domingo, 15 de febrero de 2009

CAVA/CON.CAM


Nos habíamos conocido en una sala de chat unos meses antes. Desde el primer momento nos sentimos atraídos el uno por el otro sin existir una razón especial, y al poco tiempo ya manteníamos conversaciones más privadas y mucho más íntimas por el msn.
Esa noche había decidido hacerle un regalo, sorprenderle. Así que me preparé a conciencia. Elegí por todo vestuario una camisa negra, un conjunto de lencería de encaje también negro, unas medias hasta medio muslo, y zapatos de tacón. Junto a mi portátil una botella de cava.
A la hora convenida apareció él como siempre, e intercambiamos los saludos habituales entre nosotros. Estaba nerviosa, odio las cámaras, no sabía como saldría. Le dije que era un día muy especial y que quería brindar con él, conecte la cam enfocando mi mano alzando la copa.
“ Ni te creas que voy a conformarme con ver esa copa... quiero verte...”
despacio fui girando la cámara hasta enfocar mi cara y le sonreí. Desde la distancia que nos separaba pude oír su risa. La primera copa empezaba a hacer que perdiera la vergüenza, y enfoque mi pecho.
“Mi niña... quiero verte entera, toda tu, tal como te he imaginado ...”
Me puse de pie, y lentamente fui girando para mostrar mi cuerpo a la cámara, mientras deslizaba mis dedos por mi piel, mostrándole su suavidad con mis gestos.
*”Sigue,... siii...sigue así, acaríciate para mi, imagina que son mis manos,... sigue, no pares...”
Le obedecí sin oponer resistencia acariciando la piel de mis senos por encima del encaje, sintiendo como se endurecían mis pezones, un leve gemido de placer escapó de mi boca cuando los pellizqué, sintiendo como todo mi cuerpo respondía a esa excitación, sintiendo como me iba humedeciendo.
Dejé una mano jugando con mi pecho, mientras la otra bajaba por mi estómago y se introducía por debajo del encaje de mi braguita. Acariciando los labios, abriéndolos, sintiendo mi humedad. Me mordí el labio, reprimiendo el placer al tiempo que apartaba con un dedo la tela que cubría.
*”Quitate la ropa...”
Me quité la camisa, que voló por los aires, luego el sujetador y se lo enseñé sonriendo a la cámara, bajé lentamente las braguitas por mis piernas, sin dejar de mirar a la cam, solo conservé puestas las medias y me senté en el borde de la cama. Apoyé las manos en mis rodillas, acariciándome mientras poco a poco iba abriendo mis piernas, hasta que llegué a mi pubis, entonces ya tenía las piernas abiertas al máximo, y le estaba ofreciendo una visión completa de mi cuerpo.
“Complácete para mi...,goza para mi..”
No me sorprendió su frase. Sabia perfectamente lo que quería y yo ya estaba muy excitada. Me arrodillé en la cama apoyando la cabeza y los hombros en la cama, ofreciéndole la visión de mis trasero alzado con las piernas separadas.
Llevé mis dedos a la boca humedeciéndolos, llenándolos de saliva y los dirigí hacia mi sexo, comenzando a acariciarme, apretando mi clítoris con ellos, y lentamente introduciéndolos en mi cuerpo, cada vez más profundo, más rápido. Estaba a punto de correrme y me había olvidado de que me estaba mirando cuando su voz resonó en mi pc.
*” No lo hagas..., aun no hemos acabado mi niña..., ya sabes lo que me gusta..., le toca el turno a tu trasero,...quiero verte hacerlo”
Retiré mis resbaladizos dedos y busqué la apretada entrada, esparciendo la humedad para lentamente ir penetrándome con ellos, acostumbrándome a esa mezcla entre dolor y placer. En cuanto estuvieron los dos dedos dentro comencé a meterlos y sacarlos hasta que el placer supero al dolor y no pude reprimir un gemido.
*” Ahora siii.. quiero ver como te corres... correte para mi...”
Deslicé mi otra mano por debajo de mi cuerpo alcanzándo mi sexo, dispuesta a correrme. Mientras dos dedos entraban y salían de mi trasero, con la otra mano comencé a acariciarme e introduje dos dedos más en mi cuerpo. Moviendo ambas manos a la vez no pude más y me corrí, disfrutando hasta los últimos instantes del tremendo orgasmo.
*”Eres fantástica, si pudieras ver como me has puesto... Prometo hacerlo yo por ti la próxima vez.. ahora descansa niña...”
Retiré lentamente los dedos que aún estaban dentro de mi trasero y de mi sexo. Tomé la copa, volví a brindar hacia la cámara, le envié un beso y cerré la conexión.

1 comentario:

  1. Mi niña, durante muchos días sufrí gozosamente por ello y aún sigo haciéndolo. Tu imagen se me aparecía por las noches y la visión de ese cuerpo desnudándose, mostrándose en todo su esplendor me hacía estudiar mucho para los exámenes (ya sabes a qué me refiero) y lo sigue haciendo.
    Verte y no tenerte. Sentirte al otro lado de la pantalla y no poder tocarte era un sufrimiento.
    A día de hoy lo es un poco menos, porque como ya no me gustas tanto, lo voy superando.
    A que se me acaba de notar que estoy mintiendo?...si ya me dice mi madre algo de un mentiroso y un cojo.

    ResponderEliminar