martes, 31 de marzo de 2009

DELIRIO


Delirio es la fuente de la vida, un cuerpo diáfano que sucumbe ante las esporas de la vida, que se deja llevar por las vibraciones del espíritu, un lugar secreto donde la mujer esconde todos sus deseos, donde nadie pregunta porqué.

Delirio es el punto en que emergen todas las fantasías reprimidas del espacio sexual, donde el erotismo toma forma y aspecto de secretos milenariamente guardados, muchas vidas, reencarnación tras reencarnación.

Delirio que nace del encuentro de un hombre. y una mujer..., que los lleva a parajes desconocidos, les hace sucumbir, les voltea y extasía, les eleva para finalmente dejarlos exhaustos sobre una cama.

Delirio que nace de los recuerdos de una mente que clama a unos labios la búsqueda de sus secretos, de vibrar al roce de unas caricias.

Delirio entre jadeos de ahogado placer, liberando fuerzas interiores a borbotones...

“Busca mi delirio y me harás feliz”

Cuando tus dedos se empapen de miel, cuando mi cuerpo se vuelva suave, cuando mis piernas se abran, los canales siderales te revelarán mis secretos, y el fluido será la causa de mi muerte sexual.

Busca el Delirio que esconden mis pliegues, y déjate llenar del néctar que de ahí brotará como río de lluvias doradas.....

jueves, 26 de marzo de 2009

SOLO AMIGOS....


—Estoy bien así, sin pareja—me dijo ella—, a parte yo te veo... como un amigo... y me gusta tu amistad, me hace bien... no quiero perderla...
—¡Yo no! — le dije secamente, sonriendo con malicia e ironía— Yo no tengo amigas, ni las quiero tener — ella se quedó tímida y colorada.
La lleve hasta su casa en un taxi, y durante todo el viaje le tomé la mano.
—¡No soporto que me digas que no! — le dije y le invite a tomar un café en mi departamento.
—¡N-n-n-nooo...! —tartamudeó ella mirando el piso— tengo que estudiar... mañana tengo un examen y me tengo que levantar temprano, otro día.
—¡HUUUUuuuu, bueh...! —suspire decepcionado— ¡No lo puedo creer!
—¿Qué cosa? —preguntó ella despacito y con voz finita y aflautada.
La mire con dulzura durante un rato, luego, le aparte un mechón del pelo que caía sobre su frente, le sonrei irónicamente y con mi índice y mi pulgar le apreté suavemente la nariz haciendo ruido de corneta dos veces. Y nos despidimos.
Al día siguiente, ella llegó a mi departamento, con el pretexto de pedirme prestada una película. Entró, tomamos un café, charlamos hasta por los codos y luego vino el momento de la despedida:
—Bueno... ¿me la prestas? —preguntó ella sacando la película del estante.
—Yo no presto mis películas, ni mis libros, ni mis discos — sangrando aún por la herida que infringió la derrota de la noche anterior— ¿Y si me la rompes...?
—¡No seas malo, garoto...! — te la voy a cuidar -.
—Bueno... — pero- ¿me vas a dar un besito o no?
—YYYyyya te dije Simóm que te quiero como a un amigo — y repitió el increíble y mediocre eslogan de la noche anterior.
Le quite de un tirón la película que se llevaba; ella, ya había accionado el picaporte de la puerta y la estaba abriendo cuando la tome de la mano, la traje hacia mi y sin levantarme de la silla la sente sobre mis rodillas, ella bajó la vista poniéndose colorada como un tomate, la observe con esa rara mezcla de dulzura y malicia, como sólo lo hacen los que ya entendieron que, con toda seguridad, sencilla e inevitablemente, se les va a dar.
La bese, la bese y la bese, ella me abrazó con pasión y me devolvió cada uno de mis besos.
Le toque los pechos, los acaricié los aprete; ella, estremecida por el cosquilleo y la adrenalina, suspiraba fuertemente exhalando sobre mi las hermosas volutas de su tibio y delicado aliento; le quité la remera, luego el pantalón mientras se levantaba, para hacérselo más fácil, pero sin dejar de besarnos y abrazarnos, le acaricié el pubis sobre su ropa interior mientras ella resoplaba de éxtasis, luego me bajó el pantalón y llevó su mano debajo del calzoncillo mientras me abrazaba y besaba con desesperación; terminamos de desvestirnos completamente, la tome en mis brazos cruzamos la puerta del dormitorio, la deposité suavemente en la cama, me acostó a su lado y nos entrelazamos con ardor,... solo luego, después de una suprema eternidad, hicimos el amor.
Al acabar, ella miró la hora y me dijo que se tiene que ir.
— Simón, es tarde, mira.
—Media horita más... —le pedí con ternura.
Y volvimos a hacerlo... una y otra vez más !

SIMON

martes, 24 de marzo de 2009

SU.MISION - II -


SU.MISION - II -

Cuando creí que llegaba al límite soportable, sin previo aviso, paro. Quería levantar la cabeza, gritarle que me dejara, que no podía mas, me dolía la mandíbula de apretar, era incapaz de abrir los ojos, y no conseguía que mi mente se centrara en la articulación de palabra alguna. Tras esos minutos de silencio, de ausencia de todo, excepto el dolor residual, creí que había terminado y me relajé.
-”Preparada para empezar?... “
Ahhhh que decía aquel loco!!!!
-”Qué te pareció el calentamiento...? ahora pasemos ya a la acción, veo que la princesita sigue aguantando... veremos hasta donde llega tu aguante esta vez”
Mi cuerpo se tenso en una mezcla de miedo, pánico, terror, sorpresa, ... hasta donde sería capaz de llegar, hasta donde sería yo capaz de aguantar.
Se colocó sobre mi al tiempo que en un rápido movimiento tomaba mis dos brazos retorciéndolos hacia atrás, casi rompiéndolos, llevándolos a una postura cerca de la fractura. Grité de dolor.
-”Grita..si, sigue ... así me gusta... grita si eso te sirve de algo.. jajajaj”
-”diossss!!! como te odio... te juro que un día... un día me vengaré de ti”
Notaba como su excitación crecía colocado sobre mi, teniendo en sus manos el poder, dominándome, mientras seguía retorciendo mis brazos hasta el punto que creí que conseguiría arrancármelos.
Debió darse cuenta de que lo había notado y se apartó de golpe al tiempo que tomándome de un brazo y una pierna me giró en un solo y brusco movimiento. Un gemido de dolor salió de mi garganta. Empezaba a no tener ya fuerzas ni para quejarme, él lo sabia, me conocía, me conocía tan bien que me concedió un tiempo para recuperarme. Quería que lo sufriera, que fuera consciente, si me abandonaba no sería igual.
De nuevo más aceite helado cayendo por mi vientre, y sus manos ahora suaves extendiéndolo por mi estómago, mis muslos, bajando lentamente por la cara externa de mis muslos hasta mis tobillos, entreteniéndose en ellos, para subir por la parte interna hasta mis ingles, pasando por mi vientre, de nuevo mi estómago, mi pecho, masajeando mis hombros, mis doloridos brazos. Se entretenía en cada caricia, dejendo que el dolor que había padecido diera paso a un incipiente placer que se incrementó cuando el frío aceite comenzó de nuevo a provocar esa sensación de calor que ya había experimentado... cerré los ojos, alejándome de todo lo que me rodeaba, transportada por esa sensación de bienestar que empezaba a sentir, mientras sentía el roce de sus manos en mis tobillos, rodeándolos con sus manos, mientras su estómago se pegaba a las plantas de mis pies. Iba tirando de mi, lentamente, con tirones suaves que hacían que mi cuerpo se deslizara por la madera hasta casi dejar mis nalgas sin apoyo. De pronto todo su peso se vino contra mi haciendo que mis rodillas se clavaran en mi pecho, al tiempo que una punzada de dolor atravesaba mi espalda como claro signo de fractura de vertebras.
-”hijo de puta... primero me electrocutas y ahora me partes en dos!!!”
-”jajajajaj... pero mira que eres malhablada... quieres callarte de una vez”
Volvió a estirar mis piernas suavemente, tan solo para darse el gusto de repetir la operación de doblarlas de golpe, mientras yo no podía dejar de gritar. Podía oír su risa mientras me perdía en mi desesperación. Le vi alejarse hacia una de las mesas y coger unas correas.
-”No por favor.. por favor eso noo... las correas no..”
-”Estas suplicando?... venga cierra la boca de una vez, y dejame trabajar”
Impotente cerré los ojos, sabía que nada de lo que dijera le haría cambiar de opinión.
Fue colocando las correas, una en cada una de mis brazos, dos mas en mis piernas y una última sujetándome el pecho. Una vez sujetas les conectó unos electrodos que salían de una de sus horribles máquinas.
-”Preparada..?” y dio al botón de encendido, sin darme tiempo a protestar. Mi cuerpo comenzó a convulsionarse, con movimientos involuntarios que me sacudían sin que pudiera hacer nada para evitarlo. El seguía teniendo el control absoluto, seguía dominándome, subiendo y bajando la intensidad de las sacudidas a su voluntad.
No se el tiempo que me mantuvo en ese estado, creo que finalmente me abandoné porque solo recuerdo su mano sacudiendo mi hombro
-”Ehh venga... se acabó... puedes levantarte ya. Seguro que hoy te dolerá todo mucho más, pero mañana me lo agradecerás”
Por un momento no recordaba donde estaba, fijé mi mirada en él intentado centrarme.
-” Oye.. que no me mires así, vale!!!”
-”Eres un maldito hijo de puta Moisés, no volveré a dirigirte la palabra en lo que me queda de vida”
-”jajajajajaj.... por qué será que siempre me hacen gracia tus despedidas..., venga ya ... que yo solo soy tu masajista...Nos vemos la semana que viene?”

