martes, 17 de febrero de 2009

ATADA ....


No soy muy aficionada a asistir a grandes celebraciones, pero esta vez por tratarse del cumpleaños de una de mis mejores amigas decidí asistir. Cuando llegué el local estaba ya bastante concurrido, conocía a casi todo el mundo, así que empecé por felicitar a la anfitriona y fui saludando al resto de invitados. No pasó ni media hora antes de que le viera, allí estaba él, más atractivo aún de como le recordaba, rodeado por una manada de lobas hambrientas. Hacía mucho que no nos veíamos y aún mantenía todo su poder sobre mi, aún me visitaba en sueños llenándome de deseo, a pesar de que me había montado una vida a mi medida, con un novio al que me había acostumbrado y que era la envidia de todas mis amigas.
Intenté mantener la serenidad y fui por una copa sin apenas mirarle, evitándole. Siempre que esta cerca de mi siento una necesidad imperiosa de beber. Bebo para no pensar. Bebo para olvidar, olvidar que aún me domina un tremendo deseo de entregarme a él.
Pase la noche entre copas y bailes y más.. muchas más copas, hasta que se hizo la hora de retirarme. Me había despedido ya de todos y estaba recogiendo mi abrigo cuando su voz retumbo en mis oídos.
“Voy a follarte hasta que no puedas andar”
Follar?..había dicho Follar?...solo de pensarlo me humedecí, lo que me faltaba,... que encima mi cuerpo pareciera estar de acuerdo con su maldita idea.
Como en una nebulosa recordaba estar en su coche, debí caer inconsciente en el camino. La cabeza me daba vueltas, ...Definitivamente
me había pasado con las copas. Intenté masajear mis sienes para impedir que todo diera vueltas a mi alrededor, pero sentí una presión en las muñecas que me impedía bajar los brazos. Centré mi vista todo lo que pude para mirar hacia abajo, ahí estaba él concentrado en terminar de sacarme la última de mis prendas.
“Maldito hijo de puta...!!!, me había desnudado y atado a su cama..!!!”
El shock disipó en parte los efectos del alcohol, me revolví con rabia. Una risa ronca y erótica se le escapó al ver mi tensión. Oír como se reía de mi me enfureció aún más y de nuevo fui consciente de mi impotencia- Deseaba a ese hombre, a ese cabrón que me había inmobilizado, ... no tenía que atarme, solo debía haberse insinuado y me hubiera dejado, me sentí totalmente perdida entre sentimientos contrapuestos.
“No llores, no voy a hacer nada que tu no desees” al tiempo que lo decía su lengua húmeda y cálida lamía mis lágrimas.
Ni siquiera era consciente de mi llanto.
“Llevo toda la noche deseandote...Esperando a que te acercaras, al final me cansé de esperar de esperar a que te acercaras" una suave caricia desmentia su tono amenazador.
Mi llanto se intensificó fruto de la desesperación, pero no pude reprimir un gemido cuando su boca se cerró sobre mi pezón chupándolo vorazmente, una descarga de deseo sacudió mi cuerpo palpitando dolorosamente en mi clítoris. Jadeante me arqueé pegando mi pecho más a su boca en muda súplica. Más, más, más...Podría correrme en ese mismo instante solo imaginando su boca caliente rodeando mi hinchado clítoris, su lengua jugueteando con él.
“Tenemos toda la noche, no seas impaciente”
Haciéndome sufrir se colocó entre mis piernas y pude sentir su miembro duro, caliente, pegado a la humedad de mis muslos, deseando penetrarme. Y deseando que me penetrara me abracé a su cuerpo con mis piernas rogándole que lo hiciera.
“Por favor... ”
“NO” y su cuerpo trazó un camino de besos húmedos hacia ..
Oh Dios!! Oh Dios!!.Lo iba a hacer siii... mi vagina se contrajo solo del deseo y adelanté mis caderas para que llegara antes, pero su fuerte mano me retuvo pegada al colchón. Mordisqueó mis labios, lamió los pliegues, rozó suavemente mi clítoris haciéndome sufrir, consiguiendo que me retorciera de placer. Por fin lo envolvió con sus labios y me penetró fuertemente con dos de sus dedos arrancando un grito de placer de mi garganta, sus dedos se clavaban hasta el fondo de
mi cuerpo y su lengua trazaba círculos en mi dolorido clítoris, aliviándolo y torturándolo a la vez.
“Te gusta esto?”

“siiii...pero …quiero más, quiero que me folles... necesito que me folles”
Se apartó de mi dejándome vacía, confundida. Con un solo movimiento me dió la vuelta, mis muñecas estaban seriamente lesionadas por las ataduras pero nada me importaba. Me puso sobre mis rodillas y se colocó tras de mi, con su glande acariciaba insinuante mi entrada, haciéndome gemir, rogar y mover mis caderas buscando que me penetrara.



Con una mano agarró mi nuca y me clavo la cara en la almohada, con la otra cogió su polla y la colocó en la entrada, tomando mis caderas con ambas manos de un golpe seco me penetró hasta lo más profundo proporcionándome tremendo placer. Salió y volvió a entrar con más fuerza, una y otra, y otra vez. Sentir su miembro atrapado en mi vagina, sus muslos contra los míos, sus pelotas golpeando mi clítoris en cada embestida, me desgarraba en placer absoluto y tremendo y total.
“Vamos cariño...quiero ver como te corres. Como aprietas mi polla con ese delicioso coño que tienes”
Sus palabras era todo lo que necesitaba para dejarme ir, la piel se me erizó cuando grité mi liberación.
Sin aire en los pulmones, aguante sus locas embestidas hasta que su semen caliente salió a borbotones llenándome por completo.
Me desató antes de que ambos cayéramos exhaustos sobre el colchón.
Depositó un tierno beso sobre mis labios al tiempo que me susurraba al oído
“Mon Dieu... je t'aime ma petite fille chaude”

En ese momento no tuve ya dudas..., siempre que él quiesiera, atada o desatada... sería suya

1 comentario:

  1. Quien fuera las manos, quien fuera la boca, quien fuera la lengua que en estos momentos pudiera estar saboreando esos manjares de los que otros disfrutan.
    Me conformaré con pensar que soy quien te ata, que soy quien te libera, que soy quien te desea, que soy quien te posee, que soy quien te folla, que soy a quien tú piensas, que soy a quien tú llamas, que soy a quien tú...moi non plus.

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