sábado, 28 de febrero de 2009

VOLVIENDO EN MY - II -



… Salimos juntos de la bañera, Marc no se molestó en ponerse nada encima, yo me cubrí con una enorme camiseta de tirantes. Nos dirigimos juntos a mi cocina.
-” Bien, veamos que tiene por aquí my reina de los sueños”
-” No digas tonterías, ves a buscar un vino a la bodega, yo iré preparando algo”
Me perdí en mis propios pensamientos y en lo que acababa de sentir, cuando me sentí observada... ahí estaba él, sentado en una de las sillas de la cocina mirándome descaradamente.
-“Se puede saber qué estás mirando..?”
-”mmmmm... acaso no lo imaginas...?”
-”Joder Marc.. siempre estás igual”
Su mirada siempre me ha encantado, y en esos momentos en que tanto necesitaba sentirme deseada, fue mi debilidad. Me acerqué a él, le abracé y le besé.
Fue un beso apasionado, sus manos recorrieron mi espalda hasta llegar a mis caderas, y me apretó fuertemente a él. Quería hacerme sentir, desear, sacar todo lo que yo llevaba dentro y que él conocía tan bien, uno de los tirantes de mi camiseta resbaló por mi brazo, dejando uno de mis pechos al aire. Lo acarició suavemente, y acercó su boca a mi pezón, haciendo que se endureciera cada vez mas, en cada mordisqueo, con cada succión que me regalaba, bajé una de mis manos por su torso, hasta llegar a su polla que empezaba a ponerse dura, paseé un dedo por ella, recorriéndola suavemente, sintiendo como cobraba vida propia. Llevé mi mano a la boca y humedecí mi palma, ahora si la rodeé en una caricia húmeda, caliente... estaba ya totalmente dura, quería sacarle todo el deseo que llevaba dentro, cada vez movía mi mano más deprisa, mientras él seguía perdido en mi pecho, chupando lamiendo, mordiendo...
De pronto detuvo sus caricias, me tomó de la cintura y me sentó en la mesa de la cocina, pude ver todo el deseo que sentía reflejado en su mirada. Subí mi camiseta, me recliné hacia atrás y apoyé una pierna a cada lado del respaldo de su silla, ofreciéndole una visión perfecta de mi sexo, húmedo y caliente..., sabía que lo deseaba.
Empezó a recorrer con su lengua todos y cada uno de mis rincones, de arriba a abajo, en círculos, recreándose de vez en cuando en mi cada vez mas prominente clítoris, su lengua empezaba a arrancarme los primeros gemidos y cada vez me notaba mas húmeda, mojada, caliente...tomó mi clítoris con su boca, lo chupó, fuerte, tiró de él hacia el interior de su boca y lo soltó al tiempo que lo mordisqueaba suavemente, mmmmm … eso me volvió casi loca. Y Seguía y seguía jugueteando, dándole pequeños latigazos con su lengua y luego saboreándolo en todas direcciones. Mis caderas empezaron a moverse al tiempo que uno de sus dedos acariciaba la entrada de mi sexo, empapándose de mis jugos. Quería más... baje mi camiseta y me acaricié con fuerza mis pechos, pellizcándolos, estirándolos, endureciéndolos... al tiempo sentí como sin apartar su lengua de mi clítoris, introducía dos dedos en mi cuerpo... ya nada podía pararme, ni a él... que se había propuesto volverme loca y disfrutar del máximo placer posible. Mis caderas se movían más deprisa, pegando mi sexo aun mas a su cara, noté como uno de sus dedos totalmente mojado de mi, acariciaba la entrada de mi ano, sin querer, con un solo movimiento de caderas se introdujo sin dificultad
-”Joder..... me corro”
Un último gemido acompañó mis suaves espasmos de placer, mi cuerpo se arqueo y me dejé llevar.
Mis músculos aprisionaban sus dedos, sin querer dejarlos salir, y no dejaba de moverlos, alargando así mas mi placer. Al final me relajé al tiempo que sacaba los dedos de mi interior provocando así el último de mis espasmos.
Cuando me recuperé, me apoyé en los codos y le miré fijamente
-”Eres un autentico cabrón... Y... sabes que lo haces muy bien, es imposible resistirse”
-”Entonces. ¿Te gustó?”
-”¿Qué si me gustó?.. mmm Teniendo en cuenta que es la primera vez que alguien me mete algo por el culo, y que nada más hacerlo me he corrido...que quieres que te diga.. ¿Qué me has dejado con ganas de mas?..”
Le miré fijamente bajándome de la mesa, le besé fuertemente obligándole a echarse para atrás y comencé a bajar por su cuerpo
-” Ahora te toca a ti...”
..................................

jueves, 26 de febrero de 2009

VOLVIENDO EN MY - I -



Seguía de baja por mi reciente intervención, aún no me había recuperado ni física, ni psíquicamente. No me gusta que nadie me vea en mis momentos bajos, y esa maldita medicación me estaba sentando fatal.
Esa tarde la soledad me pudo, y sentí la necesidad de una voz amiga, de una caricia, de un abrazo. Así que decidí llamar a uno de mis mejores amigos, habíamos sido algo más que amigos hacía ya unos años, tenía plena confianza con él, ademas ambos nos encontrábamos en el mismo pueblo costero.
En cuanto le dije que andaba baja de moral vino a verme.
-“como estas?... no será tan grave, ya verás, confío en ti, eres una mujer fuerte, lo vas a superar, además yo estaré ahí para ayudarte”
Estuve contándole como me encontraba, como me sentía, o mejor dicho, como no me sentía, porque sin haber amputado ninguna parte de mi cuerpo, mi sensibilidad de cintura para abajo había desaparecido.
-”Odio todo esto, odio esa maldita medicación, cuando la tomo me siento morir”
-”A que hora toca la próxima?”
-”En media hora aproximadamente, ojalá pudiera saltarme esa toma”
-”No lo harás, no pienso dejarte hacer esas tonterías. Veras tengo una idea, voy a llenarte la bañera con agua muy caliente. Tu no pienses en nada, hoy te pincharé yo, mientras tu relajate, verás como no es tan malo”
Me quedé sentada, mirando al vacío, preparando la carga del inyectable, cuando su voz me llegó desde el baño de mi habitación
-”Ya puedes venir, la señora tiene el baño preparado”
Me levanté y me dirigí hacia allí casi arrastrándome. Marc me esperaba dentro de la bañera.
-”Ven, voy a darte un masaje que te ayudará, te calmará y te sentirás mejor”
Me quité lentamente ropa que llevaba evitando que se viera la cicatriz, e introduje mis pies en el agua, y lentamente fui bajando hasta quedarme sentada entre sus largas piernas dándole le espalda.
Cerré los ojos mientras sus manos acariciaban mi espalda, mis miedos poco a poco iban desapareciendo. Sus piernas abrazaron mi cuerpo. Mientras me besaba, la nuca, el pelo mojado, los hombros. Esas caricias que tanto necesitaba esa tarde, los vapores del agua caliente, me transportaban a momentos de paz, que casi no recordaba haber tenido desde que empezó mi pesadilla. Me encontraba tan a gusto en su abrazo, recostada en su pecho.
-”Masturbate para mi”
De un solo golpe me devolvió a la realidad.
-”No puedo, ya te lo he dicho, no puedo hacerlo, joder.. no siento nada”
“Masturbate para mi. Cierra los ojos, y siente las caricias en tu mente”
No tenía fuerzas para contradecirle, bajé mi mano a mi entrepierna, y empecé con caricias suaves, lentas, mi clítoris estaba caliente por el agua, y Marc no dejaba de susurrarme al oido, de besar y lamer mi cuello, sus manos sobre mis pechos, mis pezones cada vez más duros, acariciando, sobando, estirando, pellizcando. Acaricié mi clítoris, cada vez más rápido, más fuerte, mis dedos entraban y salían de mi una y otra vez, sin parar. Sentía en mi espalda como crecía su erección, esos suaves latidos. Lo estaba consiguiendo, un poco más, y …
“Vamos a follar toda la noche, voy a adorarte hasta que salga el sol, besaré cada centímetro de tu cuerpo, incluida esa preciosa cicatriz que aun no me has dejado ver”
Esa sola frase desencadenó en mi cerebro mil y una sensaciones, su polla ahora estaba totalmente dura apretada contra mi espalda.
Consiguió excitarme y mis movimientos se volvieron más y más rápidos, el agua se movía agitada por mis movimientos como si fueran olas, sus caricias, sus besos, mi sexo y … siiii... lo conseguí.
Cerré los ojos y me quedé inmóvil entre sus brazos, mi respiración se fue calmando, y el agua dejó de moverse.
Besó de nuevo mi cabello mojado al tiempo que susurraba
-”Aun dudas de ti..., vamos te toca la medicación, será solo un pinchazo y luego preparemos juntos algo para cenar”
Me giré y le bese como hacia tiempo no besaba a nadie.

miércoles, 25 de febrero de 2009

LA TROBA LOCA

Tegusta follarme, meter tu polla en mi culo.
Tegustahacerlocuandoteofrezcomiespalda,tumbada encima de la cama.
Cuando me das por el culo mehacessentir como una guarra, como una puta.
Yasí,comomuchastardes,vuelvesadarmeelplacerquemásmegusta. Vuelves a desnudarme, a ponerme las medias, los zapatos de tacón de aguja y el corto vestido negro de seda, parasubirlounpocoy agarrarme fuertemente las nalgas mientrassusurrasamioído palabras soeces con total pasión, vicio y deseo.
Lasedasucumbealtacto de mis pezones endurecidos ysedejamarcarytraspasar.
Misojossecierran, los labios se entreabren, yelairequesaledetualientogolpeacontraminuca. Se me eriza el vello.
Tu polla arde entre mis piernas, clavada en lo más profundo de mi culo.
Mehacessentir,pocoapoco,esecalorinigualablequeseextiendeatravésdemiespinadorsal.
Ese calor que derrite mis entrañas y acribilla mi cerebro,acabandofinalmente en un alarido, un espasmo, un coma profundo de tan sólo un segundo cuando noto tu leche dentro de mí.