lunes, 23 de marzo de 2009

SU.MISION - I -


Después de esa última noche de insomnio, en la que no dejé de dar vueltas en mi cama sin dejar de pensar, lo tenía decidido, no había más remedio que llamarle, él era el único capaz de hacerme olvidar y aunque la última vez que fui a su casa le juré que nunca más volvería a verle, esto era una urgencia. Así que marqué su telefono...
-”Hola.. soy yo. Estás ocupado?...necesito verte”
-”Quién..? ahhh.. hola, de acuerdo, te espero en casa en una hora, para entonces estaré libre”
Me duche deprisa, un poco de maquillaje para disimular las ojeras provocadas por las noches en vela, y cualquier cosa para ponerme, total Moisés nunca se fija en la ropa, así que ponerme unos vaqueros, una camiseta y una cazadora fue todo lo que necesité hacer antes de salir en busca de un taxi que me llevara hasta su puerta atravesando media ciudad.
Llegué unos minutos antes de lo convenido, y aproveché para tomar un café y fumarme un cigarro antes de subir. Solo entonces fui consciente de lo que acababa de hacer, y empecé a ponerme nerviosa, sabía que me iba a doler. Siempre hay dolor con él. Me convencí de que sentir ese dolor controlado, era la única manera que tenia de intentar tener algo de control sobre el otro dolor, el que no me estaba dejando dormir, ni comer, ese dolor que me estaba matando por dentro y que no lograba dominar.
Respire hondo, pague el café y me encaminé hacia su portal. Al primer timbrazo me abrió la puerta.
-”Vaya, vaya, mira a quien tenemos aquí, la señorita "no volveré a verte nunca más en la vida".. en persona”
-”Vete a la mierda Moisés, me largo”
-”De eso nada cariño, has venido buscando algo que solo yo puedo darte, así que tragate esos humos y entra de una vez”
-”Nadie te ha dicho que eres un capullo?”
-” jajaja.. me han dicho de todo cielo, pero todos vuelven, como tu”
Le fulminé con la mirada, pero pareció no afectarle lo más mínimo, seguía con esa sonrisa suya pintada en la cara, mirándome con aires de superioridad mientras nos dirigíamos a la sala.
-”Recuerdas las normas? O te ha ablandado por ahí algún principiante?.. jajaja
-”Sí, las recuerdo. Veo que has depurado tu técnica, ahora también te dedicas a joder cuando hablas. Así que hazme un favor, callate y no me putees más de la cuenta, que no estoy para tonterias
-”Mmmm.. la señorita viene guerrera!!!!... esta vez si duele ehhh?”
-”Que te jodan Moisés. Vamos a lo que vamos, estoy deseando salir de aquí”
Tomándome por la cintura me condujo hasta la habitación. Me sorprendió cuando entré, había cambiado, no era como yo la recordaba, ahora había luz tenue, velas aromáticas, había colocado en el centro un tablero con algunas aberturas a modo de cama, y lo que más me sorprendió, estaba llena de aparatos la mayoría eléctricos que asustaban solo con mirarlos.
-”Y todo eso?” pregunté con voz temblorosa.
-”Esooo?.. es solo para casos especiales o difíciles como el tuyo.. pero no te preocupes,... tranquila, solo duele un poco al principio, al final lo mismo hasta te gusta... jajajaj. Ahora ya sabes lo que tienes que hacer... desnúdate y tumbate ahí, te quiero boca abajo... y ya sabes, no pararé hasta oírte gritar, hasta que vea tus lágrimas y la súplica en tus ojos... Empieza la fiesta”
Hice lo que me mandaba, sumisamente, abandonando mi voluntad me desnudé y me tumbé como me había pedido en aquel trozo de madera, escondiendo la cara entre mis brazos.
Sentí como derramaba un líquido helado y viscoso por mi espalada, me revolví para quejarme, pero una palmada en mis nalgas hizo que quedara paralizada.
-”Quieta fiera... esto no ha hecho más que empezar”
Sus manos extendían el aceite helado sin ninguna delicadeza, notaba todo su peso concentrado en sus manos apretando mi espalda, mis hombros, mis piernas.
En cada movimiento la presión crecía. Conocía todos los puntos de dolor, era un maestro en ellos y se recreaba presionándolos. De pronto el frío del aceite comenzó a transformarse en calor, un calor que me quemaba la piel. Comencé a sudar, notaba como si me faltara el aire y me concentré en mi respiración en un intento de no morir ahogada hasta que un ruido extraño me distrajo al tiempo que una fuerte descarga eléctrica recorrió mi espalda.
-” Pero que cabrón...!!! qué haces..??? vas a electrocutarme...!!!!”
-”callate y sigue respirando, estabas aguantando bien, no me seas llorona tu eras mas fuerte”
Ahora recordaba porque había jurado no volver a verle, ese tío jugaba con mi cuerpo, la última vez que le había visto me asustó comprobar que había logrado que traspasara mis propios límites.
Volví a concentrarme en mi propia supervivencia, en un intento por conseguir evadirme del sufrimiento que ese sádico estaba infringiendo a mi cuerpo a base de descargas eléctricas por la espalda, por las piernas.. y que estaban casi empezando a llegar a mi cerebro.

