y peleona, me gustas”
-”Esta bien, tendremos la reunión, pero no te acerques a mi, quedate al otro lado de la mesa, dame tu palabra”
-”Siéntate y cuéntame, a ver que eso que traes ahí y que nos va a hacer ricos a todos”
Tragándome mi orgullo, intentando no perder la compostura y mostrándome lo más profesional posible empecé mi exposición al tiempo que empezaba a sacar de mi cartera toda la documentación de que disponía.
-”Tendremos que ver todo eso que estas sacando?,si es así deja que haga una llamada y que me ponga cómodo”
Cogió el teléfono de la mesa sin esperar mi respuesta, marcó un número y dijo que todo el personal tenía el resto de la tarde libre. Se giró hacia donde yo estaba a punto de explotar de la rabia que esa llamada me había provocado y colocando los pies en la mesa me dijo
-”Cuando quieras cielo, soy todo tuyo. A ver como te defiendes en este mundo”
Sandra, relajaté, - me dije- puedes hacerlo, y además hacerlo bien, no dejes que vuelva a dominarte, él forma parte del pasado.
Comencé a hacer mi trabajo, explicándole punto por punto, a veces me interrumpía haciéndome alguna pregunta, pero todo estaba saliendo bien. Estaba escogiendo algunas de las fotografías cuando se levantó y se puso detrás de mi, muy cerca, mirando las fotos por encima de mi hombro, mi cuerpo se tensó al notarle tan pegado a mi.
-”Sigue, cariño, lo haces muy bien, no te importa que mire la documentación verdad?”
Estaba desconcentrandome y él cada vez se pegaba más a mi, notaba su aliento en mi nuca, su olor, ...cuando con un susurro me dijo al oído
-” Estas preciosa pequeña, mira como me estas poniendo”
Sus manos apresaron mis caderas con fuerza acercándome a su cuerpo y pude notar su miembro erecto a través del pantalón, mientras con suaves movimientos iba restregándose contra mi.
-”No por favor, no lo hagas, no hagas eso, dejame acabar mi trabajo, y dejame irme”
-”Tu sueñas, ese proyecto saldrá adelante en la medida que tu aceptes mis condiciones”
-”Eres un cerdo!!!”
Su risa resonó en mis oídos, al tiempo que bruscamente me giraba , sujetaba mis brazos por encima de mi cabeza y me inmovilizaba contra la pared besando mi cuello, susurrándome obscenidades al oído...

Ahora echarle vosotros imaginación a lo que ocurrió después, el final lo dejo a libre elección.

viernes, 24 de abril de 2009

MI PORTATIL II



….Sentía su cuerpo temblar junto al mío. Nuestras lenguas entrelazadas se entendían mejor que con palabras.
Me cogió una mano y la puso sobre su entrepierna. Empecé a moverla por encima de su pantalón. Comprobé lo excitado que lo había puesto ese beso, y me imagino que otras cosas. También yo lo estaba. Notaba la humedad de mi sexo mojando mi diminuto tanga.
Desde lo sucedido en el baño, creo que nuestros cuerpos se deseaban y necesitaban, y había llegado el momento de calmar la sed que reclamaban.
Deshicimos el camino y sin dejar de tocarnos y de besarnos, llegamos a su coche.
Una vez dentro, se abalanzó sobre mí y metiendo la mano en el escote sacó mis tetas fuera y comenzó a juguetear con su lengua hasta lograr erizarme los pezones por completo. Me retorcía de placer mientras acariciaba su cuello, y trayéndolo hacia mí, lo besaba. Exaltado y con voz entrecortada me dijo:

- No aguanto más…Dios…me tienes a mil
- Estoy totalmente mojada
- Vamos a otro sitio, necesito follarte

Oírle decir “necesito follarte” con esa entonación de pasión y deseo, me puso aún mucho más encendida, y casi sin pensar le respondí:

- Vamos a mi casa

Sin haber terminado la frase ya había puesto en marcha el coche.
Nada más llegar, y mientras buscaba la llave en mi cartera para abrir la puerta, se apretaba contra mí, notando su tremenda erección pegada a mí. Me metía la mano por debajo del vestido para tocar mi trasero.
Tras cerrar la puerta nuestros cuerpos ardían de sed, de pasión de deseo, de vicio. Nos besábamos, nos tocábamos, nos sentíamos. Me arrancó el vestido de la forma más salvaje. Hasta pensé que quizás me lo había roto, pero no me importaba. Yo no quise ser menos y le arranqué la camisa, haciendo que los botones saltaran con mi tirón.
Nos dejamos caer sobre la alfombra que revestía la entrada y nos pusimos a comernos la boca. Tras estar un buen rato nuestras lenguas luchando con el deseo y la pasión, la sacó de mi boca y comenzó a bajar a lo largo de mi cuerpo. Se detuvo en mi ombligo jugando con ella y dejando que gotas de saliva lo inundaran, Siguió bajando por mi vientre hasta llegar a mi entrepierna y con los dientes me quitó el tanga.
Abrí las piernas un poco más para que bebiera de mi fuente y calmara su sed con mis jugos vaginales. Pero él fue lento, más bien tortuoso y un poco cabrón, y se hizo desear. Parecía que el juego previo era lo suyo, porque sabía cómo hacerlo.
Me acariciaba y daba lametones largos y húmedos. Sentir su lengua alrededor de mi pubis me enloquecía. Me mordía los labios para contener el deseo que me estaba provocando al jugar con mi clítoris, al pasar su lengua por mis labios vaginales.
Dos dedos que supo mover muy bien, empezaron a follarme, metiéndolos y sacándolos de forma rítmica.

- Mmmmmm, qué mojada estás, mi niña. Me encanta ponerte y notarte así
- Estoy encharcada por tu culpa
- Y bien depilada como me gusta a mí, para comértelo todo mejor


Mientras seguía matándome de placer con sus dos dedos, con el dedo índice de la otra mano me frotaba el clítoris, enorme y endurecido por la gran excitación que tenía. Sólo se escuchaba el chasquido de sus dedos al entrar una y otra vez en mi coño encharcado.
Yo seguía tumbada encima de la alfombra, mientras él se puso de rodillas frente a mí y metió sus manos por debajo de mis caderas, asiendo mis duras nalgas y elevándolas hasta dejar mi sexo frente a su cara.
Hundió su boca en mi entrepierna y comenzó a comerme como nadie lo había hecho jamás. Se bebió hasta la última gota que le entregué.

- Me mataste, Marcos
- Pues estamos empezando
- Dios, menuda corrida me acabo de pegar, pero ahora quiero ver más

Sólo su torso estaba desnudo. Su polla, prisionera debajo de los vaqueros, me pedía a gritos que la liberara de esa cárcel de tela. Se puso de pie mientras yo me arrodillaba frente a él. Se quedó quieto y a mi entera disposición.
Solté el cinto y empecé a bajarle la cremallera. Necesitaba ver y sentir ese aparato que se abultaba como de buen tamaño. Bajé de golpe el pantalón y pude ver como su bulto palpitaba bajo un slip negro que le quedaba muy bien.
Con ayuda de ambas manos, empecé a bajarle el último obstáculo que me separaba de su caliente tesoro. Su polla, finalmente liberada, saltó como un resorte.

- Dios…me gusta...guau

Era una polla hermosa, no muy venosa, con un capullo hinchado y amenazador. Tenía el vello recortado y junto con unos hinchados y duros cojones, todo el conjunto componía un gratificante y apetecible cuadro.
Me hizo incorporar y nuestras lenguas se volvieron a buscar, calentando aún más la situación si ello era posible.
Saqué la lengua de su boca para recorrerle el cuello. Besándolo todo, me acerqué a su oído y luego de un par de lamidas en el lóbulo que lo hizo gemir, le susurré al oído:

- Te voy a hacer una mamada como jamás te la hicieron
- Mmmm…hazlo

Me arrodillé frente a él y me dispuse a disfrutar de ese trozo de carne. Comencé lamiendo sus hinchados huevos. Me gusta jugar con ellos, sentirlos dentro de mi boca, recorrerlos con mi lengua. Me fijé en sus ojos, es algo que me encanta, y su mirada me pedía a gritos que me llevara su pedazo de carne caliente a mi boca, que se la chupara, pero a mí también me gustaba hacerlo desear.
Lo tomé con mi mano ensalivada y jugué largo rato con la puntita de mi lengua. Lametazo va, lametazo viene, asomaron las primeras gotas de líquido preseminal que limpié con placer y gusto.
Fui devorándome su polla, desapareciendo casi por completo en mi boca. Su cara reflejaba lo mucho que le gustaba. Se la estuve chupando con verdadera gula un buen rato, hasta que me levantó de nuevo y me besó con pasión.

- Vamos para la cama, Marcos
- Vamos, mi niña

Él seguía con el mástil firme como una roca, y cogiéndosela con mis manos, nos fuimos para mi habitación.
Tumbándose boca arriba encima de la cama, me senté sobre su hermosa y dura polla ensartándome hasta lo más profundo de mi ser.

- Cabalga, jaca, cabalga

Era una de mis posturas preferidas, y no dudé en complacerlo. Empecé a galopar sobre ese trozo de carne que ardía dentro de mí, mientras con sus manos amasaban mis tetas y pellizcaba mis duros pezones.
Mis gemidos se hacían cada vez más intensos, y se mezclaban con los suyos. Nuestra respiración se aceleraba. Moviéndome en círculos sobre él, ahora ya de manera frenética, percibía el gran final.
Con mis últimos movimientos pélvicos, mordiéndome el labio inferior, me corrí varias veces seguidas. Mi cuerpo seguía temblando por el clímax alcanzado, cuándo, por su cara, presentí que estaba a punto de darme su leche. Lo descabalgué y cogiendo con mi mano su polla, empapada por mis jugos, empecé a pajeársela con fuerza.

- Me voy a correr
- Hazlo, dámela toda
- Siiiiiiiiiiiiiii

En ese mismo instante, un tremendo chorro de leche salió a borbotones de su miembro, cubriéndome los pechos de su cremoso fruto, momento que aproveché para esparcirlo por ellos y por mi vientre.
Acerqué mis labios a su capullo y le agradecí el placer y la corrida con un beso.
Nos abrazamos y nos besamos. Ese fue nuestro primer encuentro sexual, y el inicio de una relación muy placentera que perdura hasta el día de la fecha.
Bendito aquel día que se me rompió el portátil y que mi técnico habitual estuviera de vacaciones.