DESEANDO ESE DESEO

Leido en cualquier página de internet:

VEN, acércate A MI, solo quiero tu cuerpo cerca del mío, sentir tu calor Y tu aliento en mi cuello.
FOLLAME, necesito tu polla dentro de mi, escucharte jadear y empujar con fuerza hasta hacerme chillar de puro placer.
Sentir como mi espalda se arquea, mis músculos se tensan y te araño la espalda pidiéndote más, que me la claves más fuerte.
Más DURO, más rápido y más fuerte.
Te empujo, me miras sorprendido, tengo cara de viciosa y mis ojos te dicen que lo vas a pasar como nunca.
Me pongo sobre ti y lamo todo tu cuerpo, mi saliva se calienta al contacto con tu piel y me acaricias el pelo incitándome a seguir.
QUIERO volver a follarte, no quiero esperar y me pongo sobre ti, metiendo de golpe toda TU POLLA dentro de mí.
Tu cara es increíble desde aquí, tus manos en mis muslos los agarran con fuerza.
Me acerco a tu oído.
-No me voy a ir a ningún sitio.
Y empiezo a follarte como te lo han hecho nunca, te cabalgo fuertemente apoyándome en tu pecho y con tus manos en mis tetas.
Me pellizcas los pezones, yo grito, te muerdo en el cuello.
Acelero el ritmo, me corro otra vez. Vamos, tu también, córrete con fuerza, quiero oírte gritar.
Entonces me abrazas, me noto CLAVADA de golpe hasta el fondo haciendo que me retuerza de placer y noto como te tensas, como te corres EN MI COÑO.
Terminamos jadeando, recuperando la respiración y besándonos en la boca.

DESEANDO QUE SEA TU DESEO

SUEÑOS LIADOS II



...Y la tortura volvió a comenzar... de nuevo más aceite sobre mi estómago.
Manos sobre mis pechos, extendiendo, amasando, pellizcando, apretando y estirando mis duros pezones...como deseaba en ese momento que una boca los tomara...
Un dedo pasó rozando mis labios, lo apresé y comencé a chuparlo ansiosamente.
Noté como abrían más aún mis piernas, mientras una manos sujetaban mis muslos. Y no pude más, un grito desesperado salió de mi garganta suplicando, reclamando ...“más.. máss.. mucho máss”, al tiempo que una lengua se colaba por mi sexo, lamiendo, chupando, mordisqueando, penetrándome...comiéndome entera.
Ahhhhh!!!! gemí de gusto, ... grité por el placer que sentía, al tiempo que uno de ellos se ponía de rodilla frente a mi y obligándome a abrir la boca se introducía en ella. Era lo que necesitaba, lo que quería, y más me mojé, provocando que el que se encontraba entre mis piernas lamiera más.... mucho mássss!!!
De pronto … todo paró
Diossss!!! que pasaaa!!!!! quise gritar …. pero mi boca era cada vez obligada a tragar más profundo.
Otra ración de aceite sobre mis pechos, que en ningún momento dejaron de ser atendidos, amasados, estrujados, mis pezones estirados y mordisqueados.
Noté algo duro en la entrada de mi ano, presionando contra él, queriendo entrar...Oh no!!.. Oh dios!!! reconocí la forma de mi vibrador... Y aquella boca no dejaba de lamer, chupar... cuando volví a gritar de placer, …. empujaron fuertemente penetrando en mi culo. Pero seguían chupándome, seguía chupando la polla que tenía en la boca, mientras el dolor me traspasaba ,hasta que el dolor cedió dando paso al placer. Un placer absoluto, total...
No sé durante cuanto tiempo mi cuerpo fue obligado a aceptar el castigo del placer. No me quejé por ello, sabía que eran ellos, y me gustó permitirles que me utilizaran como objeto de placer, yo pensaba utilizarlos a ellos en alguna otra ocasión.
Los apretones, los pellizcos fueron dejando paso a las caricias suaves, relajantes, invitándonos a una relajación necesaria tras el éxtasis vivido, transportándome a la inconsciencia, perdida entre el aroma que flotaba en el ambiente a aceites, a excitación, a placer, a mi propio sexo aún húmedo, satisfecho e hinchado.
Me acurruqué totalmente saciada entre las frías sabanas y me entregué al sueño reparador, cuando unos golpes en la puerta llamaron mi atención.
“Dormilonaaa... tu turno en la ducha... el café esta recién hecho en la cocina... espabilaa!!!”
Me senté de golpe en la cama y volví a la realidad
“Mierda...!!! solo habia sido un sueño!!!”
Fui por mi café a la cocina, allí estaban los dos sentados, guapísimos, leyendo la prensa de la mañana.
“Que tal la noche?... has podido descansar?” dijo Marc sonriendo
Bebí un sorbo de mi taza... entrecerré los ojos... me mordí el labio y les miré ..
“Mmmm nunca creeríais lo que he soñado …”
“Estas segura de eso?...Creo que has tenido una agitada noche...jajajajaj...My queen of the dreams... necesitas esa ducha...”
Ambos sonrieron a la vez, me miraron y me guiñaron un ojo.

martes, 24 de febrero de 2009

DESPIERTA NO LO RECUERDO


No sé la razón, pero aquél día me había levantado muy caliente. Había soñado que estaba en una playa, pero no estaba sola, tenía la compañía de un hombre. Su cara me resultaba familiar pero era lo único que no lograba distinguir.

Acababa de salir del agua y mi cuerpo estaba mojado, sin sostén y con un tanga diminuto de color negro.

Se ofreció a darme un masaje, pero mi respuesta fue decirle que no, pues en esos momentos no disponía de dinero para pagarle por sus servicios. Él, con una sonrisa burlona, me contestó que ya se lo pagaría en otro momento.

En fin, que me tumbé boca abajo y me dispuse a que me diera ese masaje.

Me susurró al oido que me relajara, que cerrara los ojos y que me concentrara en oír el mar, los pájaros y el viento.

Extendió mis brazos hacia delante y comenzó, con sus manos delicadas, a masajearlos. Luego, prosiguió por el cuello, la espalda, las piernas y los pies. Yo me sentía transportada a otro universo, según iba bajando, me iba relajando cada vez más.

Cuando acabó por los pies, empezó, de nuevo, por los brazos entreteniéndose más que la primera vez. A continuación, bajó suavemente hacia los hombros y el cuello, siguiendo por la espalda.

En ese momento, estaba yo en el séptimo cielo, cuando sus manos se dirigieron hacia el comienzo de mis pechos, consiguiendo que me diera un respingo y se me endurecieran los pezones.

Dándose cuenta de la situación, siguió un poco más y prosiguió hacia abajo, masajeando la zona lumbar, después las nalgas y la ingle. En esos momentos me sentí desfallecer de placer. Mi tanga se estaba humedeciendo y mis pezones cada vez estaban más duros.

Su polla me rozó por unos instantes, cuando siguió dando masajes a mis piernas…Dios…estaba dura y seguro que estaba tan excitado y caliente como yo…mmm

Al llegar a los pies, pensé que todo había acabado. Me equivoqué, no hacia más que empezar.

Me preguntó que si me gustaba y al contestarle que sí, me indicó que me tumbara hacia arriba.

Me vendó los ojos (eso me recordaba a otras vivencias recientes) y volvió a masajear mis brazos, mi abdomen y mis piernas. Cuando finalizó, comenzó de nuevo, pero esta vez, desde abajo hacia arriba.

Mis pies, mis piernas, mis ingles. En ese punto, se entretuvo bastante, me apartó el tanga y con los dedos empezó a tocarme suavemente el clítoris.

Mis sonidos sólo eran gemidos de placer, acompañando el movimiento de sus dedos sobre mi cada vez más endurecido clítoris.

Al decirme que tenía un coño bonito, mis gemidos fueron aún mayores. Así que, en respuesta a ellos, introdujo sus dedos hacia el fondo, masturbándome suavemente. Con la otra mano, me acariciaba por afuera del coño hasta que subió a mis pechos. Por fin, con las dos manos, cogió mis pechos y empezó a tocarlos, cada vez más deprisa, con más deseo. Mis pezones se perdían entre sus dedos, apretados cada vez con más fuerza.

