miércoles, 11 de marzo de 2009

TRANSPORTE PUBLICO ... - I -

Hay algo peor que salir agotada de trabajar y tener que coger el autobús para volver a casa?... Pues si, que encima tengas que cogerlo en hora punta, cuando media ciudad decide que tiene que tomar la misma línea que tu.

Como siempre hago, una vez pagado mi billete, me abro paso como puedo entre la multitud que llena el bus, y me coloco dándoles la espalda, mirando por la ventana hacia el exterior, en un intento de olvidar la incomodidad de la media hora de trayecto.

Hasta hace escasamente un mes odiaba esa parte del día, pero la siguiente historia me hizo cambiar de opinión:


" Como siempre me encontraba mirando por la ventana, cuando comencé a notar que alguien se pegaba a mi, notaba como su paquete se apretaba y se movia lentamente contra mi trasero, mi cuerpo estaba totalmente pegado a la ventana, y no podía moverme por la cantidad de gente que había, pero conseguí girarme un poco, lo suficiente para ver unos enormes ojos negros que se clavaron desafiantes en los míos.

El autobus paro, y sentí como se separaba de mi, solo faltaba una parada para llegar a la mía. Las puertas se cerraron y el bus se puso de nuevo en marcha, me giré timidamente .. pero ya no estaba... alcancé a ver por la ventana como su silueta se alejaba por la calle.

Me sentí extraña, mezcla de rabia y excitación. Llegó mi parada y me bajé, las piernas me temblaban por la sensación que me había dejado la intensidad de su mirada. Esa noche tuve algunos de mis más desquiciantes sueños.

Día tras día ocurria lo mismo, sus ojos me atormentaban cuando les sentía fijos en my, y empecé a observarlo con más detenimiento, tenia la piel bronceada y unos labios carnosos y probocadores, y un cabello moreno y rizado.

Una semana después de haber comenzado este juego, se volvió algo más osado, sus manos tomaron mi cintura y me apretó contra él. Ahogue un un gemido de sorpresa tapándome la boca, al tiempo que su risa en mi nuca me hacía estremecer. Ese día llevaba yo una faldita corta y un pequeño tanga, noté sus manos recorrer con suave descaro mis muslos, mientras su miembro se apretaba más y más a mi cuerpo,me estaba poniendo muy, muy ... mmmm.. me apreté contra el cristal mordiendome el labio, reprimiendo mis gemidos. Sentí su aliento en mi cuello y su susurro en mi oido.

-"Mmmm...- el bus paró, al tiempo que dos de sus dedos se introducían y salían rapidamente de mi sexo- mañana..."

No me atrevía a moverme por miedo a que las piernas me fallaran, pero pude ver su imagen reflajada en el cristal, estaba chupandose los dedos, mientras me dedicaba una de sus más excitantes sonrisas.

Las puertas del bus se abriron y nuevamente desapareció.

Gemí apagadamente pegando mi cara al frio cristal, esto me estaba gustando demasiado, se había convertido en un juego que me tenía loca. Decidí que a partir de ahora iría vestida más sensual a trabajar.

Al día siguiente en el trayecto de ida al trabajo notaba como los hombres se me comían con los ojos, pero yo solo tenía pensamientos para ese desconocido que me alegraba los engorrosos trayectos de vuelta a casa.

Lo había decidido, ese tío iba a ser mío dentro o fuera del bus...


2 comentarios:

  1. creo que si...sos capaz de escribir estos relatos...lo lei sin pestañar y proboco lo que tenia que probocar...fuego...besos para vos, te seguire espiando

    ResponderEliminar
  2. ¡¡MMMMMMMM!!

    Gracias por volver a "nuestro" mundo de fantasías, deseos y placeres.
    Me alegro que hayas tomado ese bus que te ha traido de nuevo a las trobas "prohibidas" y que durante los viajes que sigas realizando cada día te notes y te sientas más y más deseada, gozada y "apretada" por detrás.
    Por cierto, qué linea usas?

    ResponderEliminar