CUENTA CONMIGO...

"Cuando sientas que la noche te atrapa en su inmensa obscuridad y que de ella ya no puedes escapar... Puedes contar conmigo.

Cuando pienses que nadie en este mundo te comprende y ni siquiera se preocupan si tu corazón sigue latente... Puedes contar conmigo.

Cuando estés tan deprimida por razones de la vida y te sientas de ella cada día mas aburrida... Puedes contar conmigo.

Cuando ya no te importe viajar en los sueños por que tu alma ha perdido poco a poco el anhelo... Puedes contar conmigo.

Y aun cuando a mi también todo esto me atormente fingiré que nunca lo he vivido...Para que confíes en mi y puedas contar conmigo".

My Lady, esta troba no es mía, pero me adueño de ella para tí, aunque este no sea el blog más adecuado para su publicación, pero a la vista de lo leido, creo que me puedo permitir el lujo de publicarla aquí.
Miles de remuacs como sabes que a tí te gustan.
Y no olvides jamás al osito y a Piolín, que aunque no sean de mucha ayuda, al menos, si miras para ellos, te harán algo de compañía.

viernes, 20 de marzo de 2009

TE ODIO...


Te odio porque es la unica manera de no pensarte.
Te odio porque si no lo hiciera tendría que reconocer que a pesar de todo lo que te odio... no puedo dejar de quererte.

jueves, 19 de marzo de 2009

TAN CERCA Y TAN LEJOS


En estos momentos los primeros rayos de sol entran por mi ventana.
Me acabo de despertar. Me remuevo encima de la cama, desnuda, y empiezo a sentir un ardor recorrer todo mi cuerpo, iniciándose esa divina sensación en mi sexo.
El deseo crece poco a poco, sobre todo porque empiezo a pensar en ti y te imagino a mil kilómetros de aquí, tan lejos pero tan cerca, en otra cama, sólo como yo, desnudo, con los primeros rayos de sol entrando por tu persiana. Piensas en mi y tú también sientes ese deseo al imaginarme desnuda y deseándote.
Mis manos se pierden en busca de mi sexo. Un dedo busca y recorre los pliegues que envuelven mi clítoris y empiezo a masajearlo suavemente. Cierro los ojos y te imagino. Me empiezo a mojar.
Tu mano acaricia tu erección. Imaginarme desnuda y caliente, tumbada boca abajo entre tus piernas y con mi boca a punto de saborear y degustar ese manjar, ha sido la espoleta que ha alterado tu vicio.
Muchos kilómetros nos separan físicamente, pero nuestros cuerpos están unidos en nuestra mente, imaginándonos desnudos en una cama, pegados, besando la piel del otro, sintiéndonos, tomándonos, acariciándonos, deseándonos.
Tu cuerpo se agita al ritmo de tu mano, que sigue aplicada sobre tu erecta pasión, mientras el mío se remueve con la mía hundida entre los pliegues de mi vagina. Siempre me gustó pensar que es tu mano la que está acariciando mi clítoris, y esta mañana no iba a ser menos, que es tu dedo el que lo masajea delicadamente y hace que todo mi cuerpo se estremezca, que mi piel se erice y que mi garganta empiece a soltar gemidos de placer.
Tú imaginas que es mi boca la que atrapa tu divino tesoro, la que sube desde la base al capullo y desciende luego hasta la base de nuevo, que te lo chupo con pasión, que lo saboreo como el mayor de los manjares, lamiendo las gotitas que salen de líquido preseminal. Mi cara de vicio te hace desear más y aceleras el ritmo de tu mano.
Yo también me siento en el cielo, o en el infierno, si el que me lleva es el diablo, imaginando cómo ahora es tu miembro el que me penetra, el que me invade cuando te colocas sobre mí. Por eso dos de mis dedos se hunden en mi vagina, y se mueven dentro y fuera, dentro y fuera. Mis gemidos aumentan y empiezo a imaginar que me susurras:

- Te gusta como te follo, cabrona?
- Sí, cabrón, no pares.

Sentir esas palabras en mi oído han hecho subir más la temperatura de mi cuerpo. Tu mano aprieta con fuerza tu tremenda erección, empujas y empujas, imaginando que estás follando mi vagina, penetrándome, metiéndote en mí profundamente.
Gimo, gimes y a pesar de la distancia, la unión se hace más fuerte cada vez. Te siento entrando y saliendo de mí, sudo extasiada, gimo y mis gemidos aumentan al ritmo de los tuyos. Cada vez aceleras más tus movimientos de masturbación.
Mis dedos siguen penetrándome al ritmo de tus embestidas, mientras tu mano se mueve al ritmo de las mías y poco a poco vamos alcanzando el mayor de los orgasmos, separados por esos mil kilómetros físicos pero unidos por la mínima distancia que nos separa mentalmente.
Nos abrazamos invisiblemente y nos besamos, sellando con nuestros labios esa pasión y deseo que nos domina.
Más relajada, miro a mi alrededor y me veo otra vez sola en mi habitación, desnuda sobre mi cama, pensando en ti. Sonrío por el maravilloso momento que acabas de darme. Tú también sigues allí, sobre tu cama, desnudo. Sonríes y piensas que ha sido uno de tus mejores orgasmos y que ojala hubiera estado yo ahí para compartirlo conmigo.
Miras el reloj, oigo el ring del teléfono y lo cojo:

- Diga.
- Hola my Lady.

HISTORIA DE NORA...