MI PORTATIL I


Os diré que mi portátil estaba funcionando pésimamente desde hacia unos cuantos días, pero como no me quería quedar sin él por ciertas necesidades, andaba mirando a ver si podía ir tirando un tiempo aún. Pero no me quedó más remedio que acudir al técnico, porque una noche me dijo “hasta aquí llegamos”.
Suelo llevarlo siempre al mismo técnico, pero cuando lo llamé me dijo que estaba de vacaciones y que no volvía hasta finales de mes. No podía esperar tanto y me dio el número de teléfono de un compañero suyo. Me dijo que era muy bueno y que además no era de los más caros.
Unos minutos más tarde llamé a Marcos, que así se llama el recomendado por mi técnico habitual, y una voz agradable sonó al otro extremo de la línea.
Me preguntó por los pormenores de mi ordenador y le expliqué lo mejor que pude, a mi manera, porque no entiendo mucho del tema, lo que le ocurría. Me preguntó donde vivía y al darle mi dirección, me dijo que estaba bastante cerca de mi casa y que cuando terminara se acercaría para revisar el portátil, más o menos en una hora.
Aproveché para darme una ducha ya que el tiempo que tenía era suficiente. Estaba saliendo del baño cuando sonó el timbre. Me puse una bata y salí del baño.
Miré por la mirilla y pude contemplar a un hombre de unos 40 años, moreno, de pelo corto, vestido con una camiseta y unos pantalones vaqueros, y con un maletín en la mano. No lo conocía de nada pero algo me impulso a abrir la puerta. Por su voz enseguida lo reconocí. De repente me di cuenta que me había quedado embobada mirando para él y no lo había invitado a entrar.

- Perdona por mi apariencia, es que me estaba duchando y me puse lo primero que encontré a mano
- No te preocupes, estoy acostumbrado
- Adelante, pasa
- Gracias

Mi imagen no debía ser la más impactante para provocar deseo, con mis cabellos envueltos por una toalla, y mi cuerpo cubierto con un bata de seda blanca haciendo juego con mis pantuflas mañaneras.
Lo dirigí a mi habitación, donde tenía el portátil, y una vez allí, señalándole la silla giratoria, lo invité a que se sentara. Me quedé situada a su espalda, observándolo. No me quise ir a cambiar para no dejarlo solo en la habitación, ya que hasta el momento era un completo desconocido.
Mientras reiniciaba el ordenador, me fue haciendo preguntas como para ir descartando ciertos problemas. En un momento giró su cabeza para escucharme cara a cara mientras yo hablaba.
De pronto noté que su mirada se perdía sin disimulo a la altura de mis pechos. Posiblemente en un descuido por mi parte, el lazo de la bata se aflojó, o en el apuro de vestirme deprisa al salir del baño, no la ajuste lo suficiente (es la pega que tiene la seda) y se había abierto más de lo debido, dejando asomar uno de mis pezones fuera de ella,
Con rapidez y con el calor del rubor inundando mis mejillas, me cubrí y ajusté el lazo. Demostrándome decoro y saber estar, dándose cuenta que me había puesto nerviosa, se dio vuelta y continuó en lo suyo.
Con las manos cruzadas y sin despegarlas de la endemoniada tela para que no se volviera a abrir, seguí a su espalda, fijándome en lo que hacía. Luego de una pausa silenciosa me hizo saber que debía llevárselo a su taller. Al parecer tendría que instalar nuevamente el sistema operativo. Mi cara se transformó al instante, y como si leyera mi pensamiento me tranquilizó.


- Tranquila, que no te voy a dejar empantanada, te traeré uno hasta que esté listo el tuyo
- No sabes cuanto te lo agradecería
- Ya hablaremos de eso…jajajaja

Qué bonita sonrisa, pensé.

- Además, qué menos podría hacer para una dama tan linda

La que sonrió fui yo. Bastó con mi sonrisa para que se diera cuenta de que me había agradado su halago. Lo acompañe hasta la puerta de salida, y antes de irse agregó:

- Tardaré muy poco, justo llegar a casa y volver
- No tengo prisa

Despidiéndome con un hasta luego se marcho.
Instintivamente, me fui a espiarlo por la terraza y me quedé mirándolo como caminaba hasta el auto. Mientras, recordaba el incómodo episodio del lazo de la bata y mi pezón al aire. ¡Qué vergüenza, Dios!
Me fui a mi habitación a cambiarme. Me puse algo sencillo para una tarde de sábado. Nada sofisticado, unos vaqueros ajustados, unas sandalias con algo de tacón, y una camiseta que llevaba impresa en la delantera la palabra "SEXY", muy sencilla pero bonita.
Arreglé el cuarto de baño, y sin nada más que hacer que esperar a que llegara Marcos, cogí el móvil y llamé a mi mejor amiga para contarle lo del técnico. No sé el rato que estuvimos hablando, pero debió ser bastante porque cuando nos ponemos a hablar de hombres, nos solemos alargar bastante. Cuando ya estábamos a punto de despedirnos, sonó el timbre y me imaginé que era él
Estaba en lo cierto. Traía consigo un portátil. Cerré la puerta y lo acompañe a mi habitación. Mientras sostenía el ordenador en sus manos, aún sin apoyarlo sobre la mesa, me recorrió por completa con la mirada, comentando:

- Cambiaste el vestuario?
- Jajaja
- Pues la bata te sentaba muy bien
- Gracias

Una sonrisa irónica apareció en su rostro.
Yo no pude menos que esbozar una sonrisa y agradecerle el piropo. Quise salir rápidamente de la conversación e inmediatamente enfoqué mi mirada en el portátil que traía en sus manos. Dándose cuenta de la incomodidad de las palabras anteriores, se sentó en la silla y colocó el portátil sobre la mesa.

- Para que no te encuentres desconectada del mundo, además estoy convencido que lo dejo en buenas manos
- No sabes el favor que me estás haciendo, trabajo y me manejo mucho con el ordenador
- Lo usas para tu trabajo?
- Lo uso para todo y en serio, no sé como podré agradecerte el favor que me estas haciendo
- Yo sé cómo
- Si?
- Aceptando ir a cenar esta noche conmigo, si es que no tienes planes, claro.

Me pareció interesante. Sólo tenía que cancelar la salida que teníamos acordada varias amigas.

- No, esta noche no tenía ningún plan
- Te parece bien si te vengo a buscar a las nueve?
- Sí, perfecto.

Se levantó, lo acompañé hasta la puerta y a modo de despedida, me dio un beso en la mejilla.
Volví a cambiarme de ropa acorde a la situación. Como no sabía a qué sitio me llevaría escogí un vestido rojo discretamente escotado con un fino lazo que ajustaba en el cuello, dejando la espalda al descubierto. El modelo no permitía usar sujetador, prenda que no suelo usar mucho pues mis pechos firmes lo permiten. Acompañé el conjunto con unos zapatos de tacón y una diminuta carterita al tono.
A la hora acordada sonó el timbre. Estaba ahí. Me llevó a un restaurante muy bonito, con un ambiente cálido, iluminación más bien escasa y música tenue, haciendo de él un lugar confortable.
Era una situación un tanto extraña. No era común para mí estar sentada junto a alguien que pocas horas antes había conocido. Mantuvimos una conversación amena, y supimos un poco más del otro. Ya habíamos cenado pero aún seguíamos apurando las últimas copas de la botella de vino.
Pedimos una nueva botella, y aunque estoy acostumbrada a tomar vino, empezó a subir por mi cuerpo un calor que parecía concentrarse en mis mejillas. Con un tono de voz suave y relajador, me preguntó si tenía calor. Le confesé que sí, que quizás es que llevaba ya demasiado vino en mi cuerpo.
Alejó la copa llevándola para su lado.

- Mejor te pido un café
- Creo que es una buena idea, Marcos

Me bebí el café y me levanté para ir al baño. Al hacerlo sentí que mis piernas flojeaban, e intenté disimularlo bajándome el vestido que se había levantado un poco al estar tanto tiempo sentada. Caminando lentamente moviendo las caderas como si fuera una modelo (sabía o me imaginé que él me estaba mirando), encontré los baños y al ver la clásica muñequita pintada en la puerta, entré.
Permanecí un largo rato sentada en el inodoro esperando que se me pasara el mareo (se me daba vuelta todo). De pronto sentí su voz tras la puerta.

- ¡Te pasa algo?
- No, tranquilo
- Me tenías preocupado
- Estoy bien, gracias
- Puedo pasar?
- No, espera que salgo yo ahora

Aquella situación me parecía extraña.
Abrí la puerta y allí estaba él.

- Estas pálida
- Ya ves, la falta de costumbre
- Ven

Me comenzó a mojar la cabeza y la frente. Pasaba sus manos empapadas de agua por mi rostro, y si bien los mareos ya habían cesado, él seguía refrescándome. Sacó su pañuelo y me secó.
Mientras, acariciaba mi rostro suavemente y continuó secándome. Cuando terminó lo abracé y le pedí disculpas por el papelón.
Pensé en aguantarme las ganas pero no pude resistirme a semejante tentación. Estando a escasos centímetros de sus labios era "el momento", y fui en busca de esa boca que tanto me atraía. Al posar mis labios en los suyos nos fundimos en un largo y caliente beso. Estábamos tan pegados que notaba el bulto de su entrepierna crecer.
No sé si fue producto del alcohol o qué, pero deseaba que me follara ahí mismo. Estábamos muy excitados los dos, pero Marcos estaba más lúcido, en cambio yo no tanto. Apartándose un poco de mí me tomó del mentón elevándome la cara para asegurarse que lo mirara, y me dijo:

- No hagamos lo que quizás mañana, más sobria, te puedas arrepentir
- Gracias, espérame en la mesa que salgo ahora
- Estás mejor?
- Tranquilo, que ya estoy bien. Anda, sal

En cuanto salió del baño, me acomodé el vestido, peiné con mis dedos el cabello, me di un poco de maquillaje para disimular mi palidez, y salí del baño.
En mi ausencia, él ya había pagado. Tomándome de la mano salimos del restaurante y me preguntó si me sentía bien como para dar un pequeño paseo por un parque que había cerca. Como me sentía mucho mejor, acepté encantada.
No habíamos caminado mucho, cuando me tomó por la cintura y sus labios buscaron los míos. Su boca me quemaba. En ese momento tuve la necesidad de apagar el incendio que me perturbaba, recibiendo su beso con pasión……

lunes, 20 de abril de 2009

TE VOY A COMER ENTERA II



…sus pezones habían sido el aperitivo de la deliciosa cena que me esperaba sobre le desnudo cuerpo de esa mujer que yo había creído por momentos perdida y que ahora se me estaba ofreciendo como el mejor y más sabroso de los manjares.

-“Ponte cómodo y disfruta de la comida”

Me quité la ropa de forma acelerada, dejándola tirada por el suelo. Ni un minuto podía desperdiciar ante los suculentos bocados que tenía a punto para mi boca.Mi polla ya no estaba endurecida, en esos momentos mostraba una tremenda erección acorde con las ganas que me estaban entrando de devorar ese precioso cuerpo, de no dejar ni un milímetro de esa piel sin limpiar y sin saborear.

