jueves, 19 de febrero de 2009

VESTUARIO MIXTO I

Los dos trabajábamos en el turno de noche del Hospital. Me gustaba Beca y me caía muy bien. Habíamos cogido la costumbre de entrar los últimos en el vestuario, ella se entretenía siempre en su planta y yo aprovechaba para pasar por la cafetería y recoger dos cafés que tomábamos juntos mientras nos cambiábamos, ya que nuestros vestuarios eran mixtos.
Cuando entré oí el agua de la ducha, ese día se me había adelantado
“Como te fue la noche morena... mucho curro?”
“Ah!!! ya estas aquí?...Bien, la noche como siempre, un par de pesados, pero controlados. Deja los cafés por ahí encima con cuidado y dame la toalla”
Cogí la toalla que estaba en el banquillo y se la acerqué. Abrió la mampara de la ducha para recogerla. Estaba preciosa envuelta en los vapores del agua caliente, creo que me quedé embobado mirando su cuerpo desnudo mientras seguía cayendo el agua. Ella me miraba sonriendo, insinuante.
“Se puede saber que haces ahí parado mirando como un bobo?...
Ven, desnúdate y duchate conmigo”.
Comooo...? No me lo podía creer!!! era una de mis fantasías desde que empecé a trabajar en ese turno. Creo que me arranqué el uniforme y entre de cabeza en la ducha junto a ella.
“Sabes.. llevo tiempo deseando esto, soñando con esta situación” me dijo al tiempo que empezaba a enjabonarme.
“Pero quiero pedirte un favor, no puedes tocarme, si pones una mano sobre mi, te sacaré de la ducha”
No podía creerme mi suerte, y desde luego se me hacía imposible tenerla tan cerca, tan pegada a mi y no tocarla, pero era su única condición, así que accedí.
“De acuerdo... si te toco me quedo fuera”
Sonrió y agarrándome la cabeza con ambas manos, alborotando mi pelo y suspirando, me besó... un beso fuerte, apasionado al que correspondí. Nuestras lenguas juguetearon, nos mordisqueamos los labios, me costó mantener mis manos quietas, pero se lo había prometido.
Empezó a bajar su boca por mi cuello, mis hombros, mi pecho desnudo y mojado, lamiendo, mientras sus manos me recorrían en húmedas y ardientes caricias. Estaba ya de rodillas frente a mi, mirándome, con ese brillo en los ojos que delataban sus ansias de placer. Abrió mis piernas y se acercó... tomo mi polla en la mano, y sin darme tiempo se la metió en la boca, quería sentir como se endurecía dentro de su boca. La hizo desaparecer por completo, y en apenas unos segundos, con una asombrosa habilidad, empecé a sentir su dureza contra su paladar. Chupaba desesperadamente, ansiosa, una de sus manos masajeaba suavemente mis pelotas, mientras que con la otra agarraba fuertemente mi polla, acompañando el vaivén de su boca, hacia delante y hacia atrás, haciendo suaves giros con su mano. Me estaba volviendo loco, no sabia lo que hacia, pero fuera lo que fuera, unido a no poder tocarla, me estaba poniendo muy caliente. Nunca me la habían chupado así, con tantas ganas, con esa ansia, era como si quisiera que me corriera rápido, y se lo dije.
“Como no pares, no voy a poder aguantar mucho más”
No me hizo ni caso, era como si no me oyera, al contrario, aceleró más el ritmo
“Joder!!!! Beca!!!! Me voy a correr!!!!”
Ni se inmutó, siguió chupando hasta que toda mi leche salió disparada en el interior de su boca. Creo que hasta le gustó, y siguió chupando hasta asegurarse de dejarla completamente limpia. Y pasando su lengua por los labios se incorporó hasta quedar en pie frente a mi, me miró a los ojos y dijo:
“Quiero más”

(A esperar la segunda parte... jajajaja)

1 comentario:

  1. Mmmm...ya compruebo que la morena está imponente, de imposición (y también de estado físico).
    Mira que no dejar que el pobre hombre la toque.
    Pero he de reconocer que me encantaría ser compañero de trabajo de una hembra así, de una morena con ese gusto por el café, aunque no me dejara tocarla.
    Por cierto, quien me lo iba a decir, café por un lado y leche por el otro, combinación perfecta.
    Respecto de la foto, solo una pregunta. Qué tiene en la boca, acaso una polla?
    GRRRRRRRRR...jajajaja

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