viernes, 20 de febrero de 2009

VESTUARIO MIXTO II


… Sin darme tiempo a reaccionar, me empujó fuera de la ducha, me tumbó en el banquillo, y se sentó encima mio al tiempo que la cogía con su mano y se la introducía en su sexo. Fue muy rápida, sabía lo que estaba haciendo, no quería que me enfriara, la quería dura. Se movía violentamente, gimiendo, apretando fuerte para que llegara a lo más profundo, estaba totalmente desbocada, era un espectacular y salvaje ser, en cada movimiento hacía que notara el roce de su interior presionando toda mi polla, los músculos se movían y la aprisionaban, era muy buena...Joder que si era buena!!!,... me estaba poniendo a mil de nuevo.
Apoyó sus manos en mis rodillas al tiempo que se arqueaba hacia atrás, moviéndose violentamente, haciendo que mi polla saliera casi fuera de su vagina y haciéndola entrar de golpe hasta el fondo. No me lo podía creer... iba a hacer que me corriera por segunda vez seguida. Apreté los puños sujetando el banco para no tocarla, para no sujetar sus caderas, y empujé con la mía hacía arriba todo lo que pude al tiempo que soltaba un grito de placer y me corría dentro de su coño. Caí rendido, exhausto, sudaba y no podía mover un solo músculo por la tensión que había soportado. Levanté la cabeza un poco para mirarla.. Oh noo!!.. Oh noo!!.. seguía teniendo esa expresión de deseo, seguía encendida, estaba empezando a asustarme de veras.
“Aún no hemos acabado”
“¿Pero qué dices..? ¿Aún no es suficiente..? Salimos de una guardia de doce horas... Beca vas a acabar conmigo”
Se arrodilló frente a mi, la tomó de nuevo entre sus manos y se la metió en la boca, escupió varias veces sobre mi polla, y con una mano esparció su saliva por todos los rincones de mi miembro increíblemente aún erecto.
Se colocó dándome la espalda, agachó su hermoso trasero sobre mi vientre, mientras cogía mi polla con una mano y se la introducía suavemente por su apretado culo en menos de lo que yo nunca hubiera podido imaginar. No me podía creer nada de lo que estaba sucediendo, iba a fallar seguro, no había tenido tiempo entre cada corrida de recuperarme, esto estaba a punto de acabar.
Empezó a mover las caderas como jamás había visto hacerlo a nadie, era increíble, era como si bailara sobre mi, podía sentir como los músculos de su recto apretaban mi polla, podía notar el roce de sus paredes en cada centímetro de mi miembro. Empecé a perder la noción del tiempo, me dolía la cabeza del esfuerzo sin apenas haberme movido, todo me daba vueltas, cuando de pronto sentí que de nuevo..., no me lo podía creer, esa morena de preciosa sonrisa, con la que tanto me gustaba trabajar iba a conseguir que me corriera por tercera vez consecutiva. Debió notarlo y paró. Empezó a moverse más lentamente, subiendo y bajando sus caderas suavemente, quería que sufriera, quería que fuera lento, apretó fuertemente su esfinter haciendo que se ajustara a mi polla, un par de movimientos lentos, dulces y suaves más,... Y me corrí por tercera vez.
Me quedé casi inconsciente sobre el banquillo, no podía ni abrir los ojos. De lejos me llegó su voz
“Ya esta?.. esto es todo lo que puedes darme?”
Estaba muerto, ni me inmuté, ni la miré. De pronto me espabiló un manotazo en la cara.
“Espabila!!!.. Venga..!!!”
y otro manotazo en el otro lado, esto ya era demasiado, intenté abrir un ojo, decirle que ya no podía más, pero solo alcancé a distinguir una figura borrosa que seguía dándome cachetes en la cara. No podía consentirle que hiciera eso, e hice un esfuerzo por abrir ambos ojos y centrar mi mirada. Era una cara familiar, vestido de uniforme.
“Venga tío... espabila..”
Intenté adivinar que es lo que estaba pasando, miré a mi alrededor, allí estaba ella, mirándome con cara de asustada y varios compañeros más del turno de día.
“¿Qué pasa?”
“Como que qué pasa... joder tío nos has dado un buen susto”
“Venga ya!!! que dices!!! un susto? Qué ha pasado?”
“Pasa que te has pegado una hostia de campeonato, anda tócate la nuca” era Beca quien se dirigía a mi ahora.
Me toqué donde decía y un tremendo dolor sacudió mi cabeza, al retirar la mano estaba manchada de sangre.
“Pero como ha sido..?, no recuerdo nada”
“Cuando entraste con los cafés, y te dije que los dejaras con cuidado no me dio tiempo a avisarte de que la ducha perdía agua y el suelo estaba muy resbaladizo, no sé como cojones lo hiciste, pero volaste por los aires y diste con tu cabeza en la esquina del banco. Como no reaccionabas fui a buscar a los de urgencias. En cuanto te recuperes un poco pasa por allí para que te den un par de puntos”
“Aarrgg!!!...ya me acuerdo... estaba mirándote, ufff mi cabeza, ... JODERR !!! morena, casi consigues que la pierda por ti”

1 comentario:

  1. Jajaja...muy bueno.
    Te puedo asegurar que me estaba viendo como él, clavado hasta lo más profundo de tu culo, con mi polla taladrando ese orificio prieto, caliente y vicioso.
    Y de repente...zas...la gran ostia. Resulta que todo era una ilusión del golpetazo. Todo al garete, todo a la mierda, todo producto de su imaginación.
    Bueno, de su imaginación sólo no, que yo también te imagino así.
    Vuelvo a la ducha, vienes?

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