De repente, cuando parecía que me iba a correr, paró y acercó su polla a mis labios, pidiéndome que se la chupara, cosa que hice con sumo placer, pues estaba muy caliente y la necesitaba en mi boca.

Al poco, la sacó de mi boca y me la clavó en el coño, penetrándome con una fuerza animal.

Me estuvo follando a fondo un buen rato, mientras nos comíamos la boca. Su polla entraba y salía de mi lubricado coño una y otra vez, hasta que me susurró que quería darme por el culo. En esto yo era virgen, nadie me había penetrado por el culo jamás. Había oído que era placentero y quería probar de una vez. Y que mejor momento que aquél.

Empezó a acariciar mis nalgas y mi agujero estrecho, cerrado y virgen. Fue una sensación nueva y de mucho, mucho placer. Mi coño estaba muy húmedo y esta humedad pasó a formar parte de mi culo que con la ayuda de sus dedos y de su lengua, se iba dilatando cada vez más y más.

En ese instante, mi mente sólo se centraba en que su polla, caliente, dura y venosa, me follara. Así lo hizo. Me folló de nuevo por el coño apretando mis pezones, chupando mi pechos y gimiendo, al igual que yo.

De repente, paró y mi cuerpo empezó a dar espasmos del placer que sentía. Me había corrido como nunca.

Con una orden excitante, me dijo que me pusiera a cuatro patas y me agachara, que no hiciera nada, sólo sentir su polla.

Me golpeó las nalgas con ella…mmm….se empezó a mover lentamente presionando con su polla en medio de mis nalgas, subiendo y bajando aquel trozo de carne caliente a lo largo de mi culo, hasta que posando sus manos sobre mis nalgas, y tras haberme trabajado el culo con sus dedos, de una sola embestida me clavó aquella polla que tanto dolor y gusto me estaba dando.

Mi estado era de éxtasis total. Perdí la noción del tiempo con su polla clavada en mi culo, hasta que juntos, nos corrimos y nuestros cuerpos húmedos pararon de moverse, jadeando y felices.

Sin articular palabra, nos tumbamos frente a frente, me quitó la venda y por fin nos miramos largamente. Esa mirada de ojos marrones que conocía tan bien, pero que no relacionaba con cara alguna, me hizo pensar en quien era…hasta que me dió un beso, un beso largo y húmedo.

Fue, en ese instante, cuando le ví por fin la cara y me empecé a reír, mezcla de felicidad y placer, pues el hombre que me había follado de maravilla era….despierta no lo recuerdo, tendré que volver a cerrar los ojos...mmmm

lunes, 23 de febrero de 2009

SUEÑOS LIADOS I



Esa noche me había invitado a cenar uno de mis mejores amigos, quería presentarme a alguien, como él decía a ver si de una vez por todas me encontraba un novio en condiciones y me dejaba colocada de por vida. La cena fue perfecta y la conversación entre los tres de lo mas amena e interesante. Como se hizo demasiado tarde, decidimos quedarnos los tres a dormir en el apartamento. Yo había tenido un duro día en el trabajo,así que acepté encantada. Les deseé buenas noches a ambos con un suave beso y me retiré a la habitación que me asignaron. Me encontraba en la cama, desnuda, cubierta por las sábanas de seda negra, me encanta la seda, es un placer deslizar mi cuerpo por ellas, ese tacto frío al calor de mi piel.
Estaba ya en ese momento en que la realidad y los sueños se confunden, cuando de pronto escuché un sonido, intenté moverme, pero mi cuerpo no reaccionó, en ese momento la puerta de mi habitación se abrió, estaba a oscuras y no podía ver quien era. Pero no habían muchas opciones, estábamos los tres solos.
Alguien me puso un venda en los ojos, oí el sonido del interruptor al prender la luz. Intenté incorporarme, pero una mano me lo impidió y me obligó a tumbarme boca a abajo. Otras manos sujetaron mis manos y mis pies, y sentí como enroscaban una cuerda en ellos y me sujetaban. De un solo tirón, me obligaron a abrir mis piernas y brazos y me ataron a los extremos de la cama. Por unos instantes en los que no supe si gritar, gemir o llorar, me mantuvieron suspendida.
Un líquido frío cayó sobre mi espalda y pude reconocer por su olor que se trataba de un aceite perfumado. Al momento cuatro manos se aplicaron a la tarea de acariciar, pellizcar, apretar y repartir el aceite por cada porción de la piel de mi espalda.
Una mano perdida juegueteó en mis nalgas, primero solo acarició, luego algo más atrevida, comenzó a apretarlas y sobarlas. Un hilo de aceite se coló entre ellas acariciando mi ano y seguidamente resbalando lentamente hasta la entrada de mi vagina.
Un dedo masajeaba mi apretada entrada trazando círculos a su alrededor, mientras mi cuerpo se calentaba y comenzaba a sudar, esas manos mezclaban mi sudor con el aceite, haciendo que creciera el deseo en mi a cada movimiento.
Una de las manos comenzó a bajar lentamente por mi pierna en una de las caricias mas sensuales que recuerdo, hasta llegar a mi pie, y empezó a masajearlo...mmmm una descarga de placer atravesó mi cuerpo desde los pies hasta mi sexo mojado y no pude reprimir un gemido de placer.
Otra mano masajeaba mi espalda, sin dejar un solo centímetro sin acariciar. Esas manos me conocían, sabían bien lo que me gusta, sabían como desesperarme, como volverme ansiosa.
Yo ya no podía más, cuando el dedo que jugueteaba en la entrada de mi ano, me penetró y comenzó a entrar y salir de él... cada vez más deprisa, cuando no era capaz nada más que de suplicar y gemir, cuando todo en mi era deseo, … entonces, de golpe... me giraron en la cama.
Por fín había llegado el momento, iban a darme todo lo que quería, lo que necesitaba, lo que les suplicaba....

viernes, 20 de febrero de 2009

VESTUARIO MIXTO II


… Sin darme tiempo a reaccionar, me empujó fuera de la ducha, me tumbó en el banquillo, y se sentó encima mio al tiempo que la cogía con su mano y se la introducía en su sexo. Fue muy rápida, sabía lo que estaba haciendo, no quería que me enfriara, la quería dura. Se movía violentamente, gimiendo, apretando fuerte para que llegara a lo más profundo, estaba totalmente desbocada, era un espectacular y salvaje ser, en cada movimiento hacía que notara el roce de su interior presionando toda mi polla, los músculos se movían y la aprisionaban, era muy buena...Joder que si era buena!!!,... me estaba poniendo a mil de nuevo.
Apoyó sus manos en mis rodillas al tiempo que se arqueaba hacia atrás, moviéndose violentamente, haciendo que mi polla saliera casi fuera de su vagina y haciéndola entrar de golpe hasta el fondo. No me lo podía creer... iba a hacer que me corriera por segunda vez seguida. Apreté los puños sujetando el banco para no tocarla, para no sujetar sus caderas, y empujé con la mía hacía arriba todo lo que pude al tiempo que soltaba un grito de placer y me corría dentro de su coño. Caí rendido, exhausto, sudaba y no podía mover un solo músculo por la tensión que había soportado. Levanté la cabeza un poco para mirarla.. Oh noo!!.. Oh noo!!.. seguía teniendo esa expresión de deseo, seguía encendida, estaba empezando a asustarme de veras.
“Aún no hemos acabado”
“¿Pero qué dices..? ¿Aún no es suficiente..? Salimos de una guardia de doce horas... Beca vas a acabar conmigo”
Se arrodilló frente a mi, la tomó de nuevo entre sus manos y se la metió en la boca, escupió varias veces sobre mi polla, y con una mano esparció su saliva por todos los rincones de mi miembro increíblemente aún erecto.
Se colocó dándome la espalda, agachó su hermoso trasero sobre mi vientre, mientras cogía mi polla con una mano y se la introducía suavemente por su apretado culo en menos de lo que yo nunca hubiera podido imaginar. No me podía creer nada de lo que estaba sucediendo, iba a fallar seguro, no había tenido tiempo entre cada corrida de recuperarme, esto estaba a punto de acabar.
Empezó a mover las caderas como jamás había visto hacerlo a nadie, era increíble, era como si bailara sobre mi, podía sentir como los músculos de su recto apretaban mi polla, podía notar el roce de sus paredes en cada centímetro de mi miembro. Empecé a perder la noción del tiempo, me dolía la cabeza del esfuerzo sin apenas haberme movido, todo me daba vueltas, cuando de pronto sentí que de nuevo..., no me lo podía creer, esa morena de preciosa sonrisa, con la que tanto me gustaba trabajar iba a conseguir que me corriera por tercera vez consecutiva. Debió notarlo y paró. Empezó a moverse más lentamente, subiendo y bajando sus caderas suavemente, quería que sufriera, quería que fuera lento, apretó fuertemente su esfinter haciendo que se ajustara a mi polla, un par de movimientos lentos, dulces y suaves más,... Y me corrí por tercera vez.
Me quedé casi inconsciente sobre el banquillo, no podía ni abrir los ojos. De lejos me llegó su voz
“Ya esta?.. esto es todo lo que puedes darme?”
Estaba muerto, ni me inmuté, ni la miré. De pronto me espabiló un manotazo en la cara.
“Espabila!!!.. Venga..!!!”
y otro manotazo en el otro lado, esto ya era demasiado, intenté abrir un ojo, decirle que ya no podía más, pero solo alcancé a distinguir una figura borrosa que seguía dándome cachetes en la cara. No podía consentirle que hiciera eso, e hice un esfuerzo por abrir ambos ojos y centrar mi mirada. Era una cara familiar, vestido de uniforme.
“Venga tío... espabila..”
Intenté adivinar que es lo que estaba pasando, miré a mi alrededor, allí estaba ella, mirándome con cara de asustada y varios compañeros más del turno de día.
“¿Qué pasa?”
“Como que qué pasa... joder tío nos has dado un buen susto”
“Venga ya!!! que dices!!! un susto? Qué ha pasado?”
“Pasa que te has pegado una hostia de campeonato, anda tócate la nuca” era Beca quien se dirigía a mi ahora.
Me toqué donde decía y un tremendo dolor sacudió mi cabeza, al retirar la mano estaba manchada de sangre.
“Pero como ha sido..?, no recuerdo nada”
“Cuando entraste con los cafés, y te dije que los dejaras con cuidado no me dio tiempo a avisarte de que la ducha perdía agua y el suelo estaba muy resbaladizo, no sé como cojones lo hiciste, pero volaste por los aires y diste con tu cabeza en la esquina del banco. Como no reaccionabas fui a buscar a los de urgencias. En cuanto te recuperes un poco pasa por allí para que te den un par de puntos”
“Aarrgg!!!...ya me acuerdo... estaba mirándote, ufff mi cabeza, ... JODERR !!! morena, casi consigues que la pierda por ti”