Me acerqué de nuevo a ella y pasando mi lengua por sus pechos, los dejé limpios de la sabrosa salsa que por encima de ellos se derramaba. Mi lengua recorrió una y otra vez esas montañas que tanta pasión me provocan, dejando al descubierto las cimas coronadas erectas y provocativas. Para saborear los últimos restos que las impregnaban, volví a mordisquearlas al tiempo que mis manos acariciaban el pelo de su cabeza, enroscando mis dedos en él.

Mis labios siguieron el camino marcado por los jugosos frutos que florecían a lo largo de su vientre, apoderándose mi boca de cada uno de ellos, para llegando al último, el que daba paso a su clítoris, saborearlo junto con ella. Nuestros labios se unieron en un beso apasionado, compartiendo nuestras bocas el sabor de ese último fruto, que no prohibido, sino totalmente deseado. La fresa fue pasando de mi boca a la suya, de la suya de nuevo a la mía y así hasta que se deshizo dentro de nosotros saboreando ese néctar jugoso que le habíamos conseguido sacar.

Mis labios volvieron a deleitarse con sus pechos, sus duros pezones, su ombligo inundado de ricos placeres, llegando por fin al botón de su elixir, saboreando en toda su extensión ese clítoris duro, prominente y exhibido que coronaba su sexo tan delicado y sabroso. Todo su sexo estaba impregnado de fragancias que me vuelven loco, aromas puros de mujer deseada, de hembra en estado puro.Mi lengua empezó a jugar con su clítoris mientras mis manos recorrían sus muslos de arriba abajo, deleitándose con la parte interior de los mismos, jugando con sus labios exhibidos, sus marcados labios que empecé a separar poco a poco al tiempo que mi lengua buscó la humedad de su sexo, esa humedad que convierte su cuerpo en el mayor de los manjares, aún sin falta de ser condimentado como lo estaba esta noche.Llegó a mi lengua el sabor de ese néctar único, notando como se derramaba dentro de mi boca en copiosos y violentos borbotones. Su fuente inagotable de placeres me estaba regando con el mejor de los caldos, con el más sabroso de los néctares.

-“Mmmm…me matas…pero sigue comiendo de mi cuerpo”

Dejé por un momento la fuente de su sexo y seguí saboreando los manjares ofrecidos a lo largo de su cuerpo desnudo. Sus muslos, sus piernas, sus tobillos estaban adornados con frutas, con pates, con cremas, con manjares exóticos. Y uno a fue los fui degustando, compartiéndolos con ella.

Cuando tuve su cuerpo totalmente despojado de toda vianda, de toda fruta, de todo alimento mortal, cuanto mi lengua y mi boca habían dejado en estado total de desnudez a esa mujer que tanto me excita, que tanto placer y deseo me provoca, la miré a los ojos.

-“My Lady, gracias, ha sido la mejor cena que jamás he tenido”

-“My Lord, te lo mereces, pero ahora quiero mi postre, túmbate”

Ella se levantó y me tumbé encima de la mesa. Mi polla seguía erecta y en tremendo estado de excitación. Se acercó a mí y pasando su lengua por mi endurecido y enrojecido glande, empezó a untarla...

domingo, 19 de abril de 2009

UN POETA EN EL BUENOS AIRES



La reunión se había alargado más de la cuenta, y la negociación había sido dura, necesitaba desconectar antes de irme a casa, así que sin pensarlo dos veces me encaminé hacia el “Buenos Aires”, uno de mis locales favoritos. Cuando entré varias cabezas se giraron y acompañaron mis pasos hasta el único taburete libre de la barra.
-”Un vino por favor”
-”Como no linda, hacia tiempo que no te veía, todo bien?”
-”Si gracias, veo que esto sigue igual, cuando vas a decidirte a poner el cartel de reservado el derecho de admisión, te evitarías que entrara tanto capullo, menuda colección tienes hoy aquí”
-”jajajaj.. Veo que no has cambiado, sigues igual que siempre. Te dejo, tengo que atender a estos capullos que me mantienen el negocio”
Repasé con la vista todo el local, lo cierto es que no había nadie que valiera la pena, todos enfundados en sus uniformes de traje y corbata, como si de una convención de clones se tratara. Alguien se movió en el fondo y entonces pude verle, estaba allí sentado en la mesa del rincón con un aire a lo Henry Miller que no encajaba para nada con el resto de clientela.
Estaba escribiendo sin parar, le veía tachar y volver a escribir, apenas levantaba la vista, lo que me permitía observarle con cierto descaro. No era especialmente guapo, ni especialmente atractivo, ni especialmente nada, pero no podía apartar mi mirada de él. El camarero se acercó a servirle un vino, entonces levantó la cabeza del papel y me miró directamente a los ojos sonriendo. Diosss!!!! tenía la sonrisa más bonita que había visto nunca, toda su cara se iluminó con ese solo gesto.
Levanté mi copa en un silencioso brindis dedicado a él y bebí un trago a su salud, una gota resbaló por la comisura de mis labios y la recogí con mi lengua. No pretendía que fuera un gesto erótico, pero creo que él lo interpretó como tal y me guiñó un ojo al tiempo que volvía a sonreír.
Está bien, pensé, si quiere que juguemos... jugaremos.
Me giré con la excusa de pedir otra copa haciendo que mis caderas quedaran bien marcadas por la tela del vestido, podía sentir su mirada como un fuego que empezaba a quemarme. Volví a brindar con la nueva copa al tiempo que cruzaba mis piernas dejándole ver la parte de mis piernas que las medias no cubrían.
Vi como se acomodaba en la silla, dispuesto a disfrutar del espectáculo que empezaba a ofrecerle, y con un leve gesto de su boca me envió un beso.
En ese momento me levanté para dirigirme al servicio, donde me quité el tanga y volví de nuevo a ocupar el taburete de la barra. Desde donde él estaba podía verme perfectamente, así que le ofrecí un primer plano de lo que se escondía debajo de mi vestido negro. Se puso en pie, caminando directamente hacia mi.
Levanté una mano que sujetó en el aire levantándola más y girándola me lamió la muñeca sin dejar de mirarme, dejando un rastro húmedo en mi mano. Una humedad que comenzaba a sentir en otra parte de mi cuerpo.
No hablábamos, pero nuestras miradas hacían promesas de un placer por venir, cuando uno de sus dedos comenzó a recorrer la pierna que quedaba escondida de la vista de todos con un suave roce, subiendo y bajando por ella. Podía ver como crecía su excitación entre sus piernas y no pude resistirme a acariciarlo por encima del pantalón al tiempo que él coló su mano entre mis piernas. Ambos sonreímos al mismo tiempo, él al notar la humedad que me había provocado, yo por provocar su erección.
Me giré hacia el dueño del local
-”Aún existe la sala de juntas?.. Dame una botella de vino y la llave, anda se bueno”
-”Ya nadie usa esa sala, esta algo abandonada, estas segura de lo que haces?”
-”Tu dame el vino y la llave”
Sin mediar palabra le lleve a esa zona privada que pocos conocen y cerré la puerta por dentro para tener intimidad, dejé que se pusiera cómodo mientras abría la botella de vino y llenaba las dos copas.
Mojé mis labios con el vino, de lejos nos llegaba la música del local y me dejé llevar.
Mis manos recorrían mi cuerpo y mis movimientos se volvían más sensuales, al tiempo que iba desabrochando mi vestido hasta quedar solo vestida por las medias. Mojé mis dedos en su copa y trace con ellos un camino de gotas que recorrían mi pecho. Volví a mojarlos, ahora el vino resbalaba por mi vientre, mientras mis dedos seguían su camino y se perdían entre mis piernas. Cuando mi piel brillaba húmeda, cuando mi respiración se aceleraba , cuando la humedad resbalaba entre mis piernas, tiró de mi haciendo que me sentara encima suyo con las piernas abiertas una a cada lado de las suyas.
Su boca hacía maravillas, chupaba, mordía y lamía haciéndome gemir de placer, provocando que mi cuerpo se arquera. Su mano se coló por entre mis piernas y rebuscó en su pantalón. Me sujetó con fuerza por la cintura al tiempo que sentí como de un solo golpe entraba en mi cuerpo, bruscamente, como a mi me gusta. Le quité de un tirón la camiseta y clavé mis uñas en sus hombros mientras continuaba forzándome, entrando y saliendo de mi. Su boca seguí volviéndome loca, ya no podía aguantarme más, estaba a punto de correrme cuando sus dientes aprisionaron mi hombro haciéndome gritar en una mezcla de dolor y placer que me llevó directa a uno de mis mejores orgasmos. Él terminó un poco después, noté como su semen se escurría entre mis muslos.
Me tumbé en el sofá mientras él se vestía, se giró hacia mi, mirando como una gota de su semen resbalaba por mi pierna, le sonreí al tiempo que la tomaba con uno de mis dedos y lo llevaba a mi boca. Sonrío al verme hacerlo cogió su copa, me la brindó y se la bebió de un solo trago.
-”Un placer conocerte, y una suerte, mi poema ahora ya tiene final”
Y salió de la habitación.
(Dedicado a Erker)

