lunes, 23 de marzo de 2009

SU.MISION - I -


Después de esa última noche de insomnio, en la que no dejé de dar vueltas en mi cama sin dejar de pensar, lo tenía decidido, no había más remedio que llamarle, él era el único capaz de hacerme olvidar y aunque la última vez que fui a su casa le juré que nunca más volvería a verle, esto era una urgencia. Así que marqué su telefono...
-”Hola.. soy yo. Estás ocupado?...necesito verte”
-”Quién..? ahhh.. hola, de acuerdo, te espero en casa en una hora, para entonces estaré libre”
Me duche deprisa, un poco de maquillaje para disimular las ojeras provocadas por las noches en vela, y cualquier cosa para ponerme, total Moisés nunca se fija en la ropa, así que ponerme unos vaqueros, una camiseta y una cazadora fue todo lo que necesité hacer antes de salir en busca de un taxi que me llevara hasta su puerta atravesando media ciudad.
Llegué unos minutos antes de lo convenido, y aproveché para tomar un café y fumarme un cigarro antes de subir. Solo entonces fui consciente de lo que acababa de hacer, y empecé a ponerme nerviosa, sabía que me iba a doler. Siempre hay dolor con él. Me convencí de que sentir ese dolor controlado, era la única manera que tenia de intentar tener algo de control sobre el otro dolor, el que no me estaba dejando dormir, ni comer, ese dolor que me estaba matando por dentro y que no lograba dominar.
Respire hondo, pague el café y me encaminé hacia su portal. Al primer timbrazo me abrió la puerta.
-”Vaya, vaya, mira a quien tenemos aquí, la señorita "no volveré a verte nunca más en la vida".. en persona”
-”Vete a la mierda Moisés, me largo”
-”De eso nada cariño, has venido buscando algo que solo yo puedo darte, así que tragate esos humos y entra de una vez”
-”Nadie te ha dicho que eres un capullo?”
-” jajaja.. me han dicho de todo cielo, pero todos vuelven, como tu”
Le fulminé con la mirada, pero pareció no afectarle lo más mínimo, seguía con esa sonrisa suya pintada en la cara, mirándome con aires de superioridad mientras nos dirigíamos a la sala.
-”Recuerdas las normas? O te ha ablandado por ahí algún principiante?.. jajaja
-”Sí, las recuerdo. Veo que has depurado tu técnica, ahora también te dedicas a joder cuando hablas. Así que hazme un favor, callate y no me putees más de la cuenta, que no estoy para tonterias
-”Mmmm.. la señorita viene guerrera!!!!... esta vez si duele ehhh?”
-”Que te jodan Moisés. Vamos a lo que vamos, estoy deseando salir de aquí”
Tomándome por la cintura me condujo hasta la habitación. Me sorprendió cuando entré, había cambiado, no era como yo la recordaba, ahora había luz tenue, velas aromáticas, había colocado en el centro un tablero con algunas aberturas a modo de cama, y lo que más me sorprendió, estaba llena de aparatos la mayoría eléctricos que asustaban solo con mirarlos.
-”Y todo eso?” pregunté con voz temblorosa.
-”Esooo?.. es solo para casos especiales o difíciles como el tuyo.. pero no te preocupes,... tranquila, solo duele un poco al principio, al final lo mismo hasta te gusta... jajajaj. Ahora ya sabes lo que tienes que hacer... desnúdate y tumbate ahí, te quiero boca abajo... y ya sabes, no pararé hasta oírte gritar, hasta que vea tus lágrimas y la súplica en tus ojos... Empieza la fiesta”
Hice lo que me mandaba, sumisamente, abandonando mi voluntad me desnudé y me tumbé como me había pedido en aquel trozo de madera, escondiendo la cara entre mis brazos.
Sentí como derramaba un líquido helado y viscoso por mi espalada, me revolví para quejarme, pero una palmada en mis nalgas hizo que quedara paralizada.
-”Quieta fiera... esto no ha hecho más que empezar”
Sus manos extendían el aceite helado sin ninguna delicadeza, notaba todo su peso concentrado en sus manos apretando mi espalda, mis hombros, mis piernas.
En cada movimiento la presión crecía. Conocía todos los puntos de dolor, era un maestro en ellos y se recreaba presionándolos. De pronto el frío del aceite comenzó a transformarse en calor, un calor que me quemaba la piel. Comencé a sudar, notaba como si me faltara el aire y me concentré en mi respiración en un intento de no morir ahogada hasta que un ruido extraño me distrajo al tiempo que una fuerte descarga eléctrica recorrió mi espalda.
-” Pero que cabrón...!!! qué haces..??? vas a electrocutarme...!!!!”
-”callate y sigue respirando, estabas aguantando bien, no me seas llorona tu eras mas fuerte”
Ahora recordaba porque había jurado no volver a verle, ese tío jugaba con mi cuerpo, la última vez que le había visto me asustó comprobar que había logrado que traspasara mis propios límites.
Volví a concentrarme en mi propia supervivencia, en un intento por conseguir evadirme del sufrimiento que ese sádico estaba infringiendo a mi cuerpo a base de descargas eléctricas por la espalda, por las piernas.. y que estaban casi empezando a llegar a mi cerebro.

2 comentarios:

  1. No hay agua que aplaque mi sed, mis labios están salpicados por el ocre amargo de este maldito desierto y ahora... ensartado por los rallos del sol te observo en silencio... me siento volar entre las dunas a mirar tu cuerpo desnudo...
    Tú...tendida entre las alfombras, sonriéndome poderosa, sabiendo de tú poder sobre mi... orgullosa. Puedes ver totalmente el deseo en mis ojos entregados, hipnotizado por el dia a dia, hasta que tatuaste en ellos ese inconfundible sello de sumisión absoluta, obscenidad, vicio, lascivia... devoción. La manos, los dedos, mi lengua, solo viven para darte un mundo de placer, este sexo duro, como acero, que forjas en golpe de yunque y fuego, moldeando a tu antojo, con maestría extrema, es la clave de tú lujuria, morirán las agujas del reloj y en el eco de la ausencia se engendrara el total delirio que corroe mis entrañas.
    Cuando tú desees, cuando lo quieras oportuno, cuando los ardientes labios de tu vulva empapada lo mande, asumiré tú dictado, rozare tus piernas torneadas, dibujando con la yema de mis dedos finos senderos, que indiquen el camino en la seda de las medias que envuelven tu dorada piel, lameré tus pies como un lobo hambriento, un estremecimiento recorrerá mi torso al sentir en mi cuello el abrazo de tus suaves muslos, divinos, maternales, hermosos, para... que a sorbo y vida, trago y miel, paladear el sublime sabor del tibio néctar que los riega, temblando de pasión y el apetito creciendo en mi, al sabroso de tu sexo.
    Y finalmente rendidos, exhaustos a la satisfacción del deseo, embarcarnos a la deriva entre olas de fluidos, besos de lacra, compartiendo risas y suspiros, recordando pasados rotos que sugieren mil sendas para gozar y pervertirnos, interminables mensajes de amor y palabras tan ardientes que queman los labios al pronunciarlas...

    Con los ojos cerrados araño la tierra y descanso, no hay escudo... la muerte no me reclamo, solo es un sueño que recorre las cicatrices del guerrero, que entre la tierra y el cielo, toma la ventaja de un nuevo día...

    mymymy love

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  2. Fuerte, muy fuerte pero tremendamente provocativo.
    Atrévete con la segunda parte y esos azotes que siempre son bien recibidos.
    Mmmm...

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