Nora com 38 anos, 1,67m, 60 kg, clara, cabelos aloirados, olhos castanhos e um corpo muito gostoso com um par de peitos que mais parecem duas peras.
Todos os feriados e férias passo na casa deles e ela nunca demonstrou nada, sendo sempre muito conservadora, até o ponto de usar soutien com pijama e quando das raras vezes que íamos para a piscina de meu cunhado, ela sempre usava um maio preto que quase nada mostrava a não serem suas coxas e sua xana saliente.
Sempre trocávamos emails para assuntos relacionados à família ou assunto pessoais e às vezes algum mais apimentado. Ao longo do tempo ela foi se soltando e acostumando-se à nossa presença em sua casa e a liberdade foi aumentando, até que ela começou a usar o pijama sem o soutien e dava para notas os bicos de seus seios quando ficavam salientes. Um dia, arrumando alguns colchões na sala para os netos deitarem, deixaram aparecer àqueles seios gostosos quando ela debruçou-se na minha frente e mesmo percebendo que eu olhava meio que de lado, não se importou e continuou a arrumar e a me mostrar seus seios. Aquilo me excitou e percebi que talvez um dia pudesse acariciar aquelas duas perinhas saborosas. Outra coisa que percebi foi que ela mudou o formato das calcinhas, comprando novas, mais cavadas e apertadas que contornavam melhor sua xana e sua bundinha, quando usava com pijamas longos ou curtos mais apertados. Nossa excitação começou a se aflorar e para completar eu estava no quarto me trocando após o banho e notei que ela foi para o quintal e com a janela aberta deu olhada para dentro mais pausada que percebi através do espelho da porta do guarda-roupa que ela estava observando meu corpo nu e minha bunda lisa e um pouco musculosa. Percebendo que ela olhava ao passar, virei-me de lado e aguardei que ela voltasse para a cozinha e foi o que ela fez, mas dessa vez a visão seria o perfil de meu membro que não é muito grande, cerca de 16 cm e um pouco grosso, mas, que naquele momento estava adormecido, mas com um tamanho considerável. Acho que aquilo despertou seu desejo e de lá pra cá ela sempre procurava me excitar e se despedia com um beijo molhado em meu rosto perto dos lábios o que de deixava com muito tesão e com vontade de não partir. Até que em dia aconteceu, era um sábado pela manhã e não havia ninguém em casa e era dia dela fazer faxina geral na casa. Eu estava no quarto me trocando quando ela entrou para arrumar, sem perceber que eu ainda estava em casa, e pegou-me totalmente nu tentando vestir a cueca e de imediato fixou os olhos em meu membro abrindo um sorriso enquanto eu espantado e ainda sem saber o que fazer, relaxei e perguntei se ela gostou, mas desconfiado que aquilo pudesse dar merda. Qual foi a minha surpresa quando ela aproximou-se e pegando no meu membro disse que era lindo e começou a massageá-lo. Ela estava com um short apertado e com uma camiseta justa ressaltando seus peitos sem soutien que não resistindo comecei a apalpá-los enquanto endureciam e deixavam seus mamilos prontos para serem sugados. Ela começou a me punhetar e comecei a gemer e a tirar-lhe a blusa fazendo com que aqueles seios maravilhosos saltassem em meus olhos e procurassem minha boca e comecei a mamá-los delicadamente enquanto ela aumentava o ritimo da punheta e ajoelho-se deixando sua cabeça em minhas mãos e começou a lamber a cabeça do meu membro que a esta altura já estava totalmente duro e latejando de tesão. Ela passava a língua e olhava pra mim que gemendo de tesão empurrava a sua cabeça para engolir meu membro o que ela fez com todo tesão e começou a saborear aquele membro todo em sua boca, até que ela sentiu ele começando a inchar e que iria jorrar todo meu sêmem e tirando o membro deixou ele jorrar em seu rosto escorrendo por seus seios. Ela batia meu membro em sua boca, rosto e seios falando que ele era tesudo e fazendo uma espanhola terminou de chupá-lo entre os seios me deixando gemendo de tesão dizendo o quanto ela era gostosa e chupava maravilhosamente bem e queria tê-la por inteiro explorando todo seu corpo gostoso, até que de repente a campainha tocou e tivemos que nos vestir rapidamente para ela atender, mas não sem antes ela prometer que seria toda minha para fazer o que quisesse, mas isso é uma outra estória que vou contar outro dia.

(RELATO ENVIADO POR SSIMON)

martes, 17 de marzo de 2009

DESCUBRIENDO - II -


.... No me pude resistir y con urgencia desabroché sus vaqueros, se los bajé hasta medio muslo, quería disfrutar de la visión de su erección ofrecida dedicada solo a mi. La tomé con mi mano y empecé a acariciarle, su boca recorría ahora mi cuello dejando un rastro de saliva hasta llegar a mi pecho, que hizo suyo, succionando y mordiendo hasta que una descarga de placer recorrió mi cuerpo haciendo que me arqueara y me apreté más contra la pared,... dejándome caer lentamente hacia abajo, hasta que mi boca quedó a la altura de su entrepierna. Tomé sus caderas y lo atraje hacia mi, abriendo la boca para recibir en ella a su miembro, recorriéndola entera, lamiendo, besando, chupando. En ese momento una pareja se puso a nuestro lado, mi cabeza decía que debía parar, pero mi cuerpo se resistía a abandonar el rico manjar que mi boca alojaba, cerré los ojos, si yo no veía, nadie me veía a mi.

Notaba como su miembro crecía y crecía por mis caricias, hasta que me incorporé al tiempo que abría los ojos, volvíamos a estar solos. Levanté una pierna abrazando con ella su cadera, dándole paso libre para que entrara, para que me diera lo que me había ganado. Con suaves movimientos fue abriéndose paso hasta que me penetro completamente y se quedó quieto provocándome un grito de protesta. Levantándome en el aire me giro quedando él apoyado en la pared y comenzó a moverse como solo el sabe moverse, como sabe que me gusta, como sabe que me mata. Yo jadeaba y gemía abandonada al placer, desconectada de todo lo que no fuera lo que estaba sintiendo hasta que no pude contenerme más y exploté con un grito mientras mis jugos que no paraban de fluir resbalaban por sus piernas...

Permanecimos abrazados mientras nuestra respiración se calmaba, poco a poco me bajó hasta que pude apoyar mis pies en el suelo, aun me temblaban las piernas por todo lo que acababa de sentir. Pienso en ello mientras arreglo mi ropa. De nuevo me besa la boca, esta vez es un beso lleno de ternura que hace que cierre los ojos perdida en esa dulce sensación, mientras noto su aliento en mi oido

-” Girate, despacio, abre los ojos y mira lo que has provocado escandalosa”

Abrí los ojos de golpe, vi la sonrisa en sus ojos, iba a girarme de golpe cuando sus manos me frenaron.

-”He dicho despacio, y no grites, creo que ya has gritado bastante hace un momento.... jajajaja”

Estábamos rodeados de parejas haciendo exactamente lo mismo que nosotros habíamos hecho apenas unos momentos antes.

-”Y estos..? de donde han salido..? no los he visto llegar, que vergüenza...”

-”Los has atraído tu con tus gemidos y jadeos...Lo ves.. no ha sido tan malo..”

-” Joodeerrrr Franc... por qué no me has recordado que debía poner un límite..?” Ambos nos pusimos a reír con ganas..

-”Acabas de descubrir tu otra sexualidad hermosa dama...” dijo mientras me abrazaba y me guiaba hacia la salida.

domingo, 15 de marzo de 2009

DESCUBRIENDO - I -

Todos tenemos en nuestras vidas una persona especial, alguien por quien somos capaces de traspasar barreras, alguien a quien no somos capaces de negarle nada de lo que nos pida..., todos tenemos una debilidad.

Mi debilidad se llama Franc.

Se ha convertido en tradición para nosotros encontrarnos una vez al año, normalmente coincidiendo con el final de mis vacaciones, y pasar la noche juntos.

Este año me tenía reservada una sorpresa, quería iniciarme en su mundo, en el mundo de los clubs liberales.

Yo ya sabía por lo que él me había contado como funcionaban ese tipo de locales, pero claro, una cosa es que te lo cuenten y otra muy distinta es verlo en vivo y en directo. Durante la cena estuvo preparándome para cuando llegara el momento, me aseguró que yo tendría siempre el poder de decisión, yo y solo yo pondría los límites. Estos límites iban desde una simple visita guiada por todo el local, mientras tomábamos nuestra copa observando a las parejas que ajenas al resto practicaban sexo públicamente, hasta dejarnos llevar por el ambiente y acabar nosotros haciendo lo que los demás.

Cuando llegamos a la puerta del local creo que hasta me temblaban las piernas, estaba nerviosa, una nunca sabe como puede reaccionar, me preocupaba quedar como una tonta delante de Franc, porque seamos sinceros entre cuatro paredes y en un cara a cara, puedo dar la talla, pero ya cuando el tu a tu es con yo, con tu, con él, ella, ellos, nosotros, vosotros , ellos... la cosa cambia. Supongo que algo debió de notarme, porque tomándome del brazo y acercándose a mi oido me susurro:

-”No pienso separarme de ti, recuerda tu tienes el control”

Sentirle pegado a mi, junto con sus palabras, me tranquilizó, al menos en parte. Pedimos nuestras copas y comenzamos nuestra visita turística por el singular local. Había música suave pero lo que más llamó mi atención fueron los gemidos y jadeos ahogados que provenían de alguna zona que no alcanzaba a localizar.