viernes, 17 de abril de 2009

TE VOY A COMER ENTERA...- I -


Por motivos de trabajo llevábamos un tiempo separados, nos comunicábamos por teléfono durante el día, por las noches nuestros ordenadores nos permitían hablar y vernos, nunca creí que necesitara tanto tocar a una persona, sentirla cerca, respirarla, …. Cogí la costumbre de despedirme de ella diciéndole
-”Cuando te tenga delante ..TE VOY A COMER ENTERA..”
Ella reía
-”Eso me lo vas a tener que demostrar, seguro que soy indigesta...”
Por fin llegó el día en que acabé lo que me había llevado lejos de mi ciudad, de mi casa, lejos de ella.
-”Esta noche si que no te libras.. esta noche haremos realidad todo lo que hemos estado hablando durante todo este tiempo. Mi avión llega como a las 8 de la tarde, entre que recojo el equipaje, calculo que puedes venir a buscarme a eso de las 8,30 hrs..”
-” Ir a buscarte?... Imposible, tengo cosas que hacer, lo siento. Mejor coge un taxi y ya nos veremos en casa. Supongo que no olvidarías las llaves al irte?”
-”Vamos..Esto es el colmo?, me paso dos meses fuera de casa y tu tienes cosas mejores que hacer?”
-”Venga, no te enfades. Es un compromiso de trabajo, intentaré llegar a casa antes que tu. Ahora tengo que colgar, que viene el jefe. Te veo esta noche. Buen viaje”
Y me colgó el teléfono sin más, sin opción a réplica, mi cabeza empezó a pensar un montón de cosas raras, así que me obligué a no pensar y empecé a preparar mi equipaje.
Ya en el taxi que me llevaba directo a casa volví a darle vueltas a la idea de que algo había cambiado en nuestra relación, ella había perdido el interés por mi, o al menos parte de él.
Cuando llegué al portal miré hacia las ventanas, nada de luz, estaba claro, no había nadie en casa. Subí, saqué mis llaves y abrí la puerta. Dejé las maletas en la entrada antes de encender la luz. Un olor que no me era familiar inundaba la casa, y llamó mi atención un tenue reflejo que salía de la sala. No encendí la luz por si alguien se había colado y así sorprenderle. Sin hacer apenas ruido me dirigí hacia allí y abrí la puerta de golpe.
Me quedé paralizado en la puerta, sin poder moverme, sin poder decir una sola palabra... solo podía mirar lo que tenía frente a mi.
-”Vas a entrar..o piensas quedarte toda la noche ahí parado”
-”Es que..Joder!!!!... Esto si que no me lo esperaba”
-”Vaya, yo que pensé que te haría ilusión que preparara una cena especial? “
-” Pero que dices.. me has dejado embobado. No te muevas, dejame verte bien”
-”Aún quieres comerme entera?”
-”Ahora.. Más que nunca”
Rodeaba la mesa disfrutando de la visión al tiempo que me quitaba la chaqueta, la corbata.
Allí estaba ella, desnuda, sobre una enorme bandeja, en medio de la mesa rodeada y cubierta de frutas, de flores. Las velas que había encendido iluminaban a la perfección su cuerpo, yo .., yo la deseaba.
-”La cena está servida ...”
La besé con las ganas de dos meses sin poder hacerlo, sabía a vainilla y diosss!!! que bien olía. Me estaba empezando a poner caliente, saberla dispuesta, ofrecida a mi de ese modo, recorrí su cuello con mi lengua, mientras un dedo bajaba lentamente por su esternón, tomé con los dientes el alimento colocado justo sobre uno de sus pezones, procurando mordisquearlo al mismo tiempo, ella gimió. Volví a besar su boca y repetí la operación, ahora con el otro pezón, se estaba excitando al mismo tiempo que yo, que empezaba a notar como mi polla se iba endureciendo con cada bocado...

jueves, 16 de abril de 2009

LA TROBA ROBADA


"Apareciste una noche de la nada.
Nos fuimos envolviendo en una maraña de sentimientos, de deseos, de pasiones. Casualidad?, quizás, pero divina y bella casualidad. El placer llegó, y con él, el deseo, y con el deseo, el sueño de tenerte conmigo.
Te he dicho que una cama nos espera, pero mientras tanto, mi cama la ocupas una noche sí y otra quizás. Cuando compartes mis sueños, haces que sucedan maravillosas experiencias entre los dos.
Cuando cierro mis ojos y me abrazo como un niño a mi almohada, te veo venir hacia mí, desnuda, esbelta y exhuberante. Me levanto, te tomo en mis brazos, acaricio cada parte de tu cuerpo, mis labios son como olas que arrasan tu cuerpo, pasando por las profundidades y las elevaciones naturales en ti.
Tus manos se deslizan por mi cuerpo. Nuestros fluidos manan de forma natural. Te siento humedecida de pasión, de emoción. Mi virilidad penetra en esas aguas, sumergiéndome totalmente, profundamente, acompasadamente, como la melodía más bella a los oídos.
Así, una y otra vez, me gusta sentirte, poseerte. Me gusta que subas a mi montaña, que te poses en ella, subiendo y bajando al ritmo de mis movimientos. Y así pasan los minutos.
Siento tu roce en mí, cómo tu cuerpo va entregándose, va cayendo como en un abismo profundo de éxtasis.
Vibra mi cuerpo, mi cerebro no resiste las descargas de tanto placer, me embarco en este viaje profundo, me dejo llevar, cual barco en alta mar por una tormenta, sin rumbo, solo el placer que me das tú acompañándome en este viaje.
Los dos a la vez, entregándonos en la intimidad de nuestros sueños, de nuestras almas, de nuestro existir".



Joder, quien pudiera expresar así un polvo. Lo seguiré intentando, my Lady y no tengo pensado rendirme hasta conseguirlo. A veces las palabras son esquivas y cuesta encontrarlas. Notas cómo que te falta el verbo para expresar lo que sientes. Ahora bien, lo que sí noto es que las reacciones a los pensamientos viciosos, pecaminosos y morbosos surten el efecto deseado en donde deben notarse.

LA PREGUNTA


- El tiempo corre, no lo olvidés. Lo digo por tí que ya pagaste.
- Cuatro, tres, dos, uno… ya...por qué eres una puta?.
- Es extraño hablarle a un tipo grabadora en mano pero por trescientos euros hasta dejaba que me la metas por el culo. A ver, me preguntas que por qué soy una puta? Menuda pregunta, creo que me la han hecho tantas veces como polvos me han echado. Te diré que tengo mis motivos. Dispares, sí, pero motivos al fin. Es que toda consecuencia tiene una causa y en mi caso, más de una.
- A ver, dime.
- Vamos a ver, soy una puta porque quiero cumplir todas y cada una de mis locas fantasías sexuales derramadas en el negro tul de los deseos más bajos. Soy una puta para dar rienda suelta a mis obsesiones sin sonrojarme por ello. Soy una puta para obtener lo más íntimo; el incendio y el posterior estallido y así entrar y salir de vidas que acaso nunca hubiera sospechado, hombres a los que jamás hubiese mirado. Soy una puta para llegar, escuchar, callar y abrir paso así a lo que los desiertos de entendimiento han devorado... alguien habla, entre jadeos, pero alguien habla. Soy una puta solo por poner a prueba mi tolerancia y mi racimo de prejuicios y sonreír al saberme limpia de ellos. Soy una puta para explorar los límites de la realidad y cruzarlos a toda velocidad sin mirar más que a mi nariz. Soy una puta por curiosidad de hembra y soy una puta, claro está y como primer orden, por follar.
- Nada más?.
- Siempre hay más, guapo.
- Entonces?.
- No me apurés, mi niño que tenemos aún mucho tiempo. Quiero ser una puta adicta a su trabajo, de lunes a lunes, full time, para encontrar algo de sentido a esta vida hipócrita de ocultar lo que los demás no quieren ver o bien, para divertirme con mayúsculas, entre paréntesis y una buena verga con puntos suspensivos de leche caliente gratis o para alimentar a la hoguera de mis más recónditos placeres y quemarme junto a ellos, que es la idea. Quiero ser una puta para enfrentar a todos mis miedos, que es la única manera de poder superarlos, y humillarlos en cada nuevo polvo entre mis piernas. Para mirarme en otros espejos y verme salvaje e inocente, puta y decente, con mis pezones en punta y el que dirán entre mis dientes. Para transformarme en la mujer que mis padres jamás soñaron y aún así, ser la mejor hija de todas. Para despedazar a los mitos y sus fantasías de décimo vagón. Para indignarme de los que me llaman con el nombre de sus hijas mientras me follan, y para aborrecerlos...y también aborrecerme por ser aquélla hija por unos billetes. Y por qué no, para deleitarme con las pollas cabezonas y gruesas, largas y finas, pequeñas y deliciosas, todo un glosario de formas y gustos y aromas por los que me pagan para exprimirlas hasta dejarlas secas, dándome la sensación de tener todo el poder de mi lado, porque cuando están a punto de correrse, en esos momentos, soy la dueña de sus vidas.
- O sea que estás orgullosa de ser puta, nadie te obliga a serlo, incluso lo disfrutas.
- Quiero ser una puta, por supuesto que quiero, nadie me obliga a serlo. Por eso lo soy y no me avergüenzo de ello. Lo mío, es… como decirte… casi por amor al arte. Para putear a los hijos de puta que se creen dueños de mí y me reclaman un porcentaje por pasearme en sus calles y mezclarme con sus putas. Para decir "yo lo hago mejor" y sentirme superior por esos quince minutos con una polla entre mis labios, rozándome la garganta, mojándome las entrañas. Soy puta para sacarle hasta el último suspiro a tipos mal follados por sus esposas ahogadas en el terrible y profundo océano de sus rutinas amorosas. Para darles placer también a ellas si así lo disponen, por supuesto, porque qué mujer negaría el deseo de lamer un sabroso coño ajeno alguna vez en su vida?. Quiero ser una puta con todas las letras y un "vale todo" como presentación para vestirme como siempre me ha gustado y mostrar la redondez de mis pechos, el buen tamaño de mis pezones, las perfectas curvas que se disputan supremacía en cada parte de mi cuerpo. Para que puedan mirarme el culo sin temor a que les dé vuelta la cara de un buen bofetón, y se animen a tocarlo, solo si van a comprar, tampoco exageremos. Soy puta para sentirme la más deseada mientras a mi paso, las pollas se elevan hasta el dolor entre los pantalones y algún que otro coño se humedece bajo las braguitas. Para calentarme con ese morbo, sí, me calienta ser la causa de tantas ganas de follar.
- Por fin alguien que no es hipócrita y acepta su condición sin más.

- Corazón, siempre me gustó sentirme una mujer apetecible, con la sensualidad serpenteando en mi andar y el sexo listo, para cuando me lo quieran usar. Que me paguen por eso, es el cielo. Y sí, soy además de todo esto, una curiosa por naturaleza y por ello me fascina conocer las fantasías más ocultas de la gente. Si supieras, guapo, si supieras, pero no puedes… eso no tiene precio y es solo mío. La verdad es que soy una solitaria que vive tratando de comunicarse. Ves, no todo es color de rosa.
- No todo es color de rosa, verdad (aprieta la tecla del "stop" y pone el grabador sobre la mesa de noche) Y bueno, al final me sobró tiempo.
- No te preocupes, guapo, no vas a perder un solo minuto. Pagaste una hora y vas a estar conmigo una hora. No vas a olvidar la mamada que te voy a hacer, y si nos sobra tiempo, hasta quizá pueda degustar tu polla entre mis piernas.
- Amén.
- Guapo, a Dios lo vas a ver en cuánto te la chupe esta puta.



(EL CUERVO-2009)

miércoles, 15 de abril de 2009

SI UN DIA TE VEO


Anoche soñé contigo...otra vez...un sueño repetido.


Llegué muy temprano, más de lo acostumbrado, y tú estabas aún preparando los cafés.


Llevabas puesta una blusa blanca de botones, una falda negra de vuelos cortos, unas sandalias altas y las piernas desnudas.


Cuando me viste entrar te sorprendiste. No me esperabas a esa hora. Me acerqué a tí y sin decirte ni una sola palabra, te puse de espaldas contra la pared y empecé a besarte. Primero los labios, con esos besos tan profundos que sé que tanto te excitan. Mis manos empezaron a acariciar tus piernas, tratando de hacer surcos con mis dedos. Te alzé una de ellas y metí mi mano y mis dedos en tu entrepierna comprobando lo mojada y caliente que estaba.