jueves, 19 de febrero de 2009

VESTUARIO MIXTO I

Los dos trabajábamos en el turno de noche del Hospital. Me gustaba Beca y me caía muy bien. Habíamos cogido la costumbre de entrar los últimos en el vestuario, ella se entretenía siempre en su planta y yo aprovechaba para pasar por la cafetería y recoger dos cafés que tomábamos juntos mientras nos cambiábamos, ya que nuestros vestuarios eran mixtos.
Cuando entré oí el agua de la ducha, ese día se me había adelantado
“Como te fue la noche morena... mucho curro?”
“Ah!!! ya estas aquí?...Bien, la noche como siempre, un par de pesados, pero controlados. Deja los cafés por ahí encima con cuidado y dame la toalla”
Cogí la toalla que estaba en el banquillo y se la acerqué. Abrió la mampara de la ducha para recogerla. Estaba preciosa envuelta en los vapores del agua caliente, creo que me quedé embobado mirando su cuerpo desnudo mientras seguía cayendo el agua. Ella me miraba sonriendo, insinuante.
“Se puede saber que haces ahí parado mirando como un bobo?...
Ven, desnúdate y duchate conmigo”.
Comooo...? No me lo podía creer!!! era una de mis fantasías desde que empecé a trabajar en ese turno. Creo que me arranqué el uniforme y entre de cabeza en la ducha junto a ella.
“Sabes.. llevo tiempo deseando esto, soñando con esta situación” me dijo al tiempo que empezaba a enjabonarme.
“Pero quiero pedirte un favor, no puedes tocarme, si pones una mano sobre mi, te sacaré de la ducha”
No podía creerme mi suerte, y desde luego se me hacía imposible tenerla tan cerca, tan pegada a mi y no tocarla, pero era su única condición, así que accedí.
“De acuerdo... si te toco me quedo fuera”
Sonrió y agarrándome la cabeza con ambas manos, alborotando mi pelo y suspirando, me besó... un beso fuerte, apasionado al que correspondí. Nuestras lenguas juguetearon, nos mordisqueamos los labios, me costó mantener mis manos quietas, pero se lo había prometido.
Empezó a bajar su boca por mi cuello, mis hombros, mi pecho desnudo y mojado, lamiendo, mientras sus manos me recorrían en húmedas y ardientes caricias. Estaba ya de rodillas frente a mi, mirándome, con ese brillo en los ojos que delataban sus ansias de placer. Abrió mis piernas y se acercó... tomo mi polla en la mano, y sin darme tiempo se la metió en la boca, quería sentir como se endurecía dentro de su boca. La hizo desaparecer por completo, y en apenas unos segundos, con una asombrosa habilidad, empecé a sentir su dureza contra su paladar. Chupaba desesperadamente, ansiosa, una de sus manos masajeaba suavemente mis pelotas, mientras que con la otra agarraba fuertemente mi polla, acompañando el vaivén de su boca, hacia delante y hacia atrás, haciendo suaves giros con su mano. Me estaba volviendo loco, no sabia lo que hacia, pero fuera lo que fuera, unido a no poder tocarla, me estaba poniendo muy caliente. Nunca me la habían chupado así, con tantas ganas, con esa ansia, era como si quisiera que me corriera rápido, y se lo dije.
“Como no pares, no voy a poder aguantar mucho más”
No me hizo ni caso, era como si no me oyera, al contrario, aceleró más el ritmo
“Joder!!!! Beca!!!! Me voy a correr!!!!”
Ni se inmutó, siguió chupando hasta que toda mi leche salió disparada en el interior de su boca. Creo que hasta le gustó, y siguió chupando hasta asegurarse de dejarla completamente limpia. Y pasando su lengua por los labios se incorporó hasta quedar en pie frente a mi, me miró a los ojos y dijo:
“Quiero más”

(A esperar la segunda parte... jajajaja)

miércoles, 18 de febrero de 2009

ELLA SABIA...



Ella sabía que se merecía un castigo y que el que iba a recibir sería tremendo, pero lo consideraba algo normal y además lo estaba deseando. Jamás se le hubiese ocurrido, ni tan siquiera pensado, que habiendo sido mala y rebelde no iba a ser castigada por su AMO. Consideraba como algo natural e inevitable el hecho de ser castigado si se cometía alguna falta, y ese día sabía que lo iba a ser en condiciones, pero lo necesitaba, lo deseaba.

Llevaba tiempo pensando en ese día. En si su DUEÑO cumpliría lo que le había prometido tantas veces y que ella siempre le decía que no tenía cojones. Ese día iba a comprobar quien tenía razón.

Estaba super excitada y se había masturbado ya unas tres veces a la espera de su "castigador".

En eso sonó el timbre y ella sabía que había llegado el momento que tanto estaba deseando.

Dejó la puerta de su casa entreabierta y, dirigiéndose a la habitación, dispuso una almohada a la ancho de la cama tumbándose boca abajo, con el vientre apoyado sobre ella de forma que su trasero sobresalía hacia arriba.

Como tantas otras veces, para su deleite, el AMO le iba a aplicar un severo castigo y eso la excitaba enormemente. Le encantaba ser azotada, ser castigada duramente, pero aquél día se notaba especialmente caliente y viciosa, dispuesta incluso para soportar un dolor extremo si era necesario.

Oyó como se cerraba la puerta y como unos pasos se dirigían hacia la habitación. Giró la cabeza y vio a su AMO parado en medio de la puerta, tocándose la entrepierna, palpándose el pollón que ella suponía debía estar duro y caliente...mmm...como a ella le gustaba. Ese pollón que a ella la volvía loca.

Su trasero lucía espléndido encima de la cama, levantado y desafiante.

Cuando el AMO se desnudó, quitó del pantalón el ancho cinto de cuero y se dirigió a la cama sobándole las nalgas y comiéndole la boca con pasión y vicio. Ella cogió aquel divino pollón con las manos y se lo empezó a sobar. Los cojones estaban durísimos y los suponía cargados de leche. Se la quería chupar pero él no se lo permitió, los dos sabían qué era lo primero.

Iba a ser azotada en las nalgas como tantas otras veces. Ella se daba cuenta de que merecía el castigo, estaba segura de que era necesario recibir ese castigo, por eso, sin necesidad de que su AMO le dijera nada ya lo estaba esperando en la posición más adecuada. Ya sabía lo que iba a ocurrir.

El AMO empezó a pasar suavemente el cinto entre las nalgas desnudas de la perra, que al notarlo esperó con expectación y algo de miedo el primer cintazo. Siguió frotando su culo y su coño con el cinto mientras ella estaba cada vez más y más excitada. Quería sentir ya la fuerza del castigo sobre sus nalgas, lo estaba necesitando. Y lo que con tanta pasión se espera, suele ser recibido con locura. El AMO subió la mano y la bajó rápidamente de tal forma que el cinto golpeó fuertemente las nalgas de la sumisa Volvió a hacerlo una y otra vez. Ella estaba siendo azotada severamente, como debía ser por su rebeldía, y se tenía bien merecido el castigo.

El cinto volvía a subir y bajar rápidamente y a golpear su trasero. Con cada azote se oía un ruido seco. Cada azote dejaba una marca en las nalgas de la perra Al cabo de poco tiempo su trasero estaba surcado por muchas líneas alargadas de color rojo además de un enrojecimiento general.

El AMO se fijaba en esos cambios de color. La belleza de las nalgas de su sumisa era mayor ahora. Sus nalgas eran más bellas cuando estaban azotadas y enrojecidas.