Tomándome de la mano me guió escaleras arriba a una sala con espejos donde no había nadie, me apoyó contra una de las paredes y me besó, sus manos empezaron a recorrer mi cuerpo despertando mis sentidos, por encima de la ropa comenzó a presionar sobre mi clítoris con la intensidad que sabe que me puede y me rinde, su lengua no dejaba de pelear con la mía, y yo empezaba a olvidar donde estaba y a entregarme al deseo.

Desabrochó mi pantalón sin que opusiera resistencia e introdujo su mano en mi sexo ya totalmente húmedo. Notar el roce de sus dedos, sentir como empezaba a penetrarme me hizo gemir de placer, ajena a todo lo que nos rodeaba, en mi mente solo estábamos nosotros dos.


sábado, 14 de marzo de 2009

ESPERANDOTE....

Hoy es el día, toda la semana esperando que llegue este día, se acabaron las obligaciones, no hay que ir a trabajar... estas próximas 48 horas son solo nuestras, para disfrutarlas y gozarlas juntos.

El despertador ha sonado temprano, quiero tomarme mi tiempo para prepararme, para recibirte como tu te mereces. Me he permitido ser perezosa antes de levantarme imaginando los placeres que en pocas horas podré disfrutar, dejándome llevar por esa sensación de bienestar que proporciona ese momento del despertar en que la realidad aun se confunde con los sueños y me he humedecido solo pensandote.

Visita imprescindible a mi fiel cafetera, uno doble, bien cargado, quiero mis sentidos totalmente despiertos. Con cada sorbo una nueva sensación despierta en mi paladar, y cierro los ojos dejandome transportar a tus nuevos y conocidos sabores... tu esencia en mi boca.

Miro el reloj, aún tengo tiempo, y me dirijo hacia la ducha. Dejo que el agua caliente resbale por mi piel desnuda, , imagino la humedad de tu lengua que me quema confundida con el agua que sigue cayendo
acariciando cada rincón de mi cuerpo suavemente y no puedo, ni quiero reprimir el gemido que escapa de mi garganta.

Vuelvo a mirar el reloj, voy bien de tiempo y me entretengo regalandome caricias que secan y extienden la crema hidratante por mi cuerpo. Quiero que sientas la suavidad de mi piel, que no puedas dejar de tocarla, que cuando te vayas la lleves grabada en tu memoria, en tus manos, en tus labios, en tu lengua...

Hoy quiero sorprenderte, quiero que mi imagen te impacte. Sonrio imaginando tu cara al entrar, cuando me veas...Hoy quiero que sepas cuanto te deseo.

Anoche, antes de acostarme elegí lo que iba a ponerme para ti, fiel a mi misma elegí algo elegante, sofisticado, pero con ese toque de erotismo que tanto nos gusta a los dos, que tanto nos pone. Mi vestuario para hoy, para ti, es un collar de perlas cultivadas que me llega hasta el ombligo, y un pequeño tanga de encaje del mismo color.

Te espero degustando otro café retumbada en el sofá cuando entra un mensaje nuevo en mi movil, lo habro sabiendo que es tu aviso de que ya estas en la puerta.

" Lo siento cariño, han surgido imprevistos, no me esperes, te llamo en cuanto pueda. Te quiero"

Y la rabia me puede... y tiro el teléfono contra la pared.

Tu me quieres...
y yo...
yo te odio,...
te odio tanto...,
te odio como jamás he odiado a nadie...,

mientras me quedo mojando mis ganas en el café.

viernes, 13 de marzo de 2009

TRANSPORTE PUBLICO - II - ...

Mi turno había terminado, corrí a los vestuarios a darme una rápida ducha y vestirme para acudir a mi cita imaginaria en el bus, le tenía reservada una sorpresa.
A la hora habitual y con la multitud habitual tomé el autobús. Como siempre me coloqué dando la espalda al mundo, mis brazos apoyados en la barra y observando mi reflejo en el cristal. Hasta que ví su mirada reflejada en ese mismo vidrio. Hice como que no lo veía hasta que noté su miembro apretado fuertemente a my. Observe el reflejo de su sonrisa maliciosa reflejada en el cristal, su suave balanceo contra mi cuerpo me hizo ponerme nerviosa, al tiempo que cerraba los ojos por el placer que empezaba a sentir, y me apreté aún más a él. En ese instante paró, y fuí consciente de que ahora quien sonreia era yo.
El autobús paró y una oleada humana subió, apretandonos aun más al uno contra el otro, sus manos tomaron mi cintura pegandome literalmente a él. Yo seguía sonriendo. La gente nos apretaba y empujaba buscando sitio, y él no queria que nos separaran, ni yo tampoco la verdad. Sus manos aprovecharon para recorrer mi trasero bajo mi corta falda, y descubrir que no me había puesto ropa interior. Me giré lentamente hasta quedar situada frente a él, sin apartar un solo instante mis ojos de los suyos. Colocó una de sus rodillas entre mis piernas mientra yo recorrria su pecho hasta llegar a enlazar su cuello, ni una sola palabra salió de nuestras bocas, nuestros cuerpos hablaban por nosotros cuando por fin unimos nuestros labios. No tardó en introducir dos de sus dedos dentro de mi, mientras su lengua buscaba pelea con la mía, en un beso de lo mas abrasador. Sus dedos salieron de mi cuerpo provocando una protesta que acalló con sus besos.
Noté como tanteaba su pantalón, hasta que sentí un ardiente calor contra mi clítoris expuesto, sentía su miembro contra mi, mordí sus labios sin dejar de mirarle a los ojos, era una clara invitación a la que no me podía resistir, y subí una de mis piernas a su cintura.
Eché la cabeza un poco hacia atrás, apoyándo en el cristal al tiempo que entraba en my a un ritmo delicioso.
Un señor perdió el equilibrio en ese momento y se apoyó en él, provocando que entrara bruscamente en my hasta el fondo, y tuve que ahogar un gemido de placer, al tiempo que articulaba una disculpa diciendo que me habian pisado, él sonrió abiertamente al notar mi humedad. El trayecto se estaba haciendo muy lento y nuestros movimientos muy rápidos, y encima intentando pasar desapercibidos para el resto de ocupantes del bus.
Dios...!!!! me estaba matando de placer... parando al ritmo del bus, en cada parada y vigilando si alguien se percataba de algo, alzando mi pelvis en busca de más contacto, me encontraba perdida, notando como su miembro crecía dentro de my.
Me susurró algo al oido, que ahora mismo no recuerdo, pero sus palabras fueron el detonante que disparó todo lo que sentía en ese momento, y mi vagina se ofreció total y enteramente a él, para que la usara como quisiera. No podía hablar, pero mi boca le deboraba literalmente rodeados de gente diciendole todo lo que estaba sintiendo, invitandole a que aumentara el ritmo.
Lo hizo, entrando rapidamente y saliendo, rozando mi clitoris en el vaiven del autobus, hasta que mi cuerpo se arqueó por un tremendo orgasmo que alargó hasta conseguir el suyo. Me besó en ese instante, un beso apasionado ... y noté como salia de mi al tiempo que me sonreia, y me miraba tiernamente, y se arreglaba antes de que el bus llegara a su parada.
Recuerdo sus palabras ala alejarse de my
-"Un placer..."
Le ví guiñarme un ojo y salir por las puertas que se habían abierto con una sonrisa estupida dibujada en mi cara y una placentera sensacion en mi cuerpo, intentando recuperar la compostura para la siguiente parada... la mía, tampoco era plan llegar a casa y que se notara como me gusta ultimamente volver a casa en bus.....

miércoles, 11 de marzo de 2009

TRANSPORTE PUBLICO ... - I -

Hay algo peor que salir agotada de trabajar y tener que coger el autobús para volver a casa?... Pues si, que encima tengas que cogerlo en hora punta, cuando media ciudad decide que tiene que tomar la misma línea que tu.