Mi lengua jugaba con la tuya, mezclándose nuestras salivas. Luego saqué mis dedos y mi mano derecha se encargó de aprisionar las tuyas por encima de tu cabeza. Sé que te gusta que te someta. Con mi mano libre desabroché tu blusa y empecé a besarte.


Llevé una de tus tetas a mi boca y empecé a mordisquear tus pezones, uno a uno, lento pero intensamente. Los mordía, los chupaba y pasaba mi lengua caliente por ellos. Mi mano te apretaba con fuerza las tetas mientras mordía con mis dientes tu duro y apetitoso pezón. Sé cuanto te gusta que te lo haga, que muerda esos diamantes que coronan tus tetas.


Seguí besando y lamiéndo tus tetas hasta ir bajando con mi lengua hasta tu vientre, jugando con tu ombligo, mientras con mis dos manos seguía pellizcándote los pezones. Tenías las manos en tu cabeza, con los ojos cerrados y se notaba que estabas disfrutando mucho. Estábamos olvidando completamente el tiempo y el espacio. En esos momentos empezábamos a no tener conciencia del lugar donde estábamos, ni de si existía gente alrededor o si alguien entraba. No nos importaba si nos descubrían, si se les ocurría entrar a los habituales de todas las mañanas. Lo único que alcanzaba a imaginar era que te tenía conmigo, que estábamos juntos y que quería disfrutar por completo del placer de tener mi lengua en tu sexo. Mis dedos hurgando muy dentro de tí, en acompasado ritmo entrando y saliendo, haciéndole la competencia a mi lengua.


Me pedías que no me detuviera, que siguiera, que querías correrte en mi boca. Me gritabas que te penetrara con mis dedos como si se tratara de mi miembro. Querías que te poseyera ahí, así, contra la pared, jadeando de gusto y de placer. Me gritabas que lo estaba haciendo divino, que no parara.


Me decías...sigue...mmmmm...mmmmm... me voy a correr...siiiii...me gusta... sigue...quiero más, no pares por favor.


Te escuchaba gemir, jadear de deseo, y en esos momentos me desperté sudando, con mi cuerpo temblando, nervioso, sumamente excitado y empalmado.


No sé si ella se dió cuenta de algo, quizás no. Escucho su respiración y creo que sigue dormida. Cierro de nuevo los ojos y quiero volver a tu lado, a tenerte en mis brazos y seguir ahí, contigo, teniéndote en sueños, poseyendo todo tu cuerpo como quisiera poder hacerlo si un día te veo.

domingo, 12 de abril de 2009

VIAJE A LA AVENTURA ... - II -



… me quedé como una tonta mirando hacia la puerta cerrada sin saber que hacer, sin saber que hacia yo en la casa de un desconocido, sacudí la cabeza para hacerme reaccionar, y me encaminé hacia el baño, me duché y cubierta solo por una de mis enormes camisetas me dejé caer rendida sobre la cama.
Reviví de nuevo en mi mente el momento en que Javier había acariciado mi pecho, mi mano imitaba sus movimientos y mi cuerpo reaccionaba a cada caricia con pequeñas descargas de placer, fui bajando por mi vientre hasta llegar a mi entrepierna, ...rocé mi clítoris por encima de la tela del tanga sin dejar de pensar en él. Mis dedos comenzaron a jugar como solo yo sé hacerlo, como solo yo sé que me gusta, y mi respiración iba acelerándose. Imaginaba como seria hacerlo con ese hombre, como sería sentir sus movimientos dentro de mi, sus embestidas para llegar a lo más profundo de mi ser, su lengua recorriendo cada rincón de mi piel, sus besos... un profundo gemido escapó de mi garganta mientras mi cuerpo era sacudido por oleadas de placer al llegar el orgasmo. Poco a poco la respiración se fue normalizando, fui recuperando la calma hasta que me quedé dormida.
Algo disparó mis alarmas mientras dormía, me sentía observada, había alguien en la habitación. Como cuando era pequeña, continué haciéndome la dormida, pero entreabrí los ojos lo suficiente para poder ver lo que sucedía. Javier estaba sentado en un sillón a los pies de la cama, tenía sobre sus piernas un cuaderno de dibujo y garabateaba en sus hojas. Estaba dibujándome...???
-” Se puede saber que coño estas haciendo?... no te enseñaron que se debe pedir permiso?...
-” .. bla,bla,bla,... calla y no te muevas o no podré dibujarte, luego si quieres discutimos, hasta podemos tirarnos los platos a la cabeza, pero ahora deja que termine el boceto”
-” y una mierda..!!!, sal de mi habitación ahora mismo!!!”
-” uffff.... que mal despertar tiene la señorita...hay confianza, te recuerdo que ya hemos pasado una noche juntos.... por cierto, si no me equivoco, esta es mi habitación”
Me levanté de un salto y salí del cuarto dando un portazo, este tío me ponía de los nervios, quien se creía que era para hacer lo que se le antojara, hasta ahí podíamos llegar!!!... Ahora mismo me visto y me alejo de él para siempre.
-”Joder!!! mi mochila esta en la habitación”
La puerta se abrió en ese momento, se apoyó en el quicio de la puerta balanceando mi mochila con su mano.
-”Creo que vas a necesitar esto, tal y como vas quedarías perfecta en uno de mis cuadros, pero en la calle creo que acabarías en comisaria por escándalo público, y no tengo ganas de papeleos para traerte de vuelta a casa. Tienes hambre?.. he subido bollos recién hechos. Vístete, voy a preparar café y firmamos un acuerdo de paz mientras nos los comemos”
Me tiró literalmente la mochila y se fue hacia la cocina dejándome con la boca abierta a punto de lanzarle mil quejas y dos mil insultos. Vamos ni de coña me quedaba allí ni un segundo más de lo necesario. Me puse mis vaqueros y una camiseta, recogí mis cosas, cerré la mochila y me la colgué al hombro, dispuesta a salir de esa casa, dispuesta a alejarme de ese loco que me volvía loca.
Me llegaron voces desde la cocina, aprovecharía para irme sin más.
-”Victoria, ven quiero presentarte a alguien – dijo saliendo a la sala acompañado de una joven- Esta es mi novia”
Y encima tenía novia!!!!... ahora si que me largaba. Saludé educadamente a la chica. Cuando Javier me tomó por la cintura al tiempo que me guiñaba un ojo y me besaba en el cuello. Este tipo no tenía vergüenza, delante de su novia, que pretendía hacer un trío o qué?...
-“A que es guapa?.. me tiene loco desde que la conozco, me costó convencerla, pero al final he conseguido que viniera conmigo a Málaga, pensamos pasar los tres días encerrados, haciendo lo que más nos gusta, disfrutándonos como posesos” - sus manos recorrían sugerentes mi cuerpo.
-“Bueno parejita, mejor os dejo solos. Un placer Victoria, cuidale bien, aunque a veces es insufrible, es mi hermano favorito”- dijo dirigiéndose hacia la puerta y saliendo del piso.
-”Estas loco, pero loco de remate, para encerrarte vamos!!!, ahora si no te importa yo también me voy”
-”Si me importa - me giró de golpe sujetándome frente a él, mirándome a los ojos – Quédate, … por favor”
Besó suavemente mi frente, mis párpados, la punta de mi nariz, mi barbilla, buscó mi cuello para recorrerlo con húmedos besos que empezaban a despertar en mi lo que no quería, lo que me negaba a aceptar, fue rodeándome sin dejar de besarme, bajando por mis hombros hasta colocarse a mi espalda, sus manos mecían mis caderas, acariciaban mi estómago... dioss!!! estaba subiendo, se acercaba a mis ya endurecidos pezones.
Apretaba su cuerpo al mío,... o era yo quien me pegaba a él?
Podía sentir como su excitación crecía, como se endurecía su miembro apretado a mis nalgas.
-”Vas a quedarte, verdad?... di que sí, mira como me tienes, mira como me provocas, mira como te deseo”

viernes, 10 de abril de 2009

VIAJE A LA AVENTURA...- I -



Eran mis primeras vacaciones sola en mucho tiempo, así que decidí convertirlas en una aventura. Recogí lo imprescindible y me fui a la estación de autobuses con la idea de sacar billete para el primer coche que saliera sin importarme hacia donde se dirigiera. En menos de una hora me encontraba acomodada o algo parecido en un bus con dirección a Málaga.
Intenté dormir, buscando mil y una posturas diferentes, estaba visto que lograrlo era como una misión imposible.
-”Qué pasa.. que no sabes como ponerte?”
Me giré hacia el hombre que estaba sentado a mi lado hablándome, hasta ese momento ni me había fijado en él.
-”Puedes apoyarte en mi hombro si quieres, no me importa, el viaje es largo”
-” Gracias. Pero creo que prefiero mirar el paisaje”
-”Vaya!!! debes tener una vista privilegiada, en unas horas será noche cerrada, poder ver el paisaje en esas condiciones no es algo habitual. Por cierto me llamo Javier, encantado”- dijo al tiempo que me tendía su mano.
-”Igualmente, me llamo Victoria. Y lo siento no quería ser grosera”
-”No te preocupes, no lo has sido. Por cierto, bonito nombre. Que te lleva a Málaga?”
-”Nada”
-”Cómo que nada?.. entonces, que haces aquí?”
Le expliqué la razón de que me encontrara en ese momento viajando por carretera hacia el sur. Javier era un buen conversador, hacia las preguntas correctas, y me explicaba sus cosas, pero como yo, sin entrar en detalles demasiado personales. No se el tiempo que pasamos charlando hasta que rendidos de sueño y cansancio nos debimos quedar dormimos apoyados el uno en el otro.
Cuando abrí los ojos, no era consciente de donde estaba, y miré sorprendida a mi alrededor, intentando situarme. Javier se removió en el asiento de al lado y apoyó su cabeza en mi hombro, si me movía se despertaría, así que me mantuve quieta. Distraje mi mente pensando en lo que iba a hacer al llegar, lo primero era encontrar un lugar donde descansar un rato y asearme. Javier volvió a moverse y no se como, pero una de sus manos quedó colocada sobre mi pecho acariciandolo lentamente desde la profundidad de su sueño.

En contra de mi voluntad, mi cuerpo reaccionó casi al instante y mi pezón se endureció. Por qué tienen que pasarme estas cosas siempre a mi? En ese momento su mano bajó hasta quedar colocada entre mis muslos. Dios..!!! esto ya era demasiado!!!..Me moví para que se despertara y retirara esa mano intrusa, pero nada, no reaccionaba, se acomodó nuevamente sin cambiar de postura y continuó durmiendo, aunque por suerte su mano se quedó paralizada, estática, quieta entre mis piernas, provocándome un estado de sentimientos contrapuestos. La razón me decía que debía quitar esa mano, apartarme de ese hombre del que apenas sabía que se llamaba Javier, que era pintor y que vivía entre Madrid y Málaga. El instinto me ataba a él, mi cuerpo reaccionaba al roce con el suyo.