Al primer cintazo, ella sintió un dolor repentino y seco, que fue agudizándose con los siguientes. Con cada golpe el dolor era mayor y se sumaba al dolor de los anteriores. A ella le agradaba, le gustaba y además lo aceptaba como el castigo merecido por su rebeldía. Le gustaba y además sabía que se lo había estado buscando durante muchos días, por esa razón no le hubiera parecido insólito y absurdo el hecho de no ser castigada. Sentía el cinto golpeando fuerte y dolorosamente sus nalgas y deseaba que aquello no terminase.

El AMO le propinó veinte cintazos. Era lo pactado entre los dos por una rebeldía severa y continuada, y esta lo había sido. Cuando hubo terminado de ser castigada con el cinto, levantándose de la cama, se giró y se miró al espejo. Sus nalgas estaban divinas, con un color rojo intenso como jamás lo habían adquirido. Nunca estaban tan bellas ni lucían tanto como cuando habían sido azotadas, y en esta ocasión lo habían sido en condiciones.

Se abrazaron y se comieron a besos. Follaron como animales y al poco tiempo el AMO le volvió a mandar adoptar la primera postura...mmm...sí, boca abajo, sobre la almohada, pero esta vez ya no era para azotarla, para golpearla con el cinto, era para dominarla, para poseerla, para encularla cómo solo él sabía hacerlo.

El dolor también sería intenso, pero el placer aún mucho mayor

La polla del AMO se acercó a su aún prieto agujero y de un solo golpe, con violencia, con pasión, con dolor, se la clavó hasta lo más profundo de su culo. Pero esto es otra historia…mmm

martes, 17 de febrero de 2009

ATADA ....


No soy muy aficionada a asistir a grandes celebraciones, pero esta vez por tratarse del cumpleaños de una de mis mejores amigas decidí asistir. Cuando llegué el local estaba ya bastante concurrido, conocía a casi todo el mundo, así que empecé por felicitar a la anfitriona y fui saludando al resto de invitados. No pasó ni media hora antes de que le viera, allí estaba él, más atractivo aún de como le recordaba, rodeado por una manada de lobas hambrientas. Hacía mucho que no nos veíamos y aún mantenía todo su poder sobre mi, aún me visitaba en sueños llenándome de deseo, a pesar de que me había montado una vida a mi medida, con un novio al que me había acostumbrado y que era la envidia de todas mis amigas.
Intenté mantener la serenidad y fui por una copa sin apenas mirarle, evitándole. Siempre que esta cerca de mi siento una necesidad imperiosa de beber. Bebo para no pensar. Bebo para olvidar, olvidar que aún me domina un tremendo deseo de entregarme a él.
Pase la noche entre copas y bailes y más.. muchas más copas, hasta que se hizo la hora de retirarme. Me había despedido ya de todos y estaba recogiendo mi abrigo cuando su voz retumbo en mis oídos.
“Voy a follarte hasta que no puedas andar”
Follar?..había dicho Follar?...solo de pensarlo me humedecí, lo que me faltaba,... que encima mi cuerpo pareciera estar de acuerdo con su maldita idea.
Como en una nebulosa recordaba estar en su coche, debí caer inconsciente en el camino. La cabeza me daba vueltas, ...Definitivamente
me había pasado con las copas. Intenté masajear mis sienes para impedir que todo diera vueltas a mi alrededor, pero sentí una presión en las muñecas que me impedía bajar los brazos. Centré mi vista todo lo que pude para mirar hacia abajo, ahí estaba él concentrado en terminar de sacarme la última de mis prendas.
“Maldito hijo de puta...!!!, me había desnudado y atado a su cama..!!!”
El shock disipó en parte los efectos del alcohol, me revolví con rabia. Una risa ronca y erótica se le escapó al ver mi tensión. Oír como se reía de mi me enfureció aún más y de nuevo fui consciente de mi impotencia- Deseaba a ese hombre, a ese cabrón que me había inmobilizado, ... no tenía que atarme, solo debía haberse insinuado y me hubiera dejado, me sentí totalmente perdida entre sentimientos contrapuestos.
“No llores, no voy a hacer nada que tu no desees” al tiempo que lo decía su lengua húmeda y cálida lamía mis lágrimas.
Ni siquiera era consciente de mi llanto.
“Llevo toda la noche deseandote...Esperando a que te acercaras, al final me cansé de esperar de esperar a que te acercaras" una suave caricia desmentia su tono amenazador.
Mi llanto se intensificó fruto de la desesperación, pero no pude reprimir un gemido cuando su boca se cerró sobre mi pezón chupándolo vorazmente, una descarga de deseo sacudió mi cuerpo palpitando dolorosamente en mi clítoris. Jadeante me arqueé pegando mi pecho más a su boca en muda súplica. Más, más, más...Podría correrme en ese mismo instante solo imaginando su boca caliente rodeando mi hinchado clítoris, su lengua jugueteando con él.
“Tenemos toda la noche, no seas impaciente”
Haciéndome sufrir se colocó entre mis piernas y pude sentir su miembro duro, caliente, pegado a la humedad de mis muslos, deseando penetrarme. Y deseando que me penetrara me abracé a su cuerpo con mis piernas rogándole que lo hiciera.
“Por favor... ”
“NO” y su cuerpo trazó un camino de besos húmedos hacia ..
Oh Dios!! Oh Dios!!.Lo iba a hacer siii... mi vagina se contrajo solo del deseo y adelanté mis caderas para que llegara antes, pero su fuerte mano me retuvo pegada al colchón. Mordisqueó mis labios, lamió los pliegues, rozó suavemente mi clítoris haciéndome sufrir, consiguiendo que me retorciera de placer. Por fin lo envolvió con sus labios y me penetró fuertemente con dos de sus dedos arrancando un grito de placer de mi garganta, sus dedos se clavaban hasta el fondo de
mi cuerpo y su lengua trazaba círculos en mi dolorido clítoris, aliviándolo y torturándolo a la vez.
“Te gusta esto?”

“siiii...pero …quiero más, quiero que me folles... necesito que me folles”
Se apartó de mi dejándome vacía, confundida. Con un solo movimiento me dió la vuelta, mis muñecas estaban seriamente lesionadas por las ataduras pero nada me importaba. Me puso sobre mis rodillas y se colocó tras de mi, con su glande acariciaba insinuante mi entrada, haciéndome gemir, rogar y mover mis caderas buscando que me penetrara.



Con una mano agarró mi nuca y me clavo la cara en la almohada, con la otra cogió su polla y la colocó en la entrada, tomando mis caderas con ambas manos de un golpe seco me penetró hasta lo más profundo proporcionándome tremendo placer. Salió y volvió a entrar con más fuerza, una y otra, y otra vez. Sentir su miembro atrapado en mi vagina, sus muslos contra los míos, sus pelotas golpeando mi clítoris en cada embestida, me desgarraba en placer absoluto y tremendo y total.
“Vamos cariño...quiero ver como te corres. Como aprietas mi polla con ese delicioso coño que tienes”
Sus palabras era todo lo que necesitaba para dejarme ir, la piel se me erizó cuando grité mi liberación.
Sin aire en los pulmones, aguante sus locas embestidas hasta que su semen caliente salió a borbotones llenándome por completo.
Me desató antes de que ambos cayéramos exhaustos sobre el colchón.
Depositó un tierno beso sobre mis labios al tiempo que me susurraba al oído
“Mon Dieu... je t'aime ma petite fille chaude”

En ese momento no tuve ya dudas..., siempre que él quiesiera, atada o desatada... sería suya

