domingo, 8 de marzo de 2009

MY DEBILIDAD - I -


Si un día tuviera que asistir a una reunión de esas de grupo que se utilizan como terapia supongo que la frase con la que me presentaría sería la siguiente:
-" Hola, me llamo Charly, y ...soy adiccto... adicto a ella"
Yo tenía una vida normal, parecida a la de cualquier hombre que ha pasado ya de los 40, ejerciendo de padre en fines de semana alternos, con una variada colección de relaciones amorosas, y con una práctica de sexo satisfactoria.
Todo era casi perfecto en mi vida, hasta que la conocí. Muchas veces me pregunto que es lo que tiene esa mujer, que es eso que a mis ojos la hace especial y diferente a las demás. Por más vueltas que le doy, no encuentro una respuesta coherente ni inteligente. Llegó haciéndose de rogar, retrasando el encuentro, y se coló dentro de mi de tal manera que ahora para arrancarla de mi ser debería hacer jirones mi piel.
Mil veces me he jurado que no volveré a verla, pero en cuanto veo su numero en el móvil, o aparecer su foto en el msn, mis deseos de verla, de hablar con ella, hacen que diga que si a todo lo que me dice.
Hace cosa de un mes me llamó, debía asistir a una cena en un pueblo cercano, y me dijo si me gustaría acompañarla.En mi cabeza se dispararon todas las alarmas, esta vez lo tenia claro, iba a negarme
-"Bueno que me dices..? Te apetece venir conmigo a esa cena o no?"
-"A que hora te recojo?"
No pude negarme, pese ha haberlo intentado... pensar pasar un rato junto a ella pudo más que todos mis razonamientos.
Quien diga que la edad y la experiencia nos dan seguridad, o miente o no la conoce, porque a la hora convenida estaba yo hecho un flan debajo de su casa.
Cuando la ví acercarse al coche el corazón me dió un vuelco. Dios!!!! estaba preciosa....
Hicimos todo el camino hablando de todo y de nada, me puso en antecedentes de con quien ibamos a cenar, se la veia feliz, tenía un brillo especial en la mirada, yo la escuchaba y la miraba totalmente embobado.
La cena y sus amigos resultaron ser de lo más agradables y divertidos, y ella estaba radiante, cariñosa, divertida.
El alcohol empezaba a hacer efecto, y me pidió que la llevara a casa. Durante el viaje de vuelta a la ciudad la veía ahí acurrucada en el asiento a mi lado, no pude resistirme a acariciarle la cara, y tomarle la mano, pensé que como otras veces me rechazaría, pero no, esta vez no dijo nada, así que durante todo el viaje tuve su mano entre las mias, hasta que llegamos a la puerta de su casa.
-"Aparca donde puedas, te queda más de una hora de camino hasta que llegues a tu casa, es tarde, no me perdonaría que te pasara algo. No va a pasar nada, pero quedate conmigo por favor, no me encuentro muy bien"
Y sus palabras fueron ordenes para mi, aparqué, la tomé por la cintura y subimos a su casa. No tenía muy buena cara, así que la convecí de que se metiera en la cama, yo pasaría la noche en el sofa, si me necesitaba solo tenia que llamarme.
-"Creo que he bebido más de lo que me esta permitido, ayudame a acostarme... Quieres?"
Se sentó en la cama, y comencé a quitarle las botas, al tiempo que se dejaba caer hacia atrás.Tenerla tan cerca estaba volviéndome loco.
-"Venga.. estirate bien y ponte a dormir, mañana estarás como nueva"
-"Desde cuando uno duerme vestido?.. joder estos vaqueros son muy ajustados, anda se bueno, ayudame a quitarlos, ahh y el jersey no creeras que me lo voy a dejar puesto toda la noche"
Supongo que el haber bebido y el hecho de que años antes hubieramos tenido una aventura le daba la confianza necesaria para que no le importara estar desnuda delante de mi. Para mi era una de las peores pruebas de resistencia a las que he tenido que enfrentarme en mi vida.
-"Charly.. somos adultos, somos amigos, no es necesario que duermas en el sofá, quedate aqui, en mi cama. Pero no quiero que lo hagamos, prometemelo"
-"Te lo prometo" ... y esa fue la peor de mis promesas, de la que me arrepentiré el resto de mis días.
Me apoye sobre un brazo para poder comtemplarla, veía como se iba abandonando rendida al sueño, pero tener a una mujer como ella acostada a mi lado y no tocarla es imposible. Suavemente, apenas rozándola, comencé a recorrer su brazo,subiendo y bajando por él. Se removió en sueños e instintivamente pego su cuerpo al mio, dándome la espalda. Recorrí con la misma suavidad su hombro, bajé por su costado, acaricié su cadera, me gusta tanto el tacto de su piel... es tan suave...mientras iniciaba el recorrido ascendente por su costado, se ladeo un poco y mi mano rozó su pecho, creí que se apartaría, pero ni se movió, así que lo envolví con mi mano, y siempre suavemente comencé a acariciarlo, notando como se endurecía, al tiempo que su respiración iba agitandose lentamente.Deseaba llevarlo a mi boca, besarlo...

1 comentario:

  1. Me lo parece a mi, o estás cambiando el estilo?
    Esperaré a ver como acaba la noche.
    Besos linda,
    R.B.

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