Amanecía cuando encendieron las luces interiores del bus y una voz metálica anunció que estabamos llegando a nuestro destino. Javier se desperezó...

-"Buenos días Srta, has podido dormir algo?"

-"Si bueno, un poco si he descansado, pero me duele todo"

-"jajaja.. asi que no soy tan cómodo como para que una dama se recueste sobre mi, mmm en cambio tu eres perfecta, y en agradecimiento te invito a desayunar en la estación, y no acepto un no por respuesta"

-"Necesito encontrar un lugar para descansar y asearme, pero gracias por la invitación"

-"Haces eso a menudo?... Rechazas las muestras de agradecimiento de la gente?... "

-"Cómo dices?"

-"No oyes bien?

-"Pero tu de que vas?

-"ehh deja la fiera que duerma..anda dame tu mochila, vamos a tomar un café, y no te preocupes por encontrar un lugar, puedes venir a casa, vivo cerca de aquí, descansas, te duchas y luego si quieres te vas"- dijo mientras literalmente me arrastraba hasta la cafeteria de la estación.

Estaba tan cansada que no tuve fuerzas para negarme, tomamos un cafe y un bollo y de nuevo me arrastró por las calles hasta llegar a lo que él llamaba casa.

-"Ahí tienes el baño, hay toallas limpias, creo. Eso es la cocina, algo encontrarás y esa puerta es mi habitación. Bueno yo tengo que salir, me están esperando, que descanses. Si te sientes más segura, cierra la puerta de entrada por dentro, volveré en un par de horas, pero ehh abreme cuando vuelva, no me dejes tirado en la escalera o los vecinos se montarán una peli..."

Estaba ya saliendo del piso cuando le llamé

-"Javier"

-"si?"

-"Gracias. no se como podré pagarte esto"

-"jajajajaj... algo se me ocurrirá, ahora descansa. Por cierto... sabes cocinar?" -y cerró la puerta tras él sin esperar respuesta.

miércoles, 8 de abril de 2009

LA CAMISA


Hasta esa hora había sido un día normal, sin nada excitante que contar, sin nada especial que mencionar. Un día más de los tantos que tiene mi vida. Trabajo, familia, un poco de relax y mis momentos ante el ordenador para, digamos, mis cositas más íntimas o personales, como por ejemplo, descargar música o alguna película.


Me encontraba concentrado en la descarga de un disco de Triana, soy un apasionado de su música por muchos años que haga de su desaparición, y en la búsqueda de la pertinente carátula, tarea arduo difícil, cuando escuché el sonido familiar del messenger que avisaba que alguno de mis contactos había entrado en línea. Pinché sobre la pareja de muñequitos y al abrirse la pantalla apareció otra más pequeñita con un rostro perteneciente a uno de mis contactos preferidos, por muchas razones que no vienen a cuento aquí.


Era, digamos, Sandra, una amiga con la que charlaba de vez en cuando en línea.


Sandra, por poner un nombre a esa foto, es una de las mujeres con el rostro más atractivo que conozco y cuando se conecta, lo demás puede esperar.


Un simple "Buenas noches" seguido de una confidencial y privada demostración de amistad y algo más, aparecía en el mensaje, y comencé a escribir una respuesta. Estuvimos un buen rato así hasta que apareció una invitación para charlar con cámara. Fue tal la sorpresa que casi no soy capaz de reaccionar, pero acepté de inmediato.


Cuando apareció en el monitor, una sonrisa se dibujo en mi rostro. Sus preciosos ojos negros, o no, miraban directamente hacia la cámara. Esa mirada se clavó en mí y me dejó fascinado. No me quedó más remedio que decírselo y cuando se rió ya quedé dominado por la visión de todo su rostro. Con un gesto muy de ella, ella sabe cual es, ya consiguió ganarme para su causa.


Tras la primera sorpresa y la atracción por su cara, mi vista bajo unos centímetros para comprobar si había alguna sorpresa más, pero de momento solo pude comprobar que llevaba una camiseta negra.


Estuvimos charlando de sucesos del día, de tal y cual, de esto y aquello, pero sin ninguna intención sexual, cuando de repente me dijo:

- Dame un minuto. Ahora vuelvo

La conexión de la cámara se cortó y al poco apareció una nueva invitación para conectarme. En cuanto lo hice, comprobé que se había cambiado la camiseta por una camisa. Le dije:

- Y ese cambio?

Ella sonrió y soltó un botón. No sé por qué razón, pero me empecé a poner cardiaco y un agradable cosquilleo se apoderó de mi cuerpo. Seguimos hablando, pero la carga sexual empezó a dominarnos por momentos. Y más cuando se soltó otro botón y separó un poco la camisa diciéndome que hacía mucho calor.


Yo estaba ya totalmente encelado ante la visión de su cara e imaginando sus pechos y se lo expresaba con mis frases, de contenido cada vez más sexual, al no poder demostrárselo de otra forma. Muy lentamente, por momentos que me parecieron eternos, se soltó otro botón. Ya sólo quedaba uno.


Mi respiración era cada vez más fuerte y mi, digamos, parte más dura, respondía a la vista de lo que tenía reflejado en la pantalla y a tantos kilómetros de distancia.


Noté, o al menos así quise pensar, que su cara reflejaba que ella también estaba excitada y caliente, muy caliente. Esta era la imagen más hermosa que me podía regalar en ese momento y le estaba totalmente agradecido, y mi erecta reacción, mucho más.


Al poco tiempo, soltó el último botón y una de sus manos se introdujo bajo la tela mientras la otra desapareció de mi vista. No sé si para buscar algo material o algo físico.


En esos momentos mis dedos se paseaban sobre el hinchado y enrojecido glande al tiempo que mis ojos se deleitaban con ese placer visual.


Si mano izquierda empezó a jugar, siempre bajo la tela, con su teta derecha y me empecé a imaginar lo duros que debían estar en esos momentos sus pezones, esos pezones que sin conocerlos, tanto deseo saborear, que sin haberlos visto nunca, tanta fijación me provocan.


Su otro brazo empezó a moverse y no necesitaba mucha imaginación para suponer lo que su mano derecha estaba haciendo. La imaginaba suspirar. Su rostro reflejaba lo bien que lo debía estar pasando, pese a no oír sus gemidos, pero dicen que la cara es el espejo del alma y en esos momentos, Sandra estaba aplicada en cuerpo y alma a darse placer y al mismo tiempo, a provocarme una cada vez más tremenda erección.


Me imaginaba su mano derecha jugando con su húmedo sexo, separando los labios y apretando con pasión y deseo su hinchado y abultado clítoris mientras su mano izquierda seguía jugando con su erecto y divino pezón.


Creo que le pedí que se quitara la camisa.


Cerró sus ojos con fuerza, echó la cabeza hacia atrás, hizo su gesto más erótico y provocador, y la imaginé gimiendo con fuerza mientras mis testículos descargaban todo el placer contenido todo este tiempo.


Nos quedamos en silencio un rato, sin escribir nada, intentando recuperar el ritmo de la respiración. Se abotonó o se puso la camisa, no lo recuerdo, nos despedimos por esa noche, deseando volver a disfrutar el uno del otro, cerramos la conexión y soñamos con ese momento que habíamos vivido.

martes, 7 de abril de 2009

NOCHE DE TORMENTA....


-” Marcos..”
-” Dime”
-” no te vayas”
-” Estas segura?”
-” Te necesito. No quiero estar sola. Esta noche no.”


Marcos se sentó en el borde la cama y durante unos instantes me abrazó. Solo deshizo su abrazo para desnudarse y acostarse a mi lado. Fuera retumbaban los truenos y la lluvia no dejaba de golpear las ventanas mientras él me quitaba el pequeño camisón que llevaba puesto y retiraba el coletero que mantenía recogido mi pelo al tiempo que lo extendía sobre mis hombros.

-”Siempre me ha encantado tu cabello” murmuró pasando sus dedos por mi melena al tiempo que me besaba en el cuello y recorría mis desnudos hombros con sus húmedos labios.

Los relámpagos iluminaban la habitación a través de la ventana dejándome ver a intervalos el esbelto y musculoso cuerpo de Marcos, mientras acariciaba sus hombros, su pecho. Un trueno resonó haciendo que me pegara a su cuerpo en busca de protección y entonces me besó profundamente. Sentí de pronto un deseo tan impetuoso como la tormenta de fuera.

Para tranquilizarme me abrazó de nuevo, me besó dulcemente los párpados, la nariz, la boca; y volvió a besarme intensamente.

Mis manos temblaban cuando le tocaba y podía percibir como la pasión empezaba a poseerle. Suavemente comenzó a acariciarme un pecho, sentía la calidez de sus dedos recorriendo, dibujando el contorno, acariciando mi pezón. De nuevo me besó, con un beso lento, sensual, erótico y dolorosamente tierno.

Recorrió mi cuello, pegó sus labios a mi hombro y siguió bajando hasta llegar a mi pecho, haciendo que sintiera un escalofrío al notar sus labios, sus dientes y su hábil lengua dando vueltas sobre mi cada vez más endurecido pezón. Y me sentí envuelta en el calor que creció en mi interior al compás de la tormenta.

Marcos fue bajando, su lengua jugueteó con mi ombligo mientras yo me movía agitada, sintiendo como mi cuerpo ardía deseando que siguiera, que no parara, que siguiera bajando. Y bajó, bajó hasta separarme las piernas y colocarse en medio mientras besaba mi vientre, la parte interna de mis muslos.

No puede reprimir un gemido cuando deslizó sus manos hacia mi trasero para apretar más su boca contra mi sexo. Un estremecimiento me recorrió mientras su lengua separaba los pliegues y jugueteaba con mi clítoris, mordiendo, succionando, lamiendo, dando pequeños golpecitos sobre él con su lengua.. era extraordinariamente placentero. Clave mis manos sobre las sábanas mientras me mordía el labio inferior para no gritar del dulce y puro placer que fluía por todo mi cuerpo sin control.

Marcos me acariciaba con ternura y sabiduría, usando sus manos, su boca, haciendo que mi deseo creciera hasta no poder controlarlo, logrando que alcanzara el clímax llenándome de un placer profundo y torrencial. Todo mi ser palpitaba cuando me atravesó un rayo de pasión. Al parpadeante resplandor anaranjado del relámpago, pude ver los ojos de Marcos que parecían casi negros mientras se colocaba sobre mi. Clavé mis manos en su espalda mientras un estremecimiento me recorría por completo cuando me penetró de una sola y profunda acometida.

Una nueva oleada de calor me inundó y no pude evitar un largo y profundo gemido arrancado de lo más profundo de mis entrañas. Los truenos y los rayos no cesaban y yo seguía unida a él, acariciando su espalda mientras comenzaba a moverse lentamente dentro de mi. Transportándome de nuevo a un mundo de sensaciones y placeres.