domingo, 15 de febrero de 2009

CAVA/CON.CAM


Nos habíamos conocido en una sala de chat unos meses antes. Desde el primer momento nos sentimos atraídos el uno por el otro sin existir una razón especial, y al poco tiempo ya manteníamos conversaciones más privadas y mucho más íntimas por el msn.
Esa noche había decidido hacerle un regalo, sorprenderle. Así que me preparé a conciencia. Elegí por todo vestuario una camisa negra, un conjunto de lencería de encaje también negro, unas medias hasta medio muslo, y zapatos de tacón. Junto a mi portátil una botella de cava.
A la hora convenida apareció él como siempre, e intercambiamos los saludos habituales entre nosotros. Estaba nerviosa, odio las cámaras, no sabía como saldría. Le dije que era un día muy especial y que quería brindar con él, conecte la cam enfocando mi mano alzando la copa.
“ Ni te creas que voy a conformarme con ver esa copa... quiero verte...”
despacio fui girando la cámara hasta enfocar mi cara y le sonreí. Desde la distancia que nos separaba pude oír su risa. La primera copa empezaba a hacer que perdiera la vergüenza, y enfoque mi pecho.
“Mi niña... quiero verte entera, toda tu, tal como te he imaginado ...”
Me puse de pie, y lentamente fui girando para mostrar mi cuerpo a la cámara, mientras deslizaba mis dedos por mi piel, mostrándole su suavidad con mis gestos.
*”Sigue,... siii...sigue así, acaríciate para mi, imagina que son mis manos,... sigue, no pares...”
Le obedecí sin oponer resistencia acariciando la piel de mis senos por encima del encaje, sintiendo como se endurecían mis pezones, un leve gemido de placer escapó de mi boca cuando los pellizqué, sintiendo como todo mi cuerpo respondía a esa excitación, sintiendo como me iba humedeciendo.
Dejé una mano jugando con mi pecho, mientras la otra bajaba por mi estómago y se introducía por debajo del encaje de mi braguita. Acariciando los labios, abriéndolos, sintiendo mi humedad. Me mordí el labio, reprimiendo el placer al tiempo que apartaba con un dedo la tela que cubría.
*”Quitate la ropa...”
Me quité la camisa, que voló por los aires, luego el sujetador y se lo enseñé sonriendo a la cámara, bajé lentamente las braguitas por mis piernas, sin dejar de mirar a la cam, solo conservé puestas las medias y me senté en el borde de la cama. Apoyé las manos en mis rodillas, acariciándome mientras poco a poco iba abriendo mis piernas, hasta que llegué a mi pubis, entonces ya tenía las piernas abiertas al máximo, y le estaba ofreciendo una visión completa de mi cuerpo.
“Complácete para mi...,goza para mi..”
No me sorprendió su frase. Sabia perfectamente lo que quería y yo ya estaba muy excitada. Me arrodillé en la cama apoyando la cabeza y los hombros en la cama, ofreciéndole la visión de mis trasero alzado con las piernas separadas.
Llevé mis dedos a la boca humedeciéndolos, llenándolos de saliva y los dirigí hacia mi sexo, comenzando a acariciarme, apretando mi clítoris con ellos, y lentamente introduciéndolos en mi cuerpo, cada vez más profundo, más rápido. Estaba a punto de correrme y me había olvidado de que me estaba mirando cuando su voz resonó en mi pc.
*” No lo hagas..., aun no hemos acabado mi niña..., ya sabes lo que me gusta..., le toca el turno a tu trasero,...quiero verte hacerlo”
Retiré mis resbaladizos dedos y busqué la apretada entrada, esparciendo la humedad para lentamente ir penetrándome con ellos, acostumbrándome a esa mezcla entre dolor y placer. En cuanto estuvieron los dos dedos dentro comencé a meterlos y sacarlos hasta que el placer supero al dolor y no pude reprimir un gemido.
*” Ahora siii.. quiero ver como te corres... correte para mi...”
Deslicé mi otra mano por debajo de mi cuerpo alcanzándo mi sexo, dispuesta a correrme. Mientras dos dedos entraban y salían de mi trasero, con la otra mano comencé a acariciarme e introduje dos dedos más en mi cuerpo. Moviendo ambas manos a la vez no pude más y me corrí, disfrutando hasta los últimos instantes del tremendo orgasmo.
*”Eres fantástica, si pudieras ver como me has puesto... Prometo hacerlo yo por ti la próxima vez.. ahora descansa niña...”
Retiré lentamente los dedos que aún estaban dentro de mi trasero y de mi sexo. Tomé la copa, volví a brindar hacia la cámara, le envié un beso y cerré la conexión.

sábado, 14 de febrero de 2009

AL CALOR DEL VERANO


Agosto en la ciudad, cuatro de la tarde, una larga mañana en el trabajo, problemas y más problemas, por qué la gente no se va de vacaciones o se relaja?... Llegué a casa agobiada, cansada, y este horrible calor que no me deja respirar.
Empecé a desnudarme antes de salir del ascensor, y al entrar en mi casa fui dejando un rastro de ropa esparcida por el suelo de camino a la ducha... El simple hecho de sentir el agua fría recorriendo mi cuerpo ya fue un placer. Cerré los ojos y recordé como me sumergía en el mar apenas hacia unas semanas. Imaginé que aún estaba de vacaciones, y poco a poco, la tensión acumulada fue resbalando por mi cuerpo al mismo tiempo que lo hacía el agua.
Era agradable volver a sentir esa sensación.. el agua fría, la brisa del mar, que decidí montarme mi propio paraíso vacacional. Abrí todas las ventanas para que hubiera corriente y me tumbé aún empapada por la ducha en el sofá frente a la ventana, dejando que el sol bañara por completo mi cuerpo húmedo y desnudo.
Adormecida y relajada, inconscientemente me llevé dos dedos a la boca y los lamí, dejándolos totalmente ensalivados, sin darme cuenta empecé a trazar con ellos un recorrido descendente, de mi boca fui bajando a mi cuello... es un placer sentir una caricia húmeda en el cuello. Cuando llegué suavemente a mis pechos, ya estaban hinchados y mis pezones duros.
No fui consciente hasta ese momento de que mi otra mano se encontraba ya acariciando mis muslos. Unos segundos después, también los ensalivé y seguí acariciandome.
Me pellizqué un pezón y no pude evitar que se me escapara un gemido de placer. Mis otros dedos se acercaron a mi sexo y apreté en mi mano mi pecho.
Abrí los ojos y le ví, frente a mi, en el edificio de enfrente había un hombre mirandome fijamente. Saberme espiada me excitó mucho, y decidí seguir con mi juego privado.
Notaba como sus ojos acariciaban mi piel, mi cuerpo expuesto solo para él. Abrí las piernas, dejando paso a mis dedos, que lentamente y formando espirales fueron acariciando, y apretando mi clítoris. Estaba ya toda húmeda solo de pensar que él no dejaba de mirarme, de verme disfrutar. Cuando te sientes mirada, espiada, dandote placer a ti misma, saberte observada añade más excitación y lujuria.
Y ya no podía contener mis gemidos, ni los suspiros de deseo que escapaban de mi garganta. No pude reprimirme, y llevé mis dedos a mi boca y me deleité lamiendolos.
Volví a mirarle y le sorprendí lamiendo sus dedos como si fueran los mios. Verle hacer eso me volvió loca, y ya solo deseaba correrme para él, para que los dos disfrutáramos de este momento compartido por casualidad.
Y mis dedos vuelven a sumergirse en mi cuerpo deseando correrme, deseando que se corra conmigo.
Voy acelerando el movimiento de mis dedos, dentro... fuera, no olvidando rodear mi clítoris, pero sobre todo no dejando de introducirlos en mi cuerpo.
Puedo sentir como se crece su excitación a pesar de esa distancia que nos separa, puedo ver como los movimientos de su mano adquieren un ritmo cada vez más frenético, y decido premiarle con la visión de mi otra mano manoseando mis pechos, acariciándolos, marcándolos, dejándome llevar por el placer, elevándome a la locura.
Mis dedos, expertos en mi cuerpo, sacan rapídamente todo el placer que puedo darme. Gimiendo silenciosamente, sigo acariciándome, ya violentamente, necesitada de sentir ese placer absoluto, total. Y me olvido de que me estan observando, presa de mis propias ganas. Ambas manos se pierden en mi cuerpo arañando los últimos resquicios de placer, llevándome al orgasmo.
Al terminar, y entreabriendo los ojos, elevo mi mano hacia él, como justo tributo oscuro, le sonrio y me encojo de hombros al tiempo que me llevo la mano a mi boca.
Veo como lame su mano sin dejar de mirarme, de observarme. Se besa dos dedos y extiende su mano hacia mi, en un gesto de agradecimiento. Sé que se ha corrido viéndome, sintiéndome, soñandodome en esta calurosa tarde de agosto.

MY LADY


Me senté delante del ordenador y al abrir mi correo comprobé que tenía un mensaje. Sabía quien era el remitente y al ver que tenía un documento adjunto, ávidamente pinché sobre él y lo descargué. Se titulaba “My Lady”, y empecé a leer.
En cuanto leí cinco párrafos, noté que mi sexo empezaba a humedecerse, sabía que si seguía leyendo, pronto no me quedaría otro remedio que masturbarme.
Y seguí leyendo:

“La cortesana seguía su trabajo con la polla del noble. La chupaba desde la base, la apretaba, y continuaba ascendiendo hasta llegar a la punta, en la cual se recreaba en el enorme y colorado capullo que coronaba aquella polla. Mientras, el Lord, estaba gozando de su caliente y dulce coño...”

