sábado, 14 de marzo de 2009

ESPERANDOTE....

Hoy es el día, toda la semana esperando que llegue este día, se acabaron las obligaciones, no hay que ir a trabajar... estas próximas 48 horas son solo nuestras, para disfrutarlas y gozarlas juntos.

El despertador ha sonado temprano, quiero tomarme mi tiempo para prepararme, para recibirte como tu te mereces. Me he permitido ser perezosa antes de levantarme imaginando los placeres que en pocas horas podré disfrutar, dejándome llevar por esa sensación de bienestar que proporciona ese momento del despertar en que la realidad aun se confunde con los sueños y me he humedecido solo pensandote.

Visita imprescindible a mi fiel cafetera, uno doble, bien cargado, quiero mis sentidos totalmente despiertos. Con cada sorbo una nueva sensación despierta en mi paladar, y cierro los ojos dejandome transportar a tus nuevos y conocidos sabores... tu esencia en mi boca.

Miro el reloj, aún tengo tiempo, y me dirijo hacia la ducha. Dejo que el agua caliente resbale por mi piel desnuda, , imagino la humedad de tu lengua que me quema confundida con el agua que sigue cayendo
acariciando cada rincón de mi cuerpo suavemente y no puedo, ni quiero reprimir el gemido que escapa de mi garganta.

Vuelvo a mirar el reloj, voy bien de tiempo y me entretengo regalandome caricias que secan y extienden la crema hidratante por mi cuerpo. Quiero que sientas la suavidad de mi piel, que no puedas dejar de tocarla, que cuando te vayas la lleves grabada en tu memoria, en tus manos, en tus labios, en tu lengua...

Hoy quiero sorprenderte, quiero que mi imagen te impacte. Sonrio imaginando tu cara al entrar, cuando me veas...Hoy quiero que sepas cuanto te deseo.

Anoche, antes de acostarme elegí lo que iba a ponerme para ti, fiel a mi misma elegí algo elegante, sofisticado, pero con ese toque de erotismo que tanto nos gusta a los dos, que tanto nos pone. Mi vestuario para hoy, para ti, es un collar de perlas cultivadas que me llega hasta el ombligo, y un pequeño tanga de encaje del mismo color.

Te espero degustando otro café retumbada en el sofá cuando entra un mensaje nuevo en mi movil, lo habro sabiendo que es tu aviso de que ya estas en la puerta.

" Lo siento cariño, han surgido imprevistos, no me esperes, te llamo en cuanto pueda. Te quiero"

Y la rabia me puede... y tiro el teléfono contra la pared.

Tu me quieres...
y yo...
yo te odio,...
te odio tanto...,
te odio como jamás he odiado a nadie...,

mientras me quedo mojando mis ganas en el café.

2 comentarios:

  1. Podria hacerte un comentario en casa una de las entradas de tu blog. y lo hare ... veras que lo hare dulce myymymylove
    ssimon

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  2. Yo también le odiaría.
    Me dejas que lo odiemos juntos, mientras contemplo cómo esas perlas juegan con tu ombligo y ese diminuto tanga esconde mínimamente el secreto más deseado de tu cuerpo?
    Qué suerte tiene de ser odiado para luego ser de nuevo deseado, aunque pensándolo bien, prefiero ser deseado sin ser odiado.
    Puedo aspirar a ello?

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