Marcos aumentó el ritmo de sus profundas embestidas. Podía notar como todo su cuerpo se tensaba sobre mi manteniendo el control, provocándome un placer tan intenso como pocas veces he sentido.

Seguía moviéndose, más deprisa, más a fondo, con más fuerza.

-”Ven conmigo..”, - dijo en un húmedo susurro.

Y su voz áspera y sensual me arrastró a un orgasmo tremendo y total al tiempo que ambos nos corríamos.

Nos quedamos tumbados, sin hablar, abrazados hasta que el agotamiento nos venció y quedamos dormidos. Amanecía cuando aún abrazados sentí de nuevo su excitación y volvió ha hacerme el amor, esta vez despacio, con delicadeza y ternura, y tan concienzudamente que cuando terminamos volví a quedarme dormida.

Cuando desperté, ya entrada la mañana, Marcos no estaba. Miré por la ventana, al otro lado la lluvia había cesado....

domingo, 5 de abril de 2009

LA CHICA DE IPANEMA... - II -


Por fin el esposo dejó de tomar escupiendo el resto del tequila por todos lados, se había tomado mas o menos una tercera parte de la botella y la gente aplaudía mientras él reía de su hazaña... el estoque había entrado hasta el fondo, ahora no quedaba más que esperar.
Bastaron unos minutos nada más para que el esposo de Paty se pusiera impertinente, ambos discutían acaloradamente y él alzaba la voz profiriendo de groserías, el personal de la disco tuvo que intervenir pidiéndole que se retirara del lugar, Paty estaba roja del coraje y la indignación y para colmo él tomo la copa que tenia en la mesa y la bebió de un golpe... eso fue la puntilla. Ambos salieron del lugar, él se tambaleaba e iba diciendo incoherencias.
Me despedí de mis amigas y me fui atrás de ellos a una distancia prudente para evitar sospechas, sin embargo él cayó al suelo un par de veces y al ver que ella no podía sostenerlo me acerqué y les ofrecí mi ayuda...-perdonen, les puedo ayudar?- pregunté-por favor señor, mi esposo no se siente bien, se lo voy a agradecer- me dijo ella-yo estoy bien...no necesito la ayuda de nadie... quien es usted?- respondió el otro con los ojos perdidos-bueno, me he dado cuenta que ha perdido el equilibrio y pensé....- en esos momentos se iba a volver a caer por lo que lo sostuve y le pasé el brazo debajo del hombro...-déjeme ayudarlo amigo, su esposa no tiene fuerzas para sostenerlo- le dije, pero ya no pudo decir nada, balbuceaba estupideces y casi casi lo tenia que cargar, por fortuna llegamos a su cuarto, Paty abrió la puerta y lo dejé caer en la primer cama que tenía enfrente. Ella lloraba de indignación y de coraje...-es un patán, estúpido... siempre arruina las vacaciones ... no se como lo tolero...se lo he pedido muchas veces pero no entiende... le vale madre, es un pinche egoísta, alcohólico...- Abracé a Paty para consolarla hasta que se calmó; el aroma de su cabello y su perfume me excitaron y después de un unos minutos nos besamos en la boca con pasión, ella metía su lengua en mi boca y yo la mía en la suya, nuestros cuerpos se pegaban con ardor y mis manos recorrían sus nalgas duras y firmes, ella suspiraba de placer abriendo sus piernas y rozando su pelvis con mi muslo. Por mi parte estaba excitado al máximo y le pegaba mi miembro a su muslo mientras apretaba sus nalgas con mis manos...-vamos a mi cuarto le susurré, ya no puedo mas...--vamos- me dijo y salimos abrazados dejando atrás el mal momento...
Al cerrar la puerta de mi habitación, Paty y yo nos abrazamos aún con más pasión pero ahora sin inhibiciones, mis manos recorrían su cuerpo ardiente con soltura, acariciaba sus senos, su espalda, le susurraba al oído cuan linda era, metí mi mano por debajo de la falda y su intimidad estaba súper húmeda, mis dedos hicieron de lado su pantaleta y pude hundirlos en esa cavidad que anhelaba ser penetrada, ella a su vez me acariciaba la espalda, el cabello, el pecho... una de sus manos recorría a través de la tela toda la extensión de mi virilidad.
Tomé su vestido con ambas manos y lo saqué hacia arriba... ella levantó los brazos y vi sus senos desnudos fuera del sostenedor, sus pezones eran pequeños de color rosado... ella desabotonó mi camisa y aflojó el cinturón de mi pantalón, por lo que este cayó al suelo, después tomó mi short con sus dedos y de un sólo movimiento la bajó agachándose para quitar ambas prendas y tomar mi miembro con su mano y comenzó a besarlo para después iniciar una felación estupenda.
El placer era intenso y profundo como pocas veces lo había disfrutado, yo acariciaba su cabeza y tomándola de la nuca, la empujaba aún más profundo con el movimiento de mi pelvis, nada más se escuchaba el chupeteo de su boca y su lengua en mi verga.
Después de un buen rato de disfrutar en esta posición, tomé a Paty por los brazos, le quité el sostén, bajé sus pantaletas y tomándola en vuelo la cargué hasta tener a la altura de mi cara sus senos, la agarré de sus firmes nalgas y ella puso sus piernas alrededor de mi cintura... la fui deslizando lentamente hacia mi falo que se encontraba en su máxima erección, su vagina estaba tan húmeda que la penetré suavemente... ella gimió al sentir como entraba toda mi verga y me abrazó con fuerza, sus cabellos cubrían nuestras caras y nos besamos, la tomé de las piernas y comenzamos a movernos primero lentamente para después incrementar la fuerza y la pasión de nuestro encuentro.
Después de unos minutos, caminé hasta la orilla de la cama en donde recosté a Paty, el sonido sensual de un saxofón nos envolvió suavemente, me arrodillé abriendo al mismo tiempo las piernas de mi amante dejando al descubierto sus labios vaginales húmedos, su clítoris estaba rojo por la excitación, con suavidad abrí su vagina y comencé a deslizar mi lengua disfrutando de su textura, su olor y su sabor... apoyé la punta de la lengua en el clítoris y Paty se estremeció, apretó las piernas y sus manos tomaron mi cabeza, aquello era delirante, ella gemía de placer mientras yo lamía y hundía mi lengua en su sexo... con sus manos me alejaba de su vagina para luego atraerme aún con más fuerza y apretar mi cabeza con sus piernas, sus suspiros y susurros eran de un goce intenso, decía –así, así...que rico...mmmmhhhhh- con mis manos acariciaba sus nalgas, las apretaba o metía mis dedos en su vagina... mi lengua se deslizaba hasta su ano el cual lamía, con la punta apretaba como queriendo penetrarlo y Paty simplemente se retorcía de placer.
No había palabras, sólamente gemidos, suspiros, sonidos guturales, nuestra respiración era agitada, tenía la verga en su máxima erección y entonces deslicé a Paty al centro de la cama, abrí sus piernas y la penetré con firmeza, ella gimió diciendo –así, métemela toda... más, más....mmmhhhh... así que rico- yo estaba de rodillas en la cama, mis manos acariciaban sus pechos y de vez en cuando me agachaba para poder besarla en la boca.... cuanta pasión desbordábamos, el tiempo se había detenido y no existía nada que no fueran nuestros cuerpos desnudos moviéndose al ritmo que le imponían nuestros sexos.
Me acosté en la cama y Paty montó sobre mi... con suavidad recorrió con su vagina toda mi verga dejándome sentir nuevamente su humedad, sus pezones erectos me invitaban a mamarlos y pellizcarlos, sentía sus nalgas en mis muslos lo que ocasionaba una mayor excitación en mi, sin embargo dejé que ella tomara la iniciativa, me gustaba verla disfrutar esos momentos de placer alucinante, cerraba sus ojos y decía –que rica verga, tan dura y tan suave al mismo tiempo, mmmmhhhhh- y volvía a recorrer toda su extensión con su humedad.Momentos después, tomo mi pene con su mano y lo introdujo en su vagina y entonces comenzó a moverse balanceando suavemente su cuerpo en círculos, sus pechos se movían con la cadencia de sus caderas lo que me excitaba enormemente; en más de una ocasión tuve que detenerla para evitar eyacular prematuramente...
Ya estábamos los dos en un punto tal excitación que atraje a Paty hacia mi, la abrasé con fuerza y la besé con una pasión desbordada....-ya no puedo más amor....y tu?- pregunté –estoy lista...vamos- entonces ella junto sus piernas y yo la agarre de la nalgas y comenzamos de nuevo a movernos con mas intensidad y vehemencia, la sensación llegó a su punto culminante y no se quien fue el primer en llegar al orgasmo, nuestros susurros y respiraciones se confundieron en un solo grito, nuestros cuerpos vibraron y se estremecieron...una corriente eléctrica recorrió mi cuerpo descargando toda su potencia en mi amante mientras ella se convulsionaba en un grito ahogado... fueron segundos que nos parecieron una eternidad.
Así unidos comenzamos a reír inmediatamente después del intenso orgasmo descargando todo lo que aun podría quedar de energía acumulada en nuestros cuerpos... nos vimos a los ojos y entonces nos volvimos a besar envueltos por unas notas de piano que flotaban en el ambiente...
SSIMON