Ahora sí que estaba excitaba. Me recliné hacia atrás y desabroché el botón de los vaqueros. Introduje mi mano derecha lentamente. Estaba perfectamente depilada, y continué bajando hasta llegar a la apertura de mi coño. Pasé los dedos y noté la humedad. Introduje ligeramente las yemas de mis dedos y los pringué de mis jugos.
Saqué la mano y los olí. Olían a sexo, a hembra caliente. Froté los dedos hasta hacer que la humedad desapareciese e introduje de nuevo la mano en los pantalones. Ahora metí los dedos más hacia dentro, y me recreé en la sensación de mis jugos en mis dedos. Intenté meter la otra mano pero no podía. Me desnudé.
Mientras lo hacía, pude admirar en un espejo mi cuerpo desnudo, y eso me excitó aún más de lo que estaba. Mis largas piernas, mis poderosos pezones, mi coño totalmente depilado. Llevé ambas manos a mi coño, una a cada lado de mi clítoris, y lo masajeé lenta y intensamente. Mi respiración empezó a entrecortarse.
Con la mano derecha aplicada a lo largo y ancho de mi coño, con movimientos de arriba abajo, usé la otra mano para magrearme las tetas. Noté cómo mis pezones empezaban a endurecerse al contacto de mis dedos. Me los pellizcaba y apretaba incluso con dolor.
La humedad de mi coño se me extendió por toda la palma de la mano. Me había pringado de mi misma, de mis jugos. Me empecé a follar con dos dedos e intenté llegar a lo más hondo. Me froté la parte interior de mi sexo intensamente, lo que me hizo gozar más de aquella masturbación.
Evitaba tocarme el clítoris, porque quería alargar el momento de alcanzar el orgasmo.
Empezaba a notar como mis jugos resbalaban de mi coño cuando supe que era el momento de correrme, ya no podía más. Pero esta vez quería hacerlo de otra forma, así que, sentándome de nuevo frente al ordenador, pasé a un punto aleatorio de la troba:

“My Lady estaba a cuatro patas encima de la cama, masturbándose con pasión y vicio. Cuando entró el Lord, totalmente desnudo, y admiró su trasero en pompa, ofrecido de forma voluptuosa, meneándolo excitante y deseando ser follado lenta y apasionadamente, no pudo más que excitarse y su polla se empalmó ante tal visión.
Se acercó por detrás y le posó una mano en su duro trasero. Esta, al principio se asustó, pero al ver quien era, siguió aplicada a darle placer a su coño.
Se tumbó boca arriba y abrió las piernas. El Lord se puso de rodillas encima de la cama y colocó su dura y venosa polla a la altura de la boca de My Lady para que esta se la pudiera chupar a gusto.
La cortesana no le hizo ascos a tan dulce manjar, y se introdujo el miembro enterito en la boca.
Tardó un poco en acomodar tan honorable huésped en su boca, pero cuando lo hubo conseguido, la mamada tornó carices de soberbia, como era habitual en ella.
La mamada que le estaba aplicando de forma tan minuciosa, le estaba llevando a cotas de gozo casi celestial. Sentía su polla totalmente mojada por la saliva de su amante, y cuando bajaba la mirada y veía lo que estaba haciendo My Lady, pensó que no podría aguantar sin correrse.
Ya no podía más. Tuvo que sacar su polla de la boca de su cortesana, pues si esta pasaba su lengua sobre su hinchadísimo y enrojecido capullo una vez más, estallaría de gozo, y antes deseaba sentir sobre su polla la cálida y dulce humedad de aquel coño.
Se separó y se puso de pies.
Admiró el cuerpo de My Lady una vez más. Le gustaban sus bien formadas tetas, a pesar de su edad, sus grandes pezones, ese vientre bien cuidado, ese ombligo que era su tesoro, ese coño depilado.
Se colocó entre las piernas de su amada y lentamente, se deslizó sobre ella, sin penetrarla. Una vez encontrada la posición más cómoda sobre ella, la hizo una señal con la cabeza. Esta bajó sus brazos y cogió la polla con ambas manos y, delicadamente, condujo la punta del miembro hacia la abertura de su coño. Cuando el Lord sintió sobre su glande la delicadeza de aquel coño, presionó para que entrara hasta el fondo su enorme polla.
Se paró y disfrutó de la sensación de tener toda su polla llenando aquel húmedo coño. Al poco empezó su movimiento rítmico de caderas, lo que le proporcionaba el placer increíble de sentir su polla entrar y salir. Notaba en cada centímetro de su miembro el escurrir de la humedad de su cortesana, cómo aquella sensación se apoderaba de él y como se agolpaba en su cabeza mientras los duros pezones de My Lady se le clavaban en el pecho.
Mientras la follaba, la miraba a los ojos y podía comprobar como ella tenía un gesto de placer en la cara, y como de su boca empezaban a salir gemidos de placer.
Notaba cómo su polla, empapada de los jugos de su amante, resbalaba maravillosamente en su interior.
La enorme cantidad de placer que llenaba su cuerpo hacia que el reprimir su irreprimible orgasmo, le costara muchísimo más esfuerzo de lo que le había costado nunca. Retardar su corrida le estaba haciendo sufrir como nunca.
Después de un buen tipo cabalgando a su amante, sacó la polla del coño de ella.
Necesitaba correrse, quería correrse y eso se reflejaba en sus ojos. My Lady asió la polla para, cuanto antes, obtener la enorme corrida que los dos esperaban, que los dos necesitaban.
Su mano hizo unos movimientos rápidos sobre su polla, estiró del prepucio hacia delante y hacia atrás y un tremendo orgasmo sacudió los cojones del Lord. Un chorro de blanco esperma salió disparado, cayendo sobre el coño de la cortesana, pringándola del delicioso néctar del éxtasis.
Esta se llevó su mano a su clítoris y lo empezó a frotar, buscando el orgasmo, pero sin dejar de masturbar aquél ardiente estilete. Y ella también se corrió entre espasmos, mientras su mano y su coño seguían siendo bañadas por tan divinos jugos.
El Lord se tumbó al lado de My Lady. Esta siguió frotándose su pubis con una mano, mezclando el esperma con sus propios jugos, mientras con la otra sacaba las últimas gotas de leche de la polla de su amante. Se giró hacia él, y le besó”

Ahora yo también gozaba de los restos de mi orgasmo. Me pringué todos los dedos, me froté de todas las maneras y formas posibles, y ello me llevó a tener una corrida impresionante. Nunca me había masturbado leyendo un relato porno pero si todos me provocan las mismas sensaciones, tendré que decirle a mi trobador que me escriba muchos más.

jueves, 12 de febrero de 2009

TU REGALO

Estoy en mitad de tu cama, sentada sobre mis rodillas, casi desnuda, solo los encajes negros que me has regalado, y ese pañuelo de seda con el que me has cubierto los ojos, te presiento cerca, y eso me excita, sé que me estas mirando, puedo sentir como tu mirada recorre mi cuerpo y un fuego comienza a encenderse en mi interior anunciando los placeres que voy a recibir.
Una mano acaricia mi mejilla, mientras me susurras al oído. Un dedo dibuja suavemente el contorno de mi cara, hasta llegar a mi boca, mis labios se abren para recibirlo, chuparlo, mi lengua lo lame. Otra mano comienza a acariciar mis hombros, y hace que los tirantes de mi sujetador se deslicen hasta colgar de mis brazos, sigue hablándome, no dejes de hacerlo...me gusta cuando me acaricias así, un leve roce, que baja y asciende por mis brazos, tus dedos aún húmedos por mi saliva se mueven errantes por mi esternón, hasta llegar con caricias a mis pechos.
Busco tu boca, quiero comértela, y te ofrezco la mía entreabierta, pero una boca que no es la tuya lame mis labios y los muerde suavemente. Debería parar, pero estoy excitada por este juego, tu juego. Dejo que me quite el sujetador, y suaves gemidos escapan de mi boca. Siento mis pezones, duros erguidos, gimo suplicando que me los chupe, ...y esa boca desconocida me complace, mi mano aprieta y soba mi otro pecho, me pellizca con sus dientes y me arranca un gemido de placer, y me arqueo elevando aun más mis pechos, y sigue succionando, acariciando esa lengua extraña mi duro pezón.
Estoy muy excitada, empiezo lentamente a separar mis piernas, no te oigo, no me hablas, quiero oír tu voz, una mano baja por mi estomago hasta el borde de mi tanga, me tenso, pero un nuevo mordisco en mi duro pezón me distrae y me arranca nuevos gemidos de placer. Lentamente la mano se abre paso por debajo de la tela y se desliza hasta encontrar mi sexo, estoy totalmente excitada y los dedos resbalan en mis jugos, buscan y frotan mi clítoris y no puedo retener el placer que siento, y grito tu nombre.
Pero este no es mi juego, quiero a quitarme el pañuelo que cubre mis ojos, quiero mirarte a los ojos mientras esos dedos me follan, quiero ver tu cara cuando me corra.
Estas ahí, frente a nosotras , sentado desnudo, acariciando tu hinchada polla , disfrutando mientras nos miras. Voy darte más, siempre quiero darte más. Pido a la puta que has contratado para mi que se coloque detrás, mientras me quito el tanga. No se que me excita más si los dedos de mujer follándome o ver como disfrutas , como sufres.
Mis manos vuelven a apresar mis pechos, y empiezo a sobarlos, apretarlos, pellizcando y estirando mis pezones que vuelven a endurecerse.
Dos manos extrañas siguen entre mis piernas, humedeciéndose con mis fluidos, repartiéndolos hasta mis nalgas, apretándolas, un dedo se introduce por mi culo, mientras la otra mano rodea mi clítoris y lo aprieta, haciéndome gritar presa del placer, me echo hacia atrás, y el dedo entra más en mi culo, estoy a punto de correrme y vuelvo a mirarte ,a llamarte, empiezo a sentir las sacudidas de placer recorriendo mi cuerpo, dos dedos se cuelan en mi coño totalmente mojado, y entran y salen, y me muevo a un ritmo frenético buscando el extremo placer y me siento llena, y no puedo más, y todo no es suficiente, y pido más, te pido más mientras te grito,...mirame, no dejes de mirarme. Llevo un dedo a mi boca, lamiéndolo, chupándolo, saboreándolo imagino que es tu polla, el pulgar roza de nuevo mi clítoris y me derramo y siento como mis jugos calientes resbalan por esas manos empapando la cama, y me retuerzo de placer sin dejar de mirarte, sin dejar de jadear y gritar tu nombre, me cuesta respirar, y vuelvo a mirarte. Un largo gemido sale de tu garganta, y veo como tu leche cubre tu mano, te has corrido mirándonos. Me gustaría lamerla, chupar tu mano, beber de tu leche, pero no lo mereces.