Como siempre hago, una vez pagado mi billete, me abro paso como puedo entre la multitud que llena el bus, y me coloco dándoles la espalda, mirando por la ventana hacia el exterior, en un intento de olvidar la incomodidad de la media hora de trayecto.

Hasta hace escasamente un mes odiaba esa parte del día, pero la siguiente historia me hizo cambiar de opinión:


" Como siempre me encontraba mirando por la ventana, cuando comencé a notar que alguien se pegaba a mi, notaba como su paquete se apretaba y se movia lentamente contra mi trasero, mi cuerpo estaba totalmente pegado a la ventana, y no podía moverme por la cantidad de gente que había, pero conseguí girarme un poco, lo suficiente para ver unos enormes ojos negros que se clavaron desafiantes en los míos.

El autobus paro, y sentí como se separaba de mi, solo faltaba una parada para llegar a la mía. Las puertas se cerraron y el bus se puso de nuevo en marcha, me giré timidamente .. pero ya no estaba... alcancé a ver por la ventana como su silueta se alejaba por la calle.

Me sentí extraña, mezcla de rabia y excitación. Llegó mi parada y me bajé, las piernas me temblaban por la sensación que me había dejado la intensidad de su mirada. Esa noche tuve algunos de mis más desquiciantes sueños.

Día tras día ocurria lo mismo, sus ojos me atormentaban cuando les sentía fijos en my, y empecé a observarlo con más detenimiento, tenia la piel bronceada y unos labios carnosos y probocadores, y un cabello moreno y rizado.

Una semana después de haber comenzado este juego, se volvió algo más osado, sus manos tomaron mi cintura y me apretó contra él. Ahogue un un gemido de sorpresa tapándome la boca, al tiempo que su risa en mi nuca me hacía estremecer. Ese día llevaba yo una faldita corta y un pequeño tanga, noté sus manos recorrer con suave descaro mis muslos, mientras su miembro se apretaba más y más a mi cuerpo,me estaba poniendo muy, muy ... mmmm.. me apreté contra el cristal mordiendome el labio, reprimiendo mis gemidos. Sentí su aliento en mi cuello y su susurro en mi oido.

-"Mmmm...- el bus paró, al tiempo que dos de sus dedos se introducían y salían rapidamente de mi sexo- mañana..."

No me atrevía a moverme por miedo a que las piernas me fallaran, pero pude ver su imagen reflajada en el cristal, estaba chupandose los dedos, mientras me dedicaba una de sus más excitantes sonrisas.

Las puertas del bus se abriron y nuevamente desapareció.

Gemí apagadamente pegando mi cara al frio cristal, esto me estaba gustando demasiado, se había convertido en un juego que me tenía loca. Decidí que a partir de ahora iría vestida más sensual a trabajar.

Al día siguiente en el trayecto de ida al trabajo notaba como los hombres se me comían con los ojos, pero yo solo tenía pensamientos para ese desconocido que me alegraba los engorrosos trayectos de vuelta a casa.

Lo había decidido, ese tío iba a ser mío dentro o fuera del bus...


domingo, 8 de marzo de 2009

MY DEBILIDAD - II -


... Lentamente acerqué mis labios a su cuello, y comencé a besarlo, era un sueño echo realidad, tenerla allí, notar sus latidos, su olor, el sabor de su piel en mi boca, tan dulce...
Se movió un poco y paré, pensé que se despertaría, me miraría y diría:
-"Pero se puede saber que estas haciendo...? "
No se despertó ni me rechazó, al contrario, su cuerpo empezó a moverse rítmicamente frotándose contra el mio, haciendo que algo en mi entrepierna se endureciera, y unos leves gemidos roncos escaparon de su boca.
Que duro es a veces ser hombre de palabra, la hubiera poseido en ese mismo instante, pero se lo había prometido y iba a cumplir mi promesa. Esa noche al menos no la penetraria. Así que distraje mi mente con otros pensamientos esperando que mi erección desapareciera y me dí media vuelta dándole yo también la espalda.
Estaba quedándome dormido cuando ella se giró en la cama y volvió a pegarse a mi, se movia lentamente, apretandose contra mi, notaba su aliento en mi cuello, la dureza de su pecho clavandose insinuante en mi espalda, se abrazó a mi cintura y comenzó uno de los bailes más sensuales que he visto en toda mi vida.
Por su respiración sabía que estaba dormida, y aun así, dormida y todo era capaz de excitarme hasta locura,empujaba con su cadera, con su sexo pegado a mi, sus brazos me apretaban buscando unirse conmigo, fundirse en mi, y yo... joder.. yo no podía más, sus gemidos dieron paso a jadeos más intensos.
Cada vez su ritmo era más intenso, dude si tenia que despertarla o dejarla acabar, por lo menos que uno de los dos disfrutara. Y vaya si estaba disfrutando.
Ojala pudiera girarme y verle la cara, es... es tan especial la cara que pone, al menos para mi, recuerdo que cuando estabamos juntos, cuando el placer la poseia, su cara se transfiguraba, era como si de pronto fuera ella, pero niña, no sé creo que estoy perdiendo la cabeza, estoy empezando a decir tonterias, pero quiero volver a ver esa cara.
Lentamente deshago el lazo que ha hecho con sus brazos a mi alrededor, y voy girandome hacia ella. Ahora puedo verla... Esta muy excitada, reconozco sus gestos, los he echado tanto de menos que quiero guardar esta imagen en mi memoria.
Colocada boca arriba veo como lentamente se acaricia, reprimo mis ganas de hacerlo yo,
...!!! quien me mandaria a mi prometer imposibles...!!!
Empiezo a acariciarme como si fuera ella quien lo hiciera, mi mano recorre la extensión de mi miembro totalmente erecto y duro, lleno de deseo solo por esa mujer que está a mi lado sin sentirme. Imagino que mi mano es su mano, si cerrara los ojos sería total la sensación, acariciandome al tiempo que la oido, pero no quiero dejar de mirarla.
Quiero ver como sus dedos se pierden en sus profundidades, como su cuerpo entregado al deseo se perla por el sudor, como se arquea buscando más y más placer...
De pronto un grito escapa de sus garganta, todo su cuerpo se tensa, y yo noto como casi al mismo tiempo me derramo junto a ella, sintiendo su orgasmo y el mio, juntos, sin apenas rozarnos los dos alcanzamos el climax.
Ha sido tan intenso que creo que se ha despertado, aunque no abre los ojos, no quiero que me vea, así que me giro dandole la espalda de nuevo, ocultaltando a sus ojos todo lo que me ha provocado y haciendome el dormido.
- " Que hora es...?... estás despierto..? ehhh .. !!!... vaya, perdona... sigue durmiendo, me voy a dar una ducha, creo que la necesito"
Y ahí me quedo yo, como tonto, limpiandome y mirando al techo, pensando en ella y recordando su cara.. pero que le voy a hacer... Si ella es MY DEBILIDAD.



