viernes, 13 de marzo de 2009

TRANSPORTE PUBLICO - II - ...

Mi turno había terminado, corrí a los vestuarios a darme una rápida ducha y vestirme para acudir a mi cita imaginaria en el bus, le tenía reservada una sorpresa.
A la hora habitual y con la multitud habitual tomé el autobús. Como siempre me coloqué dando la espalda al mundo, mis brazos apoyados en la barra y observando mi reflejo en el cristal. Hasta que ví su mirada reflejada en ese mismo vidrio. Hice como que no lo veía hasta que noté su miembro apretado fuertemente a my. Observe el reflejo de su sonrisa maliciosa reflejada en el cristal, su suave balanceo contra mi cuerpo me hizo ponerme nerviosa, al tiempo que cerraba los ojos por el placer que empezaba a sentir, y me apreté aún más a él. En ese instante paró, y fuí consciente de que ahora quien sonreia era yo.
El autobús paró y una oleada humana subió, apretandonos aun más al uno contra el otro, sus manos tomaron mi cintura pegandome literalmente a él. Yo seguía sonriendo. La gente nos apretaba y empujaba buscando sitio, y él no queria que nos separaran, ni yo tampoco la verdad. Sus manos aprovecharon para recorrer mi trasero bajo mi corta falda, y descubrir que no me había puesto ropa interior. Me giré lentamente hasta quedar situada frente a él, sin apartar un solo instante mis ojos de los suyos. Colocó una de sus rodillas entre mis piernas mientra yo recorrria su pecho hasta llegar a enlazar su cuello, ni una sola palabra salió de nuestras bocas, nuestros cuerpos hablaban por nosotros cuando por fin unimos nuestros labios. No tardó en introducir dos de sus dedos dentro de mi, mientras su lengua buscaba pelea con la mía, en un beso de lo mas abrasador. Sus dedos salieron de mi cuerpo provocando una protesta que acalló con sus besos.
Noté como tanteaba su pantalón, hasta que sentí un ardiente calor contra mi clítoris expuesto, sentía su miembro contra mi, mordí sus labios sin dejar de mirarle a los ojos, era una clara invitación a la que no me podía resistir, y subí una de mis piernas a su cintura.
Eché la cabeza un poco hacia atrás, apoyándo en el cristal al tiempo que entraba en my a un ritmo delicioso.
Un señor perdió el equilibrio en ese momento y se apoyó en él, provocando que entrara bruscamente en my hasta el fondo, y tuve que ahogar un gemido de placer, al tiempo que articulaba una disculpa diciendo que me habian pisado, él sonrió abiertamente al notar mi humedad. El trayecto se estaba haciendo muy lento y nuestros movimientos muy rápidos, y encima intentando pasar desapercibidos para el resto de ocupantes del bus.
Dios...!!!! me estaba matando de placer... parando al ritmo del bus, en cada parada y vigilando si alguien se percataba de algo, alzando mi pelvis en busca de más contacto, me encontraba perdida, notando como su miembro crecía dentro de my.
Me susurró algo al oido, que ahora mismo no recuerdo, pero sus palabras fueron el detonante que disparó todo lo que sentía en ese momento, y mi vagina se ofreció total y enteramente a él, para que la usara como quisiera. No podía hablar, pero mi boca le deboraba literalmente rodeados de gente diciendole todo lo que estaba sintiendo, invitandole a que aumentara el ritmo.
Lo hizo, entrando rapidamente y saliendo, rozando mi clitoris en el vaiven del autobus, hasta que mi cuerpo se arqueó por un tremendo orgasmo que alargó hasta conseguir el suyo. Me besó en ese instante, un beso apasionado ... y noté como salia de mi al tiempo que me sonreia, y me miraba tiernamente, y se arreglaba antes de que el bus llegara a su parada.
Recuerdo sus palabras ala alejarse de my
-"Un placer..."
Le ví guiñarme un ojo y salir por las puertas que se habían abierto con una sonrisa estupida dibujada en mi cara y una placentera sensacion en mi cuerpo, intentando recuperar la compostura para la siguiente parada... la mía, tampoco era plan llegar a casa y que se notara como me gusta ultimamente volver a casa en bus.....

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