Saco la mano que aún tengo dentro, empapada de mi, en estos momentos no puedo reprimir el odio que siento por ti, y sin dejar de mirarte, lentamente la limpio con mi lengua de mis propios jugos, lamo mi dulce sabor, me saboreo, y le agradezco el placer que me ha proporcionado.

miércoles, 11 de febrero de 2009

EL PRINCIPIO

Relatos de noches de pasión, recuerdos de vivencias gozadas con una tremenda intensidad, horas frente a la pantalla deseando que la misma fuera una ventana abierta de par en par, deseos confesados y mágicos, momentos íntimos únicos y especiales, pensamientos impuros por el echo de ser tales.

Estreno de espacios virtuales, de situaciones compartidas y vividas.

Puedo y debo, quiero y necesito, pido y recibo, doy y entrego.

Placeres, vicios, pasiones...mmmm...cuanto en tan pocas palabras, pero es solo el principio, otras trobas, otros momentos serán recreados tal como se merecen.

QUE ME GUSTA


No se escribir, aquí sentada frente a una pantalla más vacía que yo misma, no consigo encontrar las palabras que logren describir ese momento tan íntimo, tan nuestro. No hay un idioma que refleje el deseo, ni los jadeos, ni las humedades en las que me envuelves con solo pensarte, con solo imaginarte.
Y una vez más revivo en mi mente los momentos compartidos. Cierro los ojos y vuelvo sentir tus manos, tu boca, tu lengua recorriendo mi cuerpo. Te echo tanto de menos, y solo deseo volver a sentirte, a disfrutarte. Inundarte,y que me llenes.
Me gustaría mirarte a los ojos y decirte tantas cosas...
Que me gusta como enlazas y aprietas mis manos cuando el placer me puede y me dejo llevar, y me derramo solo por y para ti.
Que me gusta que me mires mientras me toco, porque sé que te gusta verme hacerlo, y lo disfruto tanto como si fueran tus dedos los que me dieran ese placer.
Que me gusta que entres de un solo golpe, tomando posesión de mi con fuerza, haciéndome saber cuanta urgencia y deseo te provoco.
Que me gusta cuando me hablas con los ojos, cuando no puedes reprimir la pasión y tu mirada te delata, y siento tu miembro duro entre mis manos y no me resisto a tomarlo con mi boca, y solo quiero hacerte sentir lo mismo que tu me provocas.
Que me gusta cuando te equivocas, y me arrancas ese grito de dolor, cuando me miras sorprendido y me susurras al oído: “Tranquila, mi niña.. solo es al principio, deja que me separe un poco, solo un poco” y me besas con pasión como premio a mi dolor.
Que me gusta cuando se que el dolor pasará, porque solo quieres que sienta placer, porque a tu lado solo puede ser eso, ... placer total, y me toco para que pase pronto, para gozar contigo, para gozar de ti.
Que me gusta cuando no puedo más, cuando me llevas más allá, cuando pierdo la conciencia y solo puedo sentir, una y otra vez, cuando mis jadeos dan paso a mis gritos, cuando no puedo dejar de llamarte, de pedirte que no pares, que sigas, que quiero más, que contigo siempre quiero más.
Que me gusta cuando creo que ya todo ha terminado, que quieras aún más, sentir el peso de tu cuerpo sobre mi, tan pegados, como entras lentamente, con las piernas apretadas, frotándote contra mi, volviendo a despertar mi deseo, mis jadeos y mis ansias, ya inagotables de ti.

martes, 10 de febrero de 2009

LO QUE ME PROVOCAS....



Mi deseo de ti se despierta cuando cae la noche, ...por desgracia no estás, y yo ...necesito sentirte. Por la necesidad de mi cuerpo, empiezo a imaginarte recostado a mi lado, recorriendo todos mis rincones ,...cada centímetro de mi piel.

Estoy tumbada sobre mi cama, sola, desnuda, esperando que tus manos me recorran, puedo sentirte aquí junto a mi, noto tu aliento en mi piel, siento tu calor, tu olor.

Imagino tus manos sobre mi cuello, puedo sentirlas, porque mis manos son ahora las tuyas, siento tu respiración en mi oído, y esa música que me lleva a ti, a donde tu estas, tan lejos y a la vez tan cerca.
Podría jurar que me sientes mientras tus manos comienzan a bajar por mi cuerpo despertando en él el deseo. Mis pechos se mueven con la pasión de mis manos, mis pezones se ponen duros, ...casi me duelen. La respiración se me entrecorta y un fuego intenso me recorre por completo.

Mi necesidad de ti me desespera, e imagino tu boca lamiendo y mordiendo mi pezón que se endurece aún más si ello es posible. Noto como me humedezco solo de pensarte, y sin poder remediarlo una de mis manos va directa a mi clítoris.

Lo acaricio como si lo hicieras tu, con esa justa presión, en círculos como tu sabes que me gusta sentirte hacerlo. Sé que puedes sentir como me muevo en cada giro que le haces, … estoy tan húmeda que podría correrme sin más, pero no quiero llegar aún.

Sigues frotándolo y mi respiración se acelera mientras pronuncio tu nombre. Estoy a punto de gritarte que sigas, que quiero más, que no me aguanto, que me puedes, que te deseo con pasión. Voy a explotar..., quisiera que me penetraras, que follaras a esta hembra caliente, pero es tan grande el placer que siento que no quiero perder ni un solo instante de este gozo.

Y sigo gritando tu nombre. Y no puedo más, mi respiración se agita mucho y mi cuerpo se retuerce de placer, casi podría desmayarme por lo que estoy sintiendo, mi cuerpo no puede retenerlo y exploto en un éxtasis de placer que se derrama entre mis piernas, e imagino tu lengua degustando las mieles de mi cuerpo y más me excito y más me mojo por ti y solo quiero seguir sintiendo que este momento no acabe jamás.

Me penetro con mis dedos mojados por mi humedad, suave pero firme como me gusta y excita, casi puedo sentir tu olor, cuanto te gustaría verme y tenerme así, bajo el poder de tu posesión.

Ahora busco en el cajón mi vibrador, mis dedos no alcanzan el fin y necesito sentir tu fuerza, que me llenes de ti. Solo me penetro con la punta, juego como tu lo haces en los bordes de mi vagina, entras y sales, y vuelves a rozar mi clítoris, mientras mi cuerpo te sigue desesperadamente, para que entres por completo, disfrutando y padeciendo el juego, pero me excita tanto hacerlo, que me folles sin entrar, que me mates sin follar.

No aguanto más y me penetro más y más fuerte, igual que lo haces tu y pierdo el aliento y la respiración se acelera junto con mis gemidos

...Me escuchas? …Me sientes?

Me estoy empapando. Esto te gustaría tanto. No puedo parar, ya no puedo contener mis gritos, ni nombrarte desesperadamente para que no pares. Necesito gritarte para que sigas, decirte que me encanta que me folles. Mis piernas se abren y se cierran al ritmo de la penetración en un baile desesperante por contenerme y no aguantar, hasta que la respiración se va calmando y comienzo a sentir como estoy acabando, cómo mis líquidos fluyen...

Estoy empapada y siguo fluyendo como si no acabara jamás de correrme, pero sigo follándome y vuelvo a excitarme. Estoy casi sentada con las piernas abiertas, muy abiertas, invitándote a que sigas a que no pares, porque me vuelves loca de placer.

Quiero sentir mi sabor como cuando tú te acercas con tu boca y me besas, entonces mis dedos me acarician y los llevo a mi boca. En estos momentos me siento muy excitada, lujuriosa, sensible, mojada, obscena, ...muy hembra. Seguro que si pudieras verme entrarías con tanta fuerza que no aguantarías ni un minuto en el fuego de mis entrañas y te derramarías en mi.

Vuelvo a penetrarme fuertemente, a un ritmo que solo tú puedes llevar. Mi cuerpo está temblando, totalmente transpirado, mojado del deseo que tengo y grito tu nombre en un arranque desesperado de lo que siento por ti. No puedo más y no puedo parar la intensidad. Mi cuerpo está en un estado de excitación extrema y mi respiración comienza a enloquecerse de nuevo y empiezo a gemir locamente mientras las embestidas me revientan, pero las necesito, necesito sentir tu fuerza, tu potencia, tu pasión mientras expulso mis salados jugos de forma impulsiva ,... abundante,... caliente.

Todo lo que me rodea ha quedado totalmente mojado y puedo sentir el aroma a excitación que hay en el ambiente. Todo huele a mí. Pensar en ti, imaginarte, me ha provocado pasión en cada parte de mi cuerpo.

Ahora solo quisiera abrazarte y dormirme en tu pecho sintiendo el calor de tu piel y deseando que hayas sentido lo mismo que yo sentí.

Espero que me sueñes y me disfrutes tanto como yo te he soñado y disfrutado a ti.

Será que te extraño..., no lo sé.