martes, 3 de marzo de 2009

ANOCHE


Anoche te tuve en mi mente y te imaginé conmigo sin haber podido tenerte.


“Cuando cortaste la conexión, necesité ir al baño a ducharme para intentar rebajar un poco mi excitación. Al volver, ya desnudo, me metí en la cama, pero seguía tan caliente que las sábanas me molestaban, y me quedé encima de ellas. Cerrando los ojos volví a verte tal como lo había hecho hacía pocos minutos, con ese rostro que tanto me excita y me pone, sin más remedio que llevar mis manos a mi polla, que poco a poco empezaba a experimentar esa agradable sensación provocada por los pensamiento de mi cabeza superior.


Con cada caricia que propiciaba a mi polla, pensaba que era tu mano la que me acariciaba, la que buscaba mis duros cojones, hinchados y llenos para ti. Seguía acariciando mi tremenda erección y seguía sintiéndote. Ahora con tu lengua, que húmeda y caliente, recorría cada centímetro de mi piel, deleitándote en zonas donde mi excitación sabes que es mayor. Así tu boca buscó mi boca y tu lengua empezó a jugar con la mía.


No dejabas de acariciarme todo el cuerpo mientras mi mano manipulaba mi polla, mientras que con tu boca, lengua, labios me seguías matando de placer.


Empezaste a bajar por mi cuerpo, a mojar y ensalivar cada poro de mi piel. Sabes que me gusta la lentitud y que me encanta sentirte en cada movimiento, en cada roce, en cada beso, en cada caricia.


Cuando llegaste a mis pezones, pequeños pero erectos al ser manipulados con tanta suavidad por tus labios y masajeados por tu lengua, incluso sintiendo la presión de tus dientes al querer poseerlos, al querer morderlos, mi cuerpo se empezó a mover rítmicamente por el tremendo placer que me empezabas a producir.


Poco a poco fuiste bajando por todo mi cuerpo y llegaste a mi polla, que en aquellos momentos estaba totalmente erecta, y dándole besos por toda su extensión, pudiste comprobar que estaba con tantas ganas de ti, que cuando metiste el capullo en tu boca, sentiste cómo me estremecía y lo empezaste a chupar con tanto deseo, que sentí escalofríos recorriendo todo mi cuerpo por el gusto tan tremendo que me provocas cuando me la comes.


Aunque me pediste que no te tocara porque estabas muy caliente y querías ser tú la que me hicieras llegar a todos los extremos del placer, necesitaba tener mucho más contacto contigo y mis manos necesitaban acariciarte, tocar cada milímetro de tu piel, sentir tu calor mientras tu golosa boca tragaba mi polla con deleite y pasión.


No podía más y te pedí que te pusieras encima, con tu coño frente a mi boca, y así poder sentirte toda mía, notar tan cerca todo tu fuego, sentir tu olor, tu aroma que tanto me excita. Necesitaba gozar de ti, al llenar mi boca de esos flujos que nunca me canso de saborear y sentir en mi boca.


Todo esto recorría mi mente. Mi mano seguía aplicada a mi polla, pajeándola rítmicamente, alargando el momento, sin forzar la salida del semen, pensándote, viviéndote en mi sueño despierto, recordándote, gozándote, deseándote.


Me masturbaba pero con esa sensación de no estar solo en mi intimidad y que con cada movimiento de mi mano sobre mi polla, me acercaba más y más hasta tu habitación, donde desnuda y encima de la cama, me estarías esperando para que los dos pudiéramos dar rienda suelta a nuestra pasión desmedida.


Vuelvo a sentir que eres tú la que me llevas al orgasmo, a la vez que tú te dejas llevar por mis caricias. Es tanta la excitación que tenemos por todas las noches que hemos jugado con nuestros cuerpos, tanto el deseo que hemos avivado en cada segundo, que nuestro órgano más determinante, el cerebro, está tan lleno de pasión acumulada, cada vez más incontrolada, que te pido que te subas encima de mí, introduciendo mi erecta polla en el interior de tu humedecido coño, donde su calor hizo hervir todo mi cuerpo y con movimientos rítmicos para que tu clítoris fuera estimulado, estuvimos moviéndonos los dos al ritmo del deseo y la pasión, hasta que sin poder evitarlo, te corriste de forma violenta, mientras tus gemidos provocaban aún más excitación en mí. Fue entonces cuando mi leche, en una corrida deseada y querida, provocó en mí uno de los mayores orgasmos, llenando tu interior y mezclándose con tu flujo, quedando tu coño inundado por completo.


En ese momento aumenté la fuerza de la masturbación, mientras mi pensamiento no podía dejar de estar en ti. A los pocos minutos, una tremenda explosión hizo que mi leche empezara a salir a borbotones de mi polla, cubriendo mi mano y mi vientre en uno de los mayores y más placenteros orgasmos, siendo realmente tú y no mi mano la que me llevó a tal satisfacción.


Esa fue mi masturbación después de haber estado juntos en la distancia. Después de habernos sentido deseosos con nuestra característica necesidad de insinuación y provocación. Esa fue mi masturbación por y para ti porque tú eres mi…my Lady.

2 comentarios:

  1. No puedo resistirme a poner fotos a tus trobas (ya que tu no lo haces,.. jjj)... espero que no te moleste y las encuentres apropiadas

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  2. No me molesta en lo más mínimo, todo lo contrario, me encanta que seas tú quien las ilustre, porque tienes gusto y estilo.
    Pero te aviso que en algunas de mis próximas trobas adjuntaré la foto.
    Otra cosa es que sean de buen gusto y de estilismos permitidos en este blog...jajaja

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