viernes, 3 de abril de 2009

LA CHICA DE IPANEMA... - I -


Moça do corpo dourado, do sol de Ipanema, O seu balançado é mais que um poema.-Tu bajas en Galleao, aeropuerto de Rio y al menos a mi, la Moça de Ipanema me extremece las neuronas.
Acababa yo de llegar al hotel, Rio, Ipanema en todo su esplendor, eran como las 11 o 12 del día así que después de desempacar me puse mi traje de baño y ni tonto ni perezoso me fui a la alberca a darme un buen chapuzón antes de irme a la playa que es mi delirio.
Después de un par de horas en las que disfruté la playa, el sol y el mar y quitarme la sal y arena del cuerpo, decidí tomar una caipirinha en el jacuzzi que se encontraba a lado del bar, era de buen tamaño ya que tranquilamente cabían unas 10 personas. Ahí se encontraba una pareja con su pequeño, el papá se divertía con su hijo en una de las esquinas mientras que la mamá disfrutaba en la otra, a espaldas de su esposo.
Me ubiqué en la esquina contraria pero del mismo lado de la señora y me puse a disfrutar de mi bebida viendo el espectáculo de la playa y el mar y de las bellas chicas que ahí se encontraban, tratando de ubicar una eventual conquista.
Desde hacía varios minutos que sentía una sensación extraña, como si alguien me estuviera observando sin saber exactamente de donde provenía. Por respeto a la pareja que estaba a mi lado no había volteado a verles, quería dejarles disfrutar de su privacidad, sin embargo la sensación era cada vez más fuerte y entonces voltee para ver a la pareja; el señor seguía jugando con su hijo dándole la espalda a su esposa y era ésta quien me dirigía una mirada seductora e insistente.
Me sentí un tanto cohibido, pero dadas las circunstancias le sonreí y alcé mi vaso como si estuviera brindando por ella, la señora me respondió con una sonrisa muy coqueta para después morderse el labio inferior y verme de una manera bastante provocativa. Era una morena con linda cara, pechos de un tamaño normal pero que se adivinaban turgentes y cuyos pezones se dibujaban a través del traje de baño y unas piernas de encanto.
Me encontraba en una situación muy incomoda, tenía a mi lado una belleza de mujer que me estaba provocando abiertamente, pero a escasos centímetros de su esposo... no sabía qué hacer ni qué decir y no quería desaprovechar tampoco la ocasión en caso de que ella estuviera realmente interesada, pues ya me había ocurrido el encontrar mujeres provocativas pero que a la hora de la verdad nada de nada... no quería comenzar la platica por banal que fuera para evitar que el esposo se involucrara y sin embargo fue él quien dio la oportunidad de establecer la comunicación con su esposa... el niño quería ir a la playa así que después que la mamá decidiera quedarse a disfrutar del jacuzzi, ambos se fueron corriendo dejando libre el terreno.
Dado que había sido ella quien había comenzado el juego no me iba a andar con preámbulos así que la conversación fue directa...-hola lindura, en qué aprieto me metiste...--jajajaja me llamo Patricia... estás solo o vienes acompañado?--solo y todo para ti...--mmmhhhh entonces me voy a aprovechar...- me dijo volteándose hacia mí, pero guardando la distancia-mi habitación es la 203...y la tuya?- pregunté-en serio?... la 210.. al fin del pasillo...- me respondió-por mi, me gustaría llevarte a mi habitación ahora mismo... ardo en deseos...-- yo también .. .pero no puedo, tu comprendes... sin embargo por la noche vamos a ir a la disco a bailar un rato y como ya conozco al estúpido de mi marido, seguro se va a emborrachar hasta quedar sin sentido... siempre pasa igual – esto último lo dijo con un tono de disgusto-bueno, yo voy a ir también... pero y el niño?--no te apures, pedí el servicio de guardería así que vamos a tener libre toda la noche...- y me guiñó un ojo sonriendo, tenía la boca chica y labios carnosos, sensuales, con dentadura blanca y perfecta....
La conversación derivó entonces en conocernos, quienes éramos, qué hacíamos, gustos, diversiones etc. así supe que su esposo era agente de ventas y que se había ganado ese viaje, sin embargo la relación entre ambos se había vuelto rutinaria, sin pasión... además cada vez que salían de vacaciones a él le daba por tomar hasta quedar embotado... sentí pena por ambos pero bueno, no me quedaba mas que escuchar...
Vi en esos momentos que se acercaba el esposo con el niño y entonces me despedí de Paty con la promesa de vernos por la noche en la disco.
Aproveché el resto del día en la playa para después ir a comer al centro de la ciudad, de regreso dormí un rato y ya para las ocho de la noche estaba listo para irme a la disco... el local era amplio, con buenas luces y la música era estupenda, aún era temprano pero tenia ganas de pasar un buen rato, bailar y disfrutar de los concursos que se ofrecían, ya saben, camisetas mojadas, el embudo etc...
Me acomodé en una mesita cerca de la pista pero con una buena perspectiva del lugar, lo que me daba la oportunidad de ver quien entraba; a pesar de la hora ya había bastante gente... ordené una bebida y mientras la disfrutaba, un par de chicas se sentaron junto a mi, ordenaron también y entonces invité a una de ellas a ir a la pista de baile... –está bien- me dijo –pero te advierto que únicamente hemos venido a bailar, nada de proposiciones de ninguna especie, ok?- acepté y nos pusimos a bailar dejándonos llevar por la música. Así estuve alternando con cada una de las chicas más o menos durante una hora y media hasta que vi que Paty y su esposo entraban al local.
Se sentaron en una mesa junto a la pista enfrente de mi pero al otro lado, por lo que Paty y yo establecimos contacto visual; ella iba vestida con un vestido blanco ajustado al cuerpo que dejaba entrever su ropa intima que era súper sexy y unas zapatillas con tacón discreto. Ordenaron sus bebidas y se pusieron a bailar inmediatamente... los movimientos de ella eran francamente sensuales por lo que la mayor parte de los hombres se le quedaban viendo fijamente incluido yo mismo.
Aproveché para sacar a bailar a una de mis compañeras de baile y me acerqué a ellos lo más que pude, quedando de lado del esposo, por lo que me percaté que ya traía aliento alcohólico, sus pasos no eran del todo firmes pero aún estaba fuerte por lo que no me quedaba otra cosa que esperar... Paty estaba suculenta y de vez en cuando me sonreía coquetamente por lo que mi deseo por ella iba en aumento...
En esos momentos uno de los empleados de la disco anunció el primer concurso de embudo y pidió voluntarios... el esposo de Paty fue uno de los primeros y más entusiastas así que después de dos o tres muchachos le tocó su turno... se acercó a la silla, le dieron un embudo que puso en su boca y el empleado comenzó a vaciar una botella de tequila... la gente aplaudía y yo aproveché para acercarme a Paty por la espalda, le puse las manos en la cintura y le dije al oído... -estás preciosa ....- y ella me respondió pegando su cuerpo al mío –tu también estas guapo... oye...que traes ahí guardado?...- me preguntó –lo que mas te gusta y es nada más para ti...- le contesté mientras pegaba más mi pelvis a sus nalgas... más de un mirón se quedaron con la boca abierta por mi osadía. ...

SSIMON

EL MISMO NUEVO DIA...



Sentado en mi coche, conduciendo en la noche de vuelta a casa tras un fin de semana junto a ti. No puedo dejar de pensarte, rememorando cada uno de los instantes que hemos compartido.


Desde el momento en que se abrieron las puertas del ascensor y te vi salir de él no pude apartar mis ojos de ti, eras tal y como te imaginaba, como te soñaba. Recorrimos ese corto espacio que nos separaba y nos saludamos como viejos amigos. Nuestro primer contacto real fué un simple beso en la mejilla.

Tomándote por la cintura nos dirigimos a la cafetería del hotel para tomar algo, y romper el hielo inicial de ese primer encuentro. Hablamos sin parar de todo lo que ya nos hemos dicho, de todo lo que ya hemos sentido, sin poder dejar de mirarnos sentados uno frente al otro, sintiendo como crece ese deseo que nació frente a una fría pantalla.

Los dos sentimos necesidad del otro y apenas acabada la copa nos dirigimos a la habitación, no puedo resistirme a besarte y apretarte contra mi cuerpo mientras el ascensor sube. Una vez allí el mundo desaparece, el tiempo deja de existir, solos tu y yo, mirándonos, acariciándonos dulcemente, inocentemente mientras se despierta el deseo y sube nuestra temperatura.

Te desnudaría y te haría mía en este mismo instante, pero no quiero. Quiero disfrutarte lentamente, sin prisas … aún esta abierta tu última herida y no quiero que te asustes, quiero hacerte olvidar, quiero que te sientas viva, deseada, querida, amada, adorada. Mis labios no pueden resistirse a besar tu cuello, mientras tu acaricias mi cabello, y escapan tus primeros suspiros, ... mi sexo responde a esos suspiros con una tremenda erección.

Y me miras sorprendida, sin creer que sea posible, ... quieres ver lo que has provocado y con prisas me quitas los pantalones y acaricias mi abultado miembro, sonríes y te muerdes el labio, por fin veo ese gesto tuyo del que tanto he leído, estas encantadora, una mezcla de malicia e inocencia en una sola mirada, y me puedes... pero me contengo. Lentamente voy desnudándote, deleitándome en la contemplación de tu cuerpo, como haces tu con el mio, hasta que nos fundimos en un abrazo en el que sobran las palabras, esas que hasta ahora eran todo lo que teníamos.

Entre caricias y besos, sin darnos cuenta hemos acabado en la cama, y tal como tantas veces hemos dicho me coloco sobre tu espalda sin dejar de besar tu cuello, haciendo que suspires cada vez más intensamente mientras por fin puedo susurrarte al oído eso que te he escrito mil veces en el ordenador, haciendo realidad nuestras fantasías de tantas noches juntos, sintiéndonos unidos a pesar de la distancia. Beso tras beso recorro el espacio que me separa de tu... de mi preciada posesión, tus nalgas. Disfrutando de ellas, haciéndote disfrutar.

Pero quiero más, mucho más necesito tocar, morder, lamer esos pechos que durante noches he acariciado solo en la pantalla, y que ahora por fin tengo ante mi. Y me dedico a ellos con pasión arrancándote gemidos de placer. Sin dejar de recorrer tu cuerpo con mis manos provocando que me pidas, que me ruegues y supliques que baje, que siga bajando que te mueres si no lo hago y no puedo negarte nada y me pierdo entre tus piernas que se abren para mi, invitándome a degustar de tus mieles, a saciar mi sed de ti. Al suave roce de mi lengua tu cuerpo se arquea y una descarga de placer te recorre por completo. Estoy tan excitado que podría correrme ahora mismo solo viéndote, pero quiero que sientas la pasión extrema que me provocas desde que te conozco. No puedo dejar que me toques o no me aguantaré. Quiero regalarte el mejor sexo oral de tu vida.

Al ritmo de mis caricias te mueves y gritas de puro placer “así, así, así..” quiero saberte aún más mía, más entregada y hago que te sientes sobre mi cara, para que puedas sentirme en lo más profundo de ti, hasta que no puedes más y te desbordas en mi boca. Que dulce eres mi niña.

Sin recuperarte de tu orgasmo me ofreces tus nalgas, como sabes que me gusta, como se que te gusta y de un solo golpe entro hasta lo más profundo de ti, gritas en una mezcla de dolor y placer … comienzas a moverte como solo tu sabes hacerlo en un baile demencial que me vuelve completamente loco y no me aguanto y cuando tu nuevo orgasmo llega me dejo ir y te lleno de mi esencia, los dos juntos, a la vez transportados por la pasión a otro mundo, un mundo solo para nosotros dos.

Nos dejamos caer rendidos sobre la cama, te abrazas a mi, tu respiración se va calmando hasta que comprendo que te has quedado dormida... y yo,... yo no puedo dejar de mirarte, intentando grabar tu imagen en mi memoria.

Ahora aquí, solo en mi coche, conduciendo en esta noche de vuelta a casa me llevo conmigo tu olor, tu sabor, tu mirada, tu sonrisa, tu cabeza descansando en mi pecho ... me llevo el calor de tu cuerpo junto al mio, ...para siempre mi niña.