MY DEBILIDAD - I -


Si un día tuviera que asistir a una reunión de esas de grupo que se utilizan como terapia supongo que la frase con la que me presentaría sería la siguiente:
-" Hola, me llamo Charly, y ...soy adiccto... adicto a ella"
Yo tenía una vida normal, parecida a la de cualquier hombre que ha pasado ya de los 40, ejerciendo de padre en fines de semana alternos, con una variada colección de relaciones amorosas, y con una práctica de sexo satisfactoria.
Todo era casi perfecto en mi vida, hasta que la conocí. Muchas veces me pregunto que es lo que tiene esa mujer, que es eso que a mis ojos la hace especial y diferente a las demás. Por más vueltas que le doy, no encuentro una respuesta coherente ni inteligente. Llegó haciéndose de rogar, retrasando el encuentro, y se coló dentro de mi de tal manera que ahora para arrancarla de mi ser debería hacer jirones mi piel.
Mil veces me he jurado que no volveré a verla, pero en cuanto veo su numero en el móvil, o aparecer su foto en el msn, mis deseos de verla, de hablar con ella, hacen que diga que si a todo lo que me dice.
Hace cosa de un mes me llamó, debía asistir a una cena en un pueblo cercano, y me dijo si me gustaría acompañarla.En mi cabeza se dispararon todas las alarmas, esta vez lo tenia claro, iba a negarme
-"Bueno que me dices..? Te apetece venir conmigo a esa cena o no?"
-"A que hora te recojo?"
No pude negarme, pese ha haberlo intentado... pensar pasar un rato junto a ella pudo más que todos mis razonamientos.
Quien diga que la edad y la experiencia nos dan seguridad, o miente o no la conoce, porque a la hora convenida estaba yo hecho un flan debajo de su casa.
Cuando la ví acercarse al coche el corazón me dió un vuelco. Dios!!!! estaba preciosa....
Hicimos todo el camino hablando de todo y de nada, me puso en antecedentes de con quien ibamos a cenar, se la veia feliz, tenía un brillo especial en la mirada, yo la escuchaba y la miraba totalmente embobado.
La cena y sus amigos resultaron ser de lo más agradables y divertidos, y ella estaba radiante, cariñosa, divertida.
El alcohol empezaba a hacer efecto, y me pidió que la llevara a casa. Durante el viaje de vuelta a la ciudad la veía ahí acurrucada en el asiento a mi lado, no pude resistirme a acariciarle la cara, y tomarle la mano, pensé que como otras veces me rechazaría, pero no, esta vez no dijo nada, así que durante todo el viaje tuve su mano entre las mias, hasta que llegamos a la puerta de su casa.
-"Aparca donde puedas, te queda más de una hora de camino hasta que llegues a tu casa, es tarde, no me perdonaría que te pasara algo. No va a pasar nada, pero quedate conmigo por favor, no me encuentro muy bien"
Y sus palabras fueron ordenes para mi, aparqué, la tomé por la cintura y subimos a su casa. No tenía muy buena cara, así que la convecí de que se metiera en la cama, yo pasaría la noche en el sofa, si me necesitaba solo tenia que llamarme.
-"Creo que he bebido más de lo que me esta permitido, ayudame a acostarme... Quieres?"
Se sentó en la cama, y comencé a quitarle las botas, al tiempo que se dejaba caer hacia atrás.Tenerla tan cerca estaba volviéndome loco.
-"Venga.. estirate bien y ponte a dormir, mañana estarás como nueva"
-"Desde cuando uno duerme vestido?.. joder estos vaqueros son muy ajustados, anda se bueno, ayudame a quitarlos, ahh y el jersey no creeras que me lo voy a dejar puesto toda la noche"
Supongo que el haber bebido y el hecho de que años antes hubieramos tenido una aventura le daba la confianza necesaria para que no le importara estar desnuda delante de mi. Para mi era una de las peores pruebas de resistencia a las que he tenido que enfrentarme en mi vida.
-"Charly.. somos adultos, somos amigos, no es necesario que duermas en el sofá, quedate aqui, en mi cama. Pero no quiero que lo hagamos, prometemelo"
-"Te lo prometo" ... y esa fue la peor de mis promesas, de la que me arrepentiré el resto de mis días.
Me apoye sobre un brazo para poder comtemplarla, veía como se iba abandonando rendida al sueño, pero tener a una mujer como ella acostada a mi lado y no tocarla es imposible. Suavemente, apenas rozándola, comencé a recorrer su brazo,subiendo y bajando por él. Se removió en sueños e instintivamente pego su cuerpo al mio, dándome la espalda. Recorrí con la misma suavidad su hombro, bajé por su costado, acaricié su cadera, me gusta tanto el tacto de su piel... es tan suave...mientras iniciaba el recorrido ascendente por su costado, se ladeo un poco y mi mano rozó su pecho, creí que se apartaría, pero ni se movió, así que lo envolví con mi mano, y siempre suavemente comencé a acariciarlo, notando como se endurecía, al tiempo que su respiración iba agitandose lentamente.Deseaba llevarlo a mi boca, besarlo...

miércoles, 4 de marzo de 2009

VOLVIENDO EN MY - III -



Me había propuesto devolver la confianza perdida a mi amiga, y gracias a su predisposición lo estaba consiguiendo, ambos estábamos disfrutando de lo lindo, quería que ella lo notara, lo sintiera...
Y ahora decía que me tocaba a mi...
Empezó a jugar con su lengua, humedeciendo y haciendo pequeños círculos rodeando la punta, la tomó con su mano y se la metió en la boca, no me la podía poner más dura. La recorrió con su lengua de arriba a abajo lamiendo y chupando todos los rincones de mi polla, se la metía en la boca y la sacaba sin darle descanso, yo la veía aparecer y desaparecer mientras ella me miraba provocativa, aumentando mi placer de follarle la boca. Se separó un poco y un hilo de saliva quedó uniéndo mi polla a su boca, ella lo recogió con su lengua y volvió a metersela entera, sin dejar de mirarme, asegurándose de que yo estaba disfrutando.
La agarré por la cabeza y la obligué a subir, no se negó, recorrió con su lengua el espacio que separa mi polla de mi boca, y nos besamos mientras ella se sentaba sobre mí, podía notar la humedad de su sexo, su calor, y comenzó a moverse mientras seguíamos comiéndonos la boca apasionadamente. Se movía como si buscara algo, al fin lo encontró y mi polla entró hasta el fondo, mientras aceleraba poco a poco su sensual baile.
Creí que íbamos a terminar asi, cuando se separó de mi y tumbándose agarró sus nalgas abriéndolas
-”Quiero que me lo hagas por detrás, quiero saber que se siente”
-”Estas segura?”
-”Si. Lo que hiciste antes me gustó mucho, no quiero dejarlo asi, quiero probarlo”
Uff,.. su primera vez, quería que le gustase, que lo disfrutase, quería hacerselo bien.
Me arrodillé en el suelo, a los pies de la cama. Comencé por lamerle el sexo, recorriéndo cada rincón, entreteniéndome en jugar con su clítoris, quería que estuviese muy excitada. Bajé mi lengua por sus labios hasta llegar a la entrada de su vagina, y trace un círculo en su entrada, noté como volvía a mojarse, pero no me detuve ahí, seguí bajando hasta su ano, recorriéndolo con mi lengua, mojándolo, excitándolo, asegurándome de dejarlo bien mojado. Empecé a alternar mi lengua con un dedo, suavemente, entrando lentamente. Volví a chupar y succionar su clítoris, la notaba muy excitada y aproveché para introducir un dedo más en su ano, moviéndolos lentamente... ella gimió de placer, lo estaba consiguiendo, iba a disfrutar en su estreno.
A los pocos minutos sus jadeos demostraban su grado de excitación, su sensación de placer, si.. ella estaba disfrutando.
No se había dado ni cuenta y yo ya tenía metidos tres dedos en su dilatado ano, moviéndolos, acariciando sus paredes, metiendolos y sacándolos de nuevo, ya estaba preparada...
Llené mi mano de saliva y la repartí por mi aún erecta polla, empapándola bien, y repartiendo con la otra mano sus propios fluidos por la entrada de su culo. Apoyé mi polla en su entrada, y de un solo empujón, la cabeza entró sin problemas.
Me miraba fijamente, estaba muy excitada,estaba sudando, jadeando, y me deseaba.
Empecé con movimientos lentos, despacio, no quería que le doliera, pero sin darnos cuenta entregados a la pasión, yo también estaba muy excitado, cada vez mi ritmo era más rápido hasta que noté como mi vientre golpeaba contra sus nalgas. Ella llevó una de sus manos a su clítoris acariciándolo, rodeándolo, buscando todo el placer y aceleró su ritmo.
-”Voy a correrme.... no pares, sigue...sigue...”
Un largo gemido acompañó su orgasmo. Sentía sus músculos apretando, aprisionando cada centímetro de mi polla.
-”Córrete.. no me seas cabrón... córrete”
Y no aguanté más. Me corrí en su precioso culo, solté toda mi leche en su apretado y recién estrenado agujero y me dejé caer sobre ella. Estuvimos besándonos un rato, sudados, y recuperando el aliento.
-”¿Te gustó?”
-”Acaso no te ha quedado claro?... Quien duda de quien ahora..?”
Y me besó larga y tiernamente....

martes, 3 de marzo de 2009

ANOCHE


Anoche te tuve en mi mente y te imaginé conmigo sin haber podido tenerte.


“Cuando cortaste la conexión, necesité ir al baño a ducharme para intentar rebajar un poco mi excitación. Al volver, ya desnudo, me metí en la cama, pero seguía tan caliente que las sábanas me molestaban, y me quedé encima de ellas. Cerrando los ojos volví a verte tal como lo había hecho hacía pocos minutos, con ese rostro que tanto me excita y me pone, sin más remedio que llevar mis manos a mi polla, que poco a poco empezaba a experimentar esa agradable sensación provocada por los pensamiento de mi cabeza superior.


Con cada caricia que propiciaba a mi polla, pensaba que era tu mano la que me acariciaba, la que buscaba mis duros cojones, hinchados y llenos para ti. Seguía acariciando mi tremenda erección y seguía sintiéndote. Ahora con tu lengua, que húmeda y caliente, recorría cada centímetro de mi piel, deleitándote en zonas donde mi excitación sabes que es mayor. Así tu boca buscó mi boca y tu lengua empezó a jugar con la mía.


No dejabas de acariciarme todo el cuerpo mientras mi mano manipulaba mi polla, mientras que con tu boca, lengua, labios me seguías matando de placer.


Empezaste a bajar por mi cuerpo, a mojar y ensalivar cada poro de mi piel. Sabes que me gusta la lentitud y que me encanta sentirte en cada movimiento, en cada roce, en cada beso, en cada caricia.


Cuando llegaste a mis pezones, pequeños pero erectos al ser manipulados con tanta suavidad por tus labios y masajeados por tu lengua, incluso sintiendo la presión de tus dientes al querer poseerlos, al querer morderlos, mi cuerpo se empezó a mover rítmicamente por el tremendo placer que me empezabas a producir.


Poco a poco fuiste bajando por todo mi cuerpo y llegaste a mi polla, que en aquellos momentos estaba totalmente erecta, y dándole besos por toda su extensión, pudiste comprobar que estaba con tantas ganas de ti, que cuando metiste el capullo en tu boca, sentiste cómo me estremecía y lo empezaste a chupar con tanto deseo, que sentí escalofríos recorriendo todo mi cuerpo por el gusto tan tremendo que me provocas cuando me la comes.


Aunque me pediste que no te tocara porque estabas muy caliente y querías ser tú la que me hicieras llegar a todos los extremos del placer, necesitaba tener mucho más contacto contigo y mis manos necesitaban acariciarte, tocar cada milímetro de tu piel, sentir tu calor mientras tu golosa boca tragaba mi polla con deleite y pasión.


No podía más y te pedí que te pusieras encima, con tu coño frente a mi boca, y así poder sentirte toda mía, notar tan cerca todo tu fuego, sentir tu olor, tu aroma que tanto me excita. Necesitaba gozar de ti, al llenar mi boca de esos flujos que nunca me canso de saborear y sentir en mi boca.


Todo esto recorría mi mente. Mi mano seguía aplicada a mi polla, pajeándola rítmicamente, alargando el momento, sin forzar la salida del semen, pensándote, viviéndote en mi sueño despierto, recordándote, gozándote, deseándote.


Me masturbaba pero con esa sensación de no estar solo en mi intimidad y que con cada movimiento de mi mano sobre mi polla, me acercaba más y más hasta tu habitación, donde desnuda y encima de la cama, me estarías esperando para que los dos pudiéramos dar rienda suelta a nuestra pasión desmedida.


Vuelvo a sentir que eres tú la que me llevas al orgasmo, a la vez que tú te dejas llevar por mis caricias. Es tanta la excitación que tenemos por todas las noches que hemos jugado con nuestros cuerpos, tanto el deseo que hemos avivado en cada segundo, que nuestro órgano más determinante, el cerebro, está tan lleno de pasión acumulada, cada vez más incontrolada, que te pido que te subas encima de mí, introduciendo mi erecta polla en el interior de tu humedecido coño, donde su calor hizo hervir todo mi cuerpo y con movimientos rítmicos para que tu clítoris fuera estimulado, estuvimos moviéndonos los dos al ritmo del deseo y la pasión, hasta que sin poder evitarlo, te corriste de forma violenta, mientras tus gemidos provocaban aún más excitación en mí. Fue entonces cuando mi leche, en una corrida deseada y querida, provocó en mí uno de los mayores orgasmos, llenando tu interior y mezclándose con tu flujo, quedando tu coño inundado por completo.


En ese momento aumenté la fuerza de la masturbación, mientras mi pensamiento no podía dejar de estar en ti. A los pocos minutos, una tremenda explosión hizo que mi leche empezara a salir a borbotones de mi polla, cubriendo mi mano y mi vientre en uno de los mayores y más placenteros orgasmos, siendo realmente tú y no mi mano la que me llevó a tal satisfacción.


Esa fue mi masturbación después de haber estado juntos en la distancia. Después de habernos sentido deseosos con nuestra característica necesidad de insinuación y provocación. Esa fue mi masturbación por y para ti porque tú eres